La conexión Herrera-Trintxerpe y el paseo de Ondartxo avanzan sus obras

Asoman los muros que sostendrán la pasarela ciclista-peatonal entre la estación del Topo y Euskadi Etorbidea

G. L. SAN SEBASTIÁN.

Como si de un puzzle se tratara, la regeneración de la bahía de Pasaia se ha empezado a materializar desde los extremos. En la zona oeste, la obra de la pasarela ciclista-peatonal que unirá Herrera y Trintxerpe ya descubre muros que permiten empezar a imaginar cómo será la nueva conexión, mientras que en la parte más oriental, entre el club de remo de San Pedro y la factoría Albaola, los trabajos también avanzan para lograr un paseo de Ondartxo más confortable y seguro. Los dos proyectos han podido arrancar al quedar su área de influencia fuera del extenso terreno que abarca el Plan Especial de Ordenación de la zona portuaria.

Eusko Trenbide Sarea (ETS), sociedad pública dependiente del Gobierno Vasco, gestiona la obra de la conexión Herrera-Trintxerpe, adjudicada por 3,1 millones, y que prevé estar finalizada para noviembre de este año. Fuentes de ETS aseguran que «los plazos se están cumpliendo» y explican que los últimos avances tienen que ver con «la impermeabilización de los muros de Herrera y el alzamiento de los soportes sobre los que transitará la pasarela ciclista-peatonal en el lado más cercano a Trinxerpe».

El proyecto supondrá la recuperación para la ciudadanía de 19.000 metros cuadrados de espacios portuarios. Aprovechando los desniveles existentes entre Herrera y Trintxerpe, el objetivo será consolidar un nuevo parque a la altura de la cubierta de los nuevos pabellones del puerto, lo que permitirá aumentar la dotación de zona verde del entorno, así como resolver la conexión entre el área urbana de Trintxerpe y la estación de Euskotren a través de «un recorrido agradable y seguro».

Antes de que este nuevo espacio sea habilitado se finalizará la actuación del paseo de Ondartxo. La Diputación Foral de Gipuzkoa, impulsora de la obra y financiadora (554.000 euros), espera que el tramo quede reparado para mayo. Desde enero, se trabaja sobre una longitud de 600 metros en un proyecto que comprende la reurbanización de un área de 2.850 metros cuadrados, en lo relativo a pendientes, pavimentos y accesos.

El resultado pretende hacer más atractivo el acceso hasta el antiguo astillero de Ondartxo donde se está construyendo la Nao San Juan. La anchura del paseo tendrá un mínimo de 3,5 metros, lo que permite un paso «cómodo y amplio».

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