La casa de Donostia donde se «esclavizaba» a mujeres y transexuales sigue con su actividad

En esta calle se encuentra la villa que fue objeto del operativo policial. / SARA SANTOS

La operación de la Policía Nacional, que se desarrolló hace más de un mes, acabó con seis arrestos por «obligar» a prostituirse a 14 personas

JAVIER PEÑALBASAN SEBASTIAN.

La vivienda en la que presuntamente residían en régimen de «esclavitud sexual» el grupo de mujeres de origen brasileño y otro de transexuales, que recientemente fue el objetivo de una operación de la Policía Nacional, sigue manteniendo la misma actividad vinculada a la prostitución. Las personas que los agentes detuvieron se encuentran en libertad con cargos, según confirmaron varias de las propias arrestadas, que rechazaron ayer todas las imputaciones que recaen sobre ellas. «Es todo falso. Las condiciones de vida en mi casa son muy buenas y ninguna de las que reside está obligada a permanecer contra su voluntad. Todo ha sido una invención de un individuo que convivió con nosotras y que no sabemos por qué actúa así», afirmó a este periódico Greta, la presunta cabecilla de la trama, según sostiene la Policía.

El lugar de residencia de la supuesta organización se encuentra en el alto de Egia, junto al cementerio de Polloe. Allí, en una villa adosada de la calle Tolaregoia, en una zona donde reina la tranquilidad, convive un grupo de mujeres y transexuales que ejercen la prostitución.

Ayer, veinticuatro horas después de que la Policía hiciera pública la operación de desarticulación de la trama y anunciase la liberación de catorce mujeres que eran explotadas sexualmente, la villa seguía ocupada por los mismos colectivos de personas. «Estamos aquí porque no tienen nada en contra de nosotras, todo es una gran mentira», explicó Greta.

Aun cuando la difusión del operativo se dio a conocer el domingo mediante un comunicado, fuentes policiales no supieron precisar la fecha en la que se llevó a cabo el despliegue. No obstante, vecinos de la zona recordaron que los hechos se remontan a hace aproximadamente mes y medio. «La Policía estuvo aquí todo el día entrando y saliendo de la casa, y al final supimos que se habían practicado varias detenciones», afirmó uno de ellos.

De acuerdo a la información facilitada por la Policía, el operativo se saldó con la detención de seis personas. Todo comenzó a finales del el año pasado con la denuncia interpuesta por una de las presuntas víctimas de la trama en las dependencias policiales de Zaragoza. En su declaración, el denunciante aseguró haber sido explotado sexualmente por un clan familiar de origen brasileño que regentaba varios pisos de citas en San Sebastián, cuya cabecilla era conocida como Greta.

Zonas deprimidas

Detalló que el proceso de captación de las víctimas tenía lugar en las zonas más pobres y deprimidas de Brasil, donde terceras personas se aprovechaban de las condiciones de necesidad y vulnerabilidad en las que se encontraban y les ofrecían venir a ganarse la vida ejerciendo la prostitución. Añadió la Policía que tras aceptar la oferta, los miembros de la organización realizaban todos los trámites necesarios para que pudieran viajar y entrar en el país sin problemas.

Recordó el Cuerpo Nacional de Policía que para no levantar sospechas, no viajaban directamente hasta España sino que hacían escala en países intermedios, como Alemania, donde contaban con la presencia de otros miembros de la organización que disponían de pisos en los que alojaban a las víctimas una o dos noches, para continuar después el viaje.

Ya en San Sebastián, las mujeres y los transexuales eran informados de que habían adquirido una deuda con la organización, que podía oscilar entre los 5.000 y los 15.000 euros por los gastos derivados de su traslado desde Brasil, que deberían pagar ejerciendo la prostitución. De esta manera, tenían que abonar el 50% de cada servicio y asimismo entregar 100 euros por manutención y publicidad.

Además, la Policía sostuvo que la mujeres eran obligadas a estar disponibles las veinticuatro horas del día. Asimismo, informó de que se les retiraban los pasaportes para asegurarse el pago de la deuda y que residían en la buhardilla de la casa hacinadas y en condiciones de salubridad e higiene «pésimas».

«Una gran mentira»

Todas estas acusaciones, sin embargo, fueron desmentidas ayer por la propia Greta que, en declaraciones a este periódico, afirmó que «es todo una gran mentira, ideada por un homosexual que estuvo con nosotras en San Sebastián, pero no en esta casa, sino en otra en la que antes estuvimos en Loiola», explicó.

La vivienda se localiza en el alto de Egia y se trata de una villa adosada

«Es una gran mentira», asegura la presunta responsable del grupo, que está en libertad

La responsable asimismo rechazó que las mujeres y los transexuales viviesen en condiciones penosas. «Viven bien. En ese sentido, nadie encontrará quejas. Se lo puedes preguntar a cualquiera de ellas. Te dirán que nada de lo que aparece en la denuncia es cierto».

Greta sostiene que el móvil de la denuncia obedece a una venganza de quien la interpuso. «Es una persona con antecedentes policiales por varios delitos. Mi impresión es que cuando la Policía le detuvo, para que no le expulsaran del país, se inventó esta historia que está llena de falsedades», explicó la presunta responsable, que, según anunció, adoptará las medidas que estime oportunas contra el denunciante.

La mujer explicó que tanto ella como las otras cinco personas que fueron detenidas durante la operación permanecen en libertad con cargos. «Estamos en libertad porque no hay nada contra nosotras. Y cuando llegue el juicio, si el asunto sigue adelante, los demostraremos. Entonces se verá que todo es falso», explicó.

La Policía intervino en la villa cuatro smartphones, un ordenador portátil, dispositivos de almacenamiento de datos y «valiosa documentación» que está siendo analizada por expertos, como resguardos de envíos de dinero, agendas de control de deudas y documentos contables.

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