«Incluso tomando un café junto a ellos puedes ayudar a los enfermos de cáncer»

El Diario Vasco reúne a un grupo de voluntarios de la Asociación Contra el Cáncer de Gipuzkoa para explicar cuáles son sus motivaciones

Un grupo de voluntarios de la AECC Gipuzkoa, en el balcón de la sede de Donostia./ Unanue
Un grupo de voluntarios de la AECC Gipuzkoa, en el balcón de la sede de Donostia. / Unanue
Karel López
KAREL LÓPEZ

«Te vas a la cama con una sonrisa; con la satisfacción que te da haber ayudado a gente que realmente lo necesita. No es fácil luchar solo contra el cáncer...». Lo que cuenta la donostiarra Asun Arrieta define a la perfección el espíritu de los voluntarios que día sí y día también aportan su granito de arena en la lucha contra el cáncer.

El Diario Vasco reunió hace unos días a diferentes voluntarios, «el pilar fundamental», y trabajadores sociales que colaboran con la Asociación Contra el Cáncer de Gipuzkoa en diferentes tareas para explicar por qué lo hacen, por qué dedican el escaso tiempo del que disponen (uno de los mayores tesoros que tenemos en nuestras vidas) a echar una mano a gente que, en muchos casos, no conocen, personas a las que antes no habían visto. Voluntarios que, «por supuesto», también ayudarán en la carrera y marcha que la AECC Gipuzkoa organiza este domingo 13 de mayo.

«No he vivido de forma directa un cáncer: ni familia, ni amigos... Pero me motiva ayudar, me siento satisfecho cuando apoyo a los pacientes que sufren esta enfermedad. Esa es la razón por la que trato de aportar mi granito de arena». Es el testimonio del joven Beñat Vizcaíno. Su relato es diferente al de los demás voluntarios por una sencilla razón: Beñat tiene 18 años.

Los voluntarios Asun, Helena y Beñat colocan un cartel de la marcha.
Los voluntarios Asun, Helena y Beñat colocan un cartel de la marcha. / Unanue

«Es un perfil que no se parece en nada al del resto. En la AECC Gipuzkoa la mayoría de los que echan un cable son mujeres de mediana edad, jubilados... Su caso es sorprendente, pero ojalá tuviéramos más gente como él, porque está ahí para todo. Dispuesto siempre», cuenta Josune Alkain, trabajadora social y coordinadora de voluntarios de la Asociación.

«Si todos diéramos un poquito, conseguiríamos mucho», destaca Beñat. Estudia Frío y Calor en Don Bosco, practica kárate y baloncesto... y asegura ser capaz de «sacar tiempo para ayudar», tanto en la AECC Gipuzkoa como en la DYA. «La clave está en saber organizarse. Empecé con 17 años y mi idea es continuar. Me siento bien. Me quedo con esos momentos en los que la gente te da las gracias; sus sonrisas valen más que cualquier otra cosa», apunta. Su caso sorprende, más si cabe, al no haber sufrido de forma cercana esta enfermedad.

La AECC Gipuzkoa, en datos

Sedes:
Irun, Tolosa, Donostia, Eibar, Zarautz y Zumarraga.
Socios:
11.500 en todo el territorio.
Voluntarios:
900.
Servicios gratuitos:
Todos los que ofrecen lo son.
Formas de colaborar:
Siendo socio, voluntario o donando.
Ventajas fiscales:
Las donaciones desgravan a la hora de realizar la declaración de la renta.

«Pronto me llamará el psicólogo para entrevistarme», sigue Beñat. Es uno de los pasos del proceso de formación que siguen los voluntarios antes de estar en contacto directo con los enfermos de cáncer. «Se lleva a cabo una formación. Primero, hacen un curso. Luego, quedan con el psicólogo y, después, acuden junto a sus tutores (voluntarios con experiencia) a estar con los pacientes. También se organizan seminarios para que la formación sea continua», explica Ana Ruiz, trabajadora social de la Asociación mientras Miren Serrano, en prácticas en estos momentos, lo confirma.

Beñat tiene ya «muchas ganas» de poder comenzar sus particulares 'prácticas' como voluntario. Hasta entonces, realiza tareas, por ejemplo, administrativas («también necesarias» en el día a día de la AECC Gipuzkoa). Tampoco ha estado nunca ayudando en la marcha. Será su primera vez. «Nos lo pasamos bien, la verdad. Yo guardo muy buen recuerdo del año pasado», le dice Helena Kaperotxipi, otra voluntaria de la Asociación que, confiesa, «hoy en día es difícil no tener conocidos con cáncer».

«Soy la lectora oficial»

A Helena se le escapa una sonrisa cada vez que menciona a sus 'oyentes' de la residencia de ancianos de Zarautz a la que acude regularmente. «Me gusta mucho leer y, por eso, voy allí y les leo libros o el periódico. Te lo agradecen muchísimo. Ya soy su lectora oficial».

