Condena por dar una paliza a un joven que saltó a las rocas para huir de sus agresores

En esta zona se produjo la caída de la víctima a las rocas en su fuga de los agresores./AMAXKAR
En esta zona se produjo la caída de la víctima a las rocas en su fuga de los agresores. / AMAXKAR

Los acusados, una cuadrilla de chavales de Getaria, han reunido una suma de unos 120.000 euros para indemnizar al agredido

JAVIER PEÑALBASAN SEBASTIÁN.

Un juzgado de San Sebastián ha condenado a un año de prisión así como al pago de una multa de 1.200 euros a cinco chavales de una cuadrilla de Getaria por la paliza que propinaron a otro joven alavés, quien para escapar de sus agresores saltó por un talud a las rocas del mar. Como consecuencia de los golpes que le propinaron y debido a la caída, la víctima sufrió lesiones graves hasta el punto de que el INSS le ha sido reconocido la incapacidad permanente total para el empleo de su profesión. El Instituto Foral de Bienestar Social de la Diputación de Álava le ha declarado una discapacidad del 54%. Los acusados han reunido entre todos la suma de unos 120.000 euros para indemnizar a la víctima.

La vista por estos hechos se desarrolló ayer en el Juzgado de lo Penal número 3 de Donostia, donde se formalizó el acuerdo al que la parte acusadora y las defensas habían llegado. El ministerio público dirigía inicialmente la imputación a ocho jóvenes de la localidad costera para quienes solicitaba penas que oscilaban entre los cuatro y los dos años de prisión por dos delitos de lesiones. Ayer, la representante del ministerio público retiró la acusación que existía contra dos de ellos, mientras que para cinco solicitó un año de prisión y multa de 1.200 euros, y para otro únicamente la multa.

La Fiscalía sustentó la rebaja en la solicitud de la pena en la consideración de que en el caso concurría la atenuante de «reparación del daño», toda vez que los acusados han indemnizado a la víctima con una cantidad que ronda los 120.000 euros.

Los hechos que han sido objeto de este proceso tuvieron lugar la madrugada del 4 de mayo de 2013. Getaria festejaba el Antxua Eguna, un evento que concitó en la localidad a un gran número de personas y donde la fiesta se prolongó hasta altas horas de la madrugada.

En torno a las 4.30 horas, los ahora condenados se encontraban en un establecimiento hostelero situado en la calle Errerieta, en cuyo exterior se suscitó un enfrentamiento verbal con tres personas.

Superioridad numérica

Según la resolución, cuyo fallo fue dictado 'in voce' por la magistrada Carmen Zubimendi, titular del órgano sentenciador, los acusados, «actuando de común acuerdo», con el propósito de «menoscabar la integridad física de sus rivales» y aprovechando su «superioridad numérica» comenzaron a agredir a dos de ellos. Lo hicieron, según ha sostenido la Fiscalía, junto a otras personas cuya identidad no ha podido ser determinada.

Mientras las dos víctimas soportaban una sucesión de golpes, el tercer amigo trató de auxiliarles al tiempo que intentaba alejarles del lugar de la contienda. De nada sirvió, ya que en tanto los agredidos se desplazaban por la carretera N-634, varios de los miembros de la cuadrilla les siguieron.

Las víctimas lograron finalmente apartarse y emprendieron la huida a la carrera. Pero la situación no terminó ahí. Uno de los perseguidos quedó rezagado respecto a sus compañeros y como quiera que no conseguía distanciarse de sus perseguidores, optó por detenerse. Sin fuerzas para continuar la carrera, decidió volverse hacia los agresores, a quienes vio acercarse. Ahí comenzó una segunda sucesión de golpes. Los acusados arrojaron al joven alavés al suelo y le propinaron patadas y puñetazos.

A la víctima le ha sido reconocida la incapacidad permanente total para su profesión

Según la Diputación de Álava, el lesionado presenta un grado de discapacidad del 54%

Pese a la situación que soportaba, la víctima consiguió ponerse en pie y huyó nuevamente por la carretera en dirección a Zumaia. «Al sentirse perseguido y temiendo por su vida e integridad física» no pudo sino saltar un muro existente en el lado derecho de la carretera, de manera que cayó a las rocas del mar.

La víctima no fue localizada hasta transcurridas varias horas. Una patrulla de la Ertzaintza halló a las ocho de la mañana al joven herido, que fue evacuado por una dotación de los bomberos.

Lesiones de vértebras

Como consecuencia de estos hechos, el agredido sufrió numerosas lesiones: traumatismo craneoencefálico leve, abrasiones múltiples, contusiones también múltiples, heridas incisas en la cabeza, roturas de arcos costales, fractura «inestable» transversal de vértebra cervical C-5, «fractura aplastamiento de vértebra lumbar L-1» con fragmento óseo dentro del canal medular, fractura de apófisis transversales de dos vértebras lumbares, luxación acromioclavicular y otras más.

La víctima tuvo que ser ingresada en un centro sanitario y tras la primera alta fue de nuevo hospitalizada para la retirada del material que se le introdujo y la colocación de otro nuevo. En total, el joven alavés tardó 599 días en curarse de las lesiones, de los que 56 estuvo hospitalizado.

A la víctima le han quedado múltiples secuelas: dolores, molestias, estrés postraumático con sintomatología ansiosa-depresiva que limita parcialmente sus actividades diarias... Como consecuencia de todas las secuelas, la Dirección Provincial del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) de Álava le ha reconocido una incapacidad permanente total para el desempeño de su profesión habitual. Asimismo, la Diputación le ha reconocido un grado de discapacidad del 54%. El segundo de los jóvenes que resultó agredido sufrió una herida en el labio superior.

La sentencia ha quedado en suspenso.

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