El ADN confirma que los cadáveres de Irun fueron intercambiados

Los bomberos tratan de rescatar a las víctimas mortales del coche accidentado en la N-121A el pasado 12 de noviembre. / BOMBEROS EUSKADI
Los bomberos tratan de rescatar a las víctimas mortales del coche accidentado en la N-121A el pasado 12 de noviembre. / BOMBEROS EUSKADI

La Fiscalía de Dax remitirá los resultados al juzgado de Irun que investiga quién y dónde se produjo el error tras el accidente mortal

ARANTXA ALDAZ SAN SEBASTIÁN.

El caso sigue abierto en los juzgados, pero ya no hay duda científica de que los cadáveres de los dos ciudadanos franceses muertos en accidente en Irun el pasado día 12 de noviembre fueron intercambiados, lo que terminó con el cadáver de uno repatriado a Francia, bajo la identidad del otro, y el segundo cuerpo incinerado por error en el tanatorio de Polloe en Donostia tras ser mal identificado.

La Fiscalía de Dax confirmó ayer que las pruebas de ADN practicadas al cadáver repatriado a Dax no se corresponden con Fabien, como en un principio constaba, sino a su amigo Guillaume, según recoge la agencia de noticias francesa AFP. Fue un amigo de Fabien quien se percató de que el cuerpo que estaba en el tanatorio de Dax no era el de su ser querido, lo que dio la voz de alarma y destapó la tremenda confusión.

El caso, desvelado por este periódico, sigue ahora su curso judicial. La Fiscalía de Dax va a remitir los resultados al juzgado de Instrucción número 1 de Irun que se encarga de la investigación para tratar de determinar dónde y quién cometió el error aquella madrugada del día 12, cuando los dos amigos franceses sufrieron un brutal choque contra un camión en la N-121A cerca de la frontera. Fabien y Guillaume fallecieron en el acto. Un tercer ocupante sufrió heridas de gravedad y fue trasladado al Hospital Donostia.

Las pesquisas deberán aclarar, si se logra, en qué momento se produjo la terrible equivocación. El Departamento de Seguridad negó su responsabilidad y aseguró que los agentes de la Ertzaintza que acudieron al lugar del siniestro identificaron correctamente a los dos cadáveres, por lo que apuntan a los otros dos estamentos implicados: los servicios funerarios que trasladaron los cuerpos al Instituto de Medicina Legal en Donostia, y al propio servicio, que depende del Departamento vasco de Justicia. Sin embargo, la investigación continúa abierta.

Con la confirmación de que efectivamente se produjo un error de identificación y se intercambiaron los cadáveres, la familia de Guillaume ha obtenido el permiso para poder inhumar a su ser querido, una despedida que tenían prevista para ayer mismo por la tarde, informa el diario Sud-Ouest. Los allegados de Fabien, cuyo cuerpo fue incinerado por error al ser mal identificado, también han sido informados de la conclusión de las pruebas de ADN.

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