«Un bombero me ha sacado de la cama»

El bombero, Arkaitz Orbegozo, en la habitación donde se originó el fuego, con Maite Peña e Imanol Lasa./
El bombero, Arkaitz Orbegozo, en la habitación donde se originó el fuego, con Maite Peña e Imanol Lasa.

El incendio desatado en el centro sociosanitario Argixao de Zumarraga se queda en un susto. Las 18 personas que habían sido trasladadas «por precaución» a diversos hospitales fueron ayer dadas de alta y retornaron a la residencia geriátrica

IGNACIO VILLAMERIELZUMARRAGA.

Jesús Reyes se tomaba ayer al mediodía un café bien cargado en la residencia Argixao de Zumarraga. Tenía cara de sueño. Apenas había pegado ojo en toda la noche. Al menos no lo hizo a partir de las 00.30 de la madrugada del jueves, cuando se declaró un pequeño incendio en la segunda planta del centro sociosanitario Argixao, en el que reside desde hace un año. «¿Que si me enteré del incendio? Como para no, mi cuarto está cerca de la habitación en la que se generó el fuego».

Este irundarra, que ayer por la mañana recibió la visita de su mujer y su hija para cerciorarse de que estaba bien, les despejó las dudas rápidamente relatándoles su particular noche toledana con humor. «Estaba durmiendo como un cochinillo y un bombero me despertó diciendo que me levantase. Pero me metí en la cama otra vez porque tenía sueño», desvelaba guasón. «La verdad es que había un follón de la órdiga, pero yo quería dormir», insistía ante las risas de incredulidad de su hija. «Luego entró otro bombero y me dijo seriamente que me vistiera y saliera». Y obedeció.

«Me llevaron en ambulancia al Hospital Donostia por precaución. Le dije al conductor que me dejara en la Parte Vieja, pero no coló», prosiguió Jesús incorregible. «Me pincharon aquí y allá. Mira, todavía tengo la pulserita de Osakidetza», mostraba mientras hablaba. «Pero me han sacado placas del tórax, y está todo bien», se congratulaba.

Jesús volvió a Zumarraga a las 10 de la mañana, aproximadamente. «De momento no puedo entrar en mi cuarto porque los están limpiando y oreando», afirmaba pasada la 1 de la tarde. «Ahora bien, el trato del personal de la residencia ha sido estupendo». Algo que sus familiares quisieron subrayar: «Hacia las 05.50 nos han llamado y nos han dicho: 'No os asustéis, vuestro padre está bien, pero ha habido un pequeño fuego y queríamos decíroslo nosotros de primera mano'. Desde que el aita entró en Argixao nos han tratado fenomenal», confesaba su hija.

«Me llevaron al hospital y me hicieron pruebas por precaución, pero está todo bien», asegura Jesús Reyes

La actuación del personal del centro y de los bomberos evitó que el incendio fuese a mayores

La bergaresa Arantxa Casteló también salía aliviada de la residencia sociosanitaria al comprobar que el pequeño incendio se había quedado en un mero susto para los residentes del centro. «Tengo a mi madre aquí», decía. «Nos han llamado a primera hora para informarnos de que le habían trasladado a un hospital por precaución, pero ya está aquí de nuevo».

«No ha ocurrido nada grave»

El portavoz foral, Imanol Lasa, y la diputada de Políticas Sociales, Maite Peña, visitaron ayer la residencia Argixao para trasladar su apoyo a los afectados. Ambos destacaron la profesionalidad del personal del centro y del servicio foral de bomberos, «que evitaron que el incidente pasase a mayores».

«Por fortuna, no ha ocurrido nada grave, ya que las alarmas han detectado bien el humo, y todo el personal ha reaccionado a tiempo», destacó Peña. «En total, fueron desalojadas 23 personas, de las cuales 18 fueron derivadas a diversos hospitales con síntomas de inhalación de humo», explicó. Todas ellas presentaban pronóstico leve, y fueron dadas de alta a lo largo del día.

Imanol Lasa, por su parte, explicó que el Servicio Foral de Bomberos recibió un aviso a las 00:40 horas del jueves, para intervenir en un incendