Condenadas en San Sebastián por tramitar contratos fraudulentos de telefonía

Una ha sido sentenciada a dos años de prisión y la otra, a un año y nueve meses por un delito continuado de estafa

JAVIER PEÑALBA SAN SEBASTIÁN.

Un Juzgado de San Sebastián ha condenado a una clienta de un comercio de telefonía y a la empleada de otra tienda del sector por sendos delitos de estafa, después de que tramitaran contratos fraudulentos con falsos datos de clientes. Una de las acusadas ha sido sentenciada a dos años de prisión y la otra, a un año y nueve meses. Además, deberán abonar indemnizaciones que entre ambas totalizan 22.000 euros.

Los hechos que ahora han sido sentenciados por el Juzgado de lo Penal número 5 de Donostia tuvieron lugar en una primera fase entre los meses de noviembre de 2011 y febrero del año siguiente. Según la resolución, una de las acusadas, en su calidad de clienta de un establecimiento de telefonía situado en una calle céntrica de Donostia, tramitó de «forma fraudulenta» un total de 110 altas de telefonía móvil con Movistar que no se correspondía con transacciones reales. Para ello, aportó contratos simulados en los que se recogían datos falsos relativos a la identidad de clientes, documentos también de identidad y cuentas bancarias de los mismos.

De este modo, se indica en la resolución, consiguió que se le entregaran por cada alta fraudulenta un terminal de móvil a coste cero, subvencionado total o parcialmente por Movistar, que la acusada se los quedó para ella, de manera que generó para la operadora un perjuicio de 8.364 euros.

La segunda fase del engaño tuvo lugar de enero a junio de 2012. En esta ocasión, la cliente se puso de acuerdo con una empleada de otra tienda de telefonía también donostiarra, distribuidora de Movistar. La resolución precisa que entre ambas realizaron una serie de operaciones que consistieron en altas de telefonía, probabilidades y migraciones de contratos a nombre de supuestos empleados de una de las acusadas que no se correspondían con la realidad.

Para ello, una de las acusadas entregaba a la otra los contratos previamente rellenados a nombre de los supuestos clientes con datos falsos, sin que aportaran las copias de los DNI ni justificaciones de las cuentas bancarias. De esta forma, la empleada tramitaba las altas de los contratos y entregaba a la clienta un terminal subvencionado total o parcialmente por Movistar y, por lo tanto, a coste cero. En algunos casos, además, la trabajadora de la tienda gestionaba las altas y entregaba los aparatos a la otra acusada sin que existiera contrato alguno. De este modo, se apoderaba del celular sin satisfacer su importe.

La sentencia, que se ha dictado de conformidad entre las partes, precisa que aun cuando en marzo la operadora dejó de subvencionar los teléfonos, ambas acusadas continuaron actuando igual manera y entregando móviles con contratos falsos. Estas prácticas generaron a Movistar un perjuicio económico por valor de 13.986 euros.

La magistrada impone a una de las acusadas dos años de prisión por un delito continuado de estafa y otro de usos de documentos mercantil falso, mientras que a la otra le sentencia a 1 año y 9 meses por los mismos delitos.

Además, acuerda que la acusados indemnicen a las dos tiendas, a una con 8.666 euros y con 13.986 a la otra.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos