Una carretera de alta capacidad a menos de 15 kilómetros de casa

G. L. ANTZUOLA.

El tramo entre Antzuola y Bergara cobra un significado especial en tanto en cuanto culmina la llamada Rotonda de Gipuzkoa, lo que supone que todos los habitantes del territorio tendrán a menos de 15 kilómetros una vía de alta capacidad.

El diputado general, Markel Olano, explicó que «esta carretera incidirá de manera manifiesta en la economía y en la competitividad del territorio porque conectará las comarcas del Alto Urola, Goierri y Debagoiena, y es conocida la importancia de la industria, las empresas y las universidades de esas tres comarcas».

Con la finalización de la autovía de Deskarga culminará una larga historia. La autovía Beasain-Durango se concibió a comienzos de los años noventa del pasado siglo como un eje de articulación interno de Euskadi. En Gipuzkoa se consideró que las conexiones por la costa estaban aseguradas mediante la autopista Bilbao-Behobia (AP-8), y los recorridos norte-sur a través de la N-1. Sin embargo, existía y existe una carencia en las comunicaciones por carretera entre las comarcas interiores, ésas a las que, «como goierritarra que soy» se refirió ayer con orgullo Markel Olano.

El primer tramo, Beasain-Ormaiztegi (5,4 kilómetros), se inició en 1995 y se abrió al tráfico en 1997. Sin embargo, pronto se vio que el ritmo inversor se iba a ralentizar y que el inicio del segundo sector, Ormaiztegi-Zumarraga, iba para largo. Arrancó en 2002, tras un parón de cinco años. En 2005 se inauguró este tramo de 5,5 kilómetros que permitía salvar puntos negros como el alto de Eizaga. La siguiente fase también fue de lenta digestión. La variante Zumarraga-Urretxu (2,1 kilómetros) se abrió en mayo de 2012, es decir, siete años después de que se finalizara el tramo anterior. Tras unir Urretxu, Deskarga y Antzuola (2,7 kilómetros), por fin se terminará el tramo hasta Bergara para primavera de 2019.

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