Competencia advierte a Donostia de que irá a los tribunales si la regulación de pisos turísticos no se flexibiliza

Dos agentes de la Guardia Municipal, durante una inspección de pisos turísticos en San Sebastián./LUSA
Dos agentes de la Guardia Municipal, durante una inspección de pisos turísticos en San Sebastián. / LUSA

La entidad considera a la comunidad de propietarios como la «más apropiada» para establecer las limitaciones

ESTRELLA VALLEJOSAN SEBASTIÁN.

La ordenanza donostiarra para regular los pisos turísticos no hace más que darse de bruces en su camino hacia la aprobación definitiva que, después de retrasar la fecha en dos ocasiones, finalmente se celebrará en un Pleno extraordinario el 1 de marzo.

El último contratiempo viene de la mano de la Autoridad Vasca de la Competencia (AVC) que advierte al consistorio donostiarra de que en caso de que el texto definitivo incluya una serie de requisitos que imposibiliten la entrada de nuevos operadores en el mercado de los pisos turísticos sin su debida justificación, «podría impugnarlo directamente ante la jurisdicción contencioso administrativa». Y según apunta la entidad en un informe elaborado específicamente sobre la ordenanza de San Sebastián, las restricciones que incluye la nueva norma, a su juicio, no están debidamente argumentadas.

Es por ello que Alba Urresola, presidenta del organismo, anunció ayer que están realizado un estudio jurídico-económico más detallado para analizar la situación de estos inmuebles en las capitales vascas, con el objetivo de que sus administraciones puedan adecuar, en caso de que fuera necesario, sus Planes Generales de Ordenación Urbana (PGOU) vigentes y sus normativas de desarrollo.

Hasta la fecha ha sido precisamente dicho plan -el PGOU- el encargado de regular la actividad turística de las viviendas donostiarras, un texto que para Competencia «establece barreras que no se justifican como necesarias ni proporcionales a la realización de la actividad».

Conclusiones de la AVC

Plan General y Ordenanza
El PGOU establece barreras que no son necesarias ni proporcionales a la actividad. Y la nueva norma, pese a ser más restrictiva que el PGOU para la Parte Vieja, es más flexible en el resto de la ciudad.
Falta de justificación
Indica como ejemplo que el Ayuntamiento no explica de qué manera un turista que se aloja en una vivienda turística puede afectar en mayor medida al medio ambiente que uno que se hospeda en un hotel.
La nueva norma beneficia
a aquellos que tienen su piso en la zona y planta permitida, así como a las empresas que ya están operando porque carecerán de competencia.
Solución
Atribuir a las comunidades de proprietarios la potestad para limitar los pisos turísticos que generen molestias.

Nueva ordenanza

Zonas A-Saturada
Parte Vieja. No se concederán más licencias.
Zona B- De alta demanda
Centro, Gros y partes de Amara, Egia y Antiguo. Pisos en primera planta, con usos no residenciales iguales o inferiores a 250 metros cuadrados, además de un piso turístico en plantas altas por cada seis alturas.
Zona C- De incremento
En el resto de la ciudad se flexibilizan las condiciones hasta los 350 m2 de usos no residenciales y 2 pisos turísticos por cada 6 plantas en altura.

A partir de marzo, el Plan General pasará el testigo a la nueva ordenanza que dividirá la ciudad en tres zonas en función de la saturación de pisos turísticos ya existentes y establecerá un máximo de metros cuadrados destinados a esta actividad por edificio. Una modificación que a juicio de Competencia es más restrictiva en lo que respecta a la Parte Vieja, aunque las limitaciones que conciernen al resto de la ciudad «se suavizan de modo destacable». Pero por lo visto no lo suficiente, porque ambos otorgan una «posición privilegiada» a aquellos que tienen su vivienda en zonas y plantas en las que se permite la actividad, al tiempo que se beneficia a las empresas que ya están operando «porque dejarán de estar sometidas a la presión competitiva», indica.

Falta de justificación

El argumento que ofrece el Ayuntamiento para respaldar el nuevo texto se basa en conceptos como la protección del medio ambiente o el derecho al descanso de los vecinos, entre otros, que la entidad considera no debidamente justificados.

Indica que el consistorio no explica la afección al medio ambiente en caso de que las personas que visitan la ciudad se alojen en viviendas de uso turístico en vez de en los establecimiento hoteleros existentes «o que determinadas viviendas estén ocupadas por turistas en lugar de por sus propietarios o inquilinos de alquiler residencial».

No obstante, y al margen de entender que «no existen razones» para establecer dichas barreras, recomienda que si el objetivo de la nueva ordenanza es «evitar las molestias», considera las comunidades de propietarios como las «más apropiadas para limitar o prohibir» el desempeño de estas actividades económicas en sus edificios, «en caso de que generasen molestias».

Es por ello que Competencia recomienda al Ayuntamiento de Donostia que modifique los términos de la ordenanza -y del PGOU- y «proceda a eliminar toda barrera de entrada a la realización de la actividad económica» referida a las viviendas destinadas a uso turístico. Como solución insiste en atribuir a las comunidades de propietarios la potestad para limitar o prohibir dichas actividades, «en caso de molestias o que se perturbe la convivencia entre vecinos». En caso de que el consistorio haga caso omiso, la AVC advierte que deja la puerta abierta a impugnar la ordenanza.

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