Un cigarro causa un fuego que obliga a desalojar un bloque en San Sebastián

Incendio en la avenida de Zarautz. / Vídeo: Peru Bergaretxe / Diego Quintana

Seis personas fueron trasladadas al hospital por inhalación de humo y seis familias tuvieron que ser realojadas

ESTRELLA VALLEJO SAN SEBASTIÁN.

Seis personas trasladadas al hospital por inhalación de humo, quemaduras leves y ataques de ansiedad, varias plantas de un bloque de catorce pisos desalojado durante más de tres horas y seis viviendas con daños relevantes, una de ellas completamente calcinada. Es el balance de daños que ocasionó el incendio que ayer por la mañana tuvo en vilo a los vecinos del número 80 de la avenida de Zarautz, en San Sebastián.

Sobre las 10.40 horas, el humo empezó a asomar por una de las ventanas del séptimo piso de esta calle del barrio de Lorea. En su interior, según fuentes consultadas, una de las mujeres residentes en el inmueble trataba de sofocar las llamas provocadas por un cigarro, que prendieron con rapidez la colcha de la cama de su habitación. A ese intento frustrado de neutralizar el fuego, se sumó que alguien en la vivienda abrió la ventana, lo que provocó que la corriente avivara aún más las llamas hasta que el percance resultó incontrolable.

Hasta el lugar se desplazaron varias dotaciones de Bomberos, Guardia Municipal, asistencia sanitaria, así como de la Ertzaintza. Tal era la urgencia que incluso uno de los agentes resultó arrollado de forma leve por uno de los vehículos del servicio de Emergencias.

«Había mucho humo y sin pensarlo he bajado los 13 pisos corriendo», relata una vecina

Las primeras personas en ser desalojadas fueron la madre y dos hijas que habitaban la vivienda en la que se originó el incendio, así como la empleada del hogar. A las cuatro les administraron una mascarilla con oxígeno y fueron trasladadas al Hospital Donostia por inhalación de humo, si bien, una de las hijas -la que se encontraba fumando en su habitación- sufrió también quemaduras de carácter leve al intentar sofocar el fuego.

La humareda más ligera que asomaba hacia las 11.15 horas de la mañana se fue tornando más densa y oscura, propagándose con fuerza hacia otras estancias del edificio, hasta que la séptima planta desapareció entre una nube de humo de la que caían los cristales que iban explotando por las altas temperaturas del fuego. «Es una fachada ventilada, así que el humo tirará hacia arriba», comentaban dos obreros que se encontraban con la mirada puesta en ese séptimo piso. Y efectivamente, la nube de humo empezó a trepar, ayudada por las rachas de viento sur que se registraron durante la jornada de ayer.

Mientras la avenida de Zarautz permanecía cerrada al tráfico con medio centenar de curiosos observando la intervención de los bomberos, el ambiente que se respiraba en la trasera, donde está ubicado el portal, era completamente diferente. Ane Bugeda, de 18 años, se encontraba en el piso de estudiantes en el que vive cuando sobre las 11.30 horas se despertó y vio su vivienda llena de humo, hasta el punto de creer que las llamas provenían del interior de su casa. «Me he vestido y sin pensarlo he bajado los trece pisos corriendo. Ha sido muy agobiante porque había muchísimo humo, los bomberos en el descansillo... Nunca había estado en una situación así y me he agobiado mucho», relataba.

Una situación similar vivió otra de las vecinas que cruzó la humareda de las escaleras y salió al exterior entre sollozos tras hacer caso omiso a las indicaciones de los bomberos a los habitantes de los pisos más altos para que permanecieran en el interior de las viviendas con las ventanas cerradas. Sí se quedó una empleada del hogar que se encontraba en el sexto, «justo debajo de la vivienda incendiada». «Me quedé en una esquina, porque estaba la casa repleta de humo y agua hasta que un bombero me indicó que me pusiera una toalla mojada para respirar y salir», señalaba la mujer.

Las últimas dos personas atendidas por los servicios sanitarios fueron una mujer de 97 años que reside en el piso 12 y la mujer que le cuida. Fueron trasladadas al hospital por un ataque de ansiedad sobre las 13.30 horas, cuando el humo permitió el acceso a la vivienda.

El concejal de Seguridad Ciudadana, Martín Ibabe, indicó que seis familias tuvieron que alojarse en casas de familiares o amigos. La vivienda en la que se originó el incendio quedó completamente calcinada y los otros tres inmuebles de la planta resultaron afectados. Asimismo, el humo dañó a otros dos pisos del octavo así como a otros dos del sexto, perjudicados «por el agua utilizada por los bomberos para sofocar el fuego». Otro buen número de inmuebles también resultó afectado por el humo pero en menor medida.

Rescate en Elgoibar

El de Donostia no fue el único incendio que requirió la presencia de los servicios de emergencias. Los bomberos tuvieron que rescatar además a una persona al incendiarse la vivienda en la que residía en Elgoibar. El suceso se produjo en la quinta planta del portal número 26 de la calle San Roke, minutos antes de las doce del mediodía, informa Aitor Zabala.

El nerviosismo inicial por el humo se intensificó al ver a la persona que ocupaba la vivienda pidiendo auxilio desde uno de los balcones. Tras unos minutos de tensa espera, los bomberos lograron rescatar de la vivienda al hombre a través de la escala. Una vez en la calle, fue atendido por una de las unidades sanitarias desplazadas a la zona. Tras una primera revisión, los sanitarios optaron por su traslado al hospital de Mendaro para someterse a una revisión más en profundidad.

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