Complicada búsqueda del irunés desaparecido en aguas de Hondarribia

Miembros del operativo de búsqueda, ayer en la cala de Justiz. / F. DE LA HERA
Miembros del operativo de búsqueda, ayer en la cala de Justiz. / F. DE LA HERA

Las malas condiciones marítimas por el fuerte oleaje dificultan el rastreo en las inmediaciones de la cala de Justiz en Jaizkibel

A. ALDAZ SAN SEBASTIÁN.

Las malas condiciones de la mar no ayudan en la búsqueda del joven irunés de 29 años desparecido en aguas de Hondarribia desde el viernes por la tarde. Los medios desplegados por tierra, mar y aire retomaron este domingo a las 8.30 las labores de rastreo en las que participan buzos de la Ertzaintza y un helicóptero, efectivos de Cruz Roja y de Salvamento Marítimo. Ayer se esforzaron durante todo el día en intentar dar con el paradero de este chico, que al parecer fue engullido por una ola cuando practicaba una actividad acuática en la cala Justiz de Jaizkibel, una zona que suelen frecuentar buceadores, mariscadores y pescadores.

Según informó el Departamento de Seguridad, el operativo se reanudó a primera hora de la mañana de ayer, cuando el Cantábrico ya había empezado a mostrar su lado más fiero, con olas que obligaron a activar el aviso amarillo y que se elevaron a naranja en la pleamar, hacia las 18 horas. En las tareas de búsqueda colaboran patrullas de la Ertzaintza, bomberos de la Diputación, Salvamento Marítimo y Cruz Roja. Por parte de los bomberos de la Diputación se desplazaron más de una docena de personas, que se dividieron en dos grupos para ampliar la zona de búsqueda. Buceadores y rastreadores estuvieron toda la jornada, hasta el anochecer, intentando dar con el desaparecido, sin éxito.

Precisamente el fuerte oleaje, de hasta cinco metros de altura, obligó a regresar a tierra a la embarcación Guadalupeko ama de Cruz Roja unas horas después de haber salido a la mar, mientras que sí pudo permanecer navegando la Salvamar Orion, de mayor eslora.

Aunque por la mañana las condiciones meteorológicas lo impidieron, horas más tarde se sumó también el helicóptero de la Ertzaintza, junto con el de Salvamento. Desde tierra, el equipo también intentó localizar alguna pista o elemento que pudiera suponer la localización del desaparecido.

Según explicaron desde Cruz Roja Hondarribia, la zona de búsqueda se centró en varias millas desde la cala de Justiz hacia el este, hacia aguas francesas, la dirección de la corriente. También se peinaron los caminos. En una de las pistas que dan a los acantilados se encontraron pertenencias del desaparecido. El viernes por la tarde no se había activado todavía el aviso amarillo, pero la mar tampoco presentaba un estado apacible. Fue una persona que caminaba por la zona cercana a los acantilados la que reparó en un individuo que pedía auxilio desde el agua, relataron fuentes conocedoras de los hechos. De inmediato llamó al 112, pero el vecino irunés ya había desaparecido bajo el agua. Desde entonces, la búsqueda ha resultado infructuosa.

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