Los códigos del ladrón llegan a Donostia

Marca de boli que detectaron varios vecinos de Donostia junto a sus puertas/
Marca de boli que detectaron varios vecinos de Donostia junto a sus puertas

Comunidades de vecinos de Gipuzkoa detectan viviendas marcadas durante las vacaciones

Aiende S. Jiménez
AIENDE S. JIMÉNEZ

Cuando uno entra en casa, pocas veces presta atención a algo más que no sea la cerradura donde introduce las llaves. Por suerte, los vecinos de un bloque de viviendas del barrio del Antiguo de San Sebastián detectaron este verano unas sospechosas marcas junto al marco de algunas puertas. Tras consultarlo con la Ertzaintza, esta les confirmó que sus casas habían sido marcadas por ladrones que se dedican a buscar pisos vacíos durante las vacaciones.

Fue a través del grupo de Whatsapp de la comunidad de vecinos donde varios propietarios empezaron a compartir fotos con las extrañas marcas. Una línea azul pintada a boli en la pared junto al marco de la puerta, en una zona que queda al nivel de las piernas y por tanto de dificil visibilidad. El testimonio de varios vecinos que confirmaban haber detectado la misma marca en la entrada de sus viviendas les hizo sospechar de que podría tratarse de un código utilizado por ladrones.

Tras poner los hechos en conocimiento del administrador de fincas, este se puso en contacto con la Ertzaintza para trasladar las sospechas de los vecinos. Agentes de la policía vasca se personaron en el edificio compuesto por tres portales y situado en el barrio del Antiguo de Donostia para analizar las marcas, y confirmaron que se trataba de «códigos utilizados por ladrones».

Inmediatamente, la Ertzaintza recomendó a los vecinos como primera medida que procedieran a borrar dichas marcas con pintura o con borradores especiales. Asimismo, les remitió una serie de recomendaciones para evitar robos que se han colocado en los tres portales de la comunidad para que puedan ser consultados por todos los vecinos.

Esta comunidad ya sufrió robos en varios trasteros a finales del año pasado. Sin embargo, los vecinos confirmaron que tras registrar sus casas ninguno ha detectado la sustracción de ningún elemento de las mismas, por lo que esta vez los ladrones no pudieron llevar a cabo su objetivo.

Otros métodos

La Ertzaintza asegura que se trata de un método del que no había tenido constancia hasta ahora. Sin embargo, los cacos tienen varios códigos conocidos por la policía que utilizan para saber si una vivienda está ocupada o no. Uno de los más habituales utilizado por delincuentes en Gipuzkoa es el de la pestaña. Se trata de una pequeña tira, generalmente de plástico, que se coloca en la ranura de la puerta, de manera que si esta se abre la pestaña cae al suelo. Si se mantiene en el lugar colocado durante varios días, los ladrones tienen la confirmación de que los propietarios se encuentran de vacaciones. Estas pestañas son difíciles de detectar por el ojo humano porque son pequeñas y transparentes.

A comienzos de este verano la Ertzaintza ya alertó del aumento de robos en viviendas que se suele dar durante las vacaciones, y llamó a «no bajar la guardia» ante este problema. La policía vasca publicó una serie de recomendaciones para ponérselo más difícil a los delincuentes, porque «establecer una serie de medidas de prevención básicas y seguir unas sencillas pautas son la clave para mejorar sensiblemente la seguridad de nuestros domicilios frente a estos delitos, que generan una gran alarma social».

Desde los consejos más habituales de cerrar la cerradura con doble vuelta o retirar el correo y la publicidad de los buzones regularmente, hasta otros más concretos y adaptados a la era de la tecnología como no comentar públicamente, redes sociales incluidas, las fechas de ausencia del domicilio.

También se recomienda recurrir a personas de confianza para que, con cierta frecuencia, visiten el domicilio y revisen su estado y utilizar dispositivos que den apariencia de que la vivienda está habitada.

Además de estas pautas, la Ertzaintza describió el modus operandi de esos ladrones que utilizan el método de la pestaña. «Si la pestaña sigue en su sitio varios días después proceden a la manipulación de la cerradura, sin necesidad de forzarla, y abren la puerta», afirman desde el departamento de Seguridad. Una vez dentro los delincuentes «registran minuciosamente la casa, quedando todo tras el asalto en total desorden». Los efectos sustraídos suelen ser mayoritariamente «dinero en efectivo y joyas», pero también «pequeños aparatos electrónicos, máquinas de fotos, etc».

A falta de conocer los datos de este verano, durante los meses de julio y agosto del año 2016, la Ertzaintza investigó en Euskadi un total de 481 denuncias por sustracciones en viviendas, por los que puso a disposición judicial a un total de 51 delincuentes, «en gran parte ladrones especializados, autores de numerosos asaltos a viviendas y englobados en bandas itinerantes con infraestructuras consolidadas en diferentes lugares del Estado».

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