Ella sí ha vivido de manera cercana diferentes casos de cáncer, tanto en amigos como en su propia familia. «Colaboro con alguna que otra ONG. Comencé donando dinero a la AECC pero cuando mi amiga del alma y mi hermana sufrieron esta enfermedad, comprendí que también era necesaria la parte humana, la que va más allá de lo económico. Los dos son importantes. El dinero viene bien para que la Asociación siga funcionando y también para la investigación», relata. «Nadie fiscaliza tu ayuda. Cuando puedes lo haces. Y punto».

Asun, Helena y Beñat posan con el cartel de la marcha.
Asun, Helena y Beñat posan con el cartel de la marcha. / Unanue

«Das dos y te devuelven diez. Eso es lo que siento», cuenta Asun. Voluntaria desde hace más de una década («comencé cuando tenía más tiempo que ahora», confiesa), destaca la importancia que tiene «apoyar tanto a los enfermos como a los familiares».

«Incluso tomando un café con ellos puedes ayudar a los enfermos de cáncer. Hay quienes no te piden ayuda, pero sabes que la necesitan», continúa Asun, quien ahora saca ratos de donde puede para seguir echando un cable. «El simple hecho de acompañarles al médico ya es una gran ayuda. No se trata únicamente de estar con los que lo padecen en casa».

«No debe ser un tema tabú»

Asun tiene claro que todavía hoy en día «hablar del cáncer sigue siendo un tema tabú para muchos. Y no tendría que ser así. Parece que les da miedo».

«Mi suegro, cuando lo sufrió, evitaba esa palabra. Le costaba decir que tenía cáncer. Si no la mencionas parece que no existe. Y no es así. «No hay que tener miedo a hablar de ello», destaca Helena. «Mucha gente no quiere hablar», añade Asun.

Gipuzkoa Martxan, una carrera con un bonito fin

Este domingo 13 de mayo se celebra en Donostia una prueba solidaria que busca recaudar fondos «para el día a día de la AECC Gipuzkoa», así como visibilizar la lucha contra el cáncer. «El objetivo es llegar a los mil participantes en la carrera (10.00 horas y juntar a la mayor marea verde posible en la marcha (12.00 horas)», explica Josune Alkain, coordinadora de voluntarios de la Asociación Contra el Cáncer de Gipuzkoa. El dorsal para la carrera de siete kilómetros (con salida y llegada en la plaza de la Constitución) cuesta trece euros y se puede adquirir a través de Kirolprobak hasta el jueves 10 de mayo. La marcha consta de tres kilómetros y los interesados, más allá de poder realizar las inscripciones a través de la citada plataforma, se podrán inscribir el mismo día. La marcha partirá desde Alderdi Eder. «Seremos cerca de 50 voluntarios realizando diferentes funciones», concluye Alkain, quien anima a los guipuzcoanos a participar en la cuarta edición de la carrera contra el cáncer. Carreraaeccgipuzkoa@gmail.com es la dirección de correo electrónico para cualquier duda.

«Creemos que la ayuda que ofrecemos la agradecen tanto los enfermos como los familiares porque a este segundo grupo les puede llegar a liberar. Además, a los que padecen el cáncer les viene bien desahogarse, soltar lo que sienten y lo que llevan dentro. Y eso, muchas veces, es más sencillo con gente con la que no tienen ninguna vinculación emocional, porque hay ocasiones en las que no se abren por tratar de que a sus amigos o familiares no les afecte», concluye Asun.

Motivaciones para ayudar tienen muchas, pero son conscientes de que cuantos más voluntarios sean más fácil es «apoyar a enfermos y familiares». Ellos seguirán haciéndolo de forma altruista porque así, aseguran, «nos vamos satisfechos a la cama, con la sensación de haber aportado nuestro granito de arena».

Los servicios de la AECC Gipuzkoa

Atención social:
Información/orientación al paciente oncológico y a la familia; apoyo técnico (préstamo de material técnico ortopédico); gestión de recursos sociales; pisos de acogida para enfermos oncológicos y familiares.
Área psicología preventiva:
Terapias individuales o grupales para dejar de fumar; programas de educación para la salud; campañas de prevención (cáncer de mama, de piel, de colon, de pulmón...); talleres de mejora de calidad de vida del paciente y de sus familiares; formación de profesionales.
Área psicológica:
Se da atención psicológica individual y/o grupal a enfermos oncológicos, familiares o cuidadores. También se ayuda en el proceso de duelo.
Voluntariado:
Con enfermos y familias en cuidados paliativos, hospitales o en domicilios. También se busca la obtención de recursos y prevención mediante campañas divulgativas.
Investigación:
Se financia la investigación oncológica.

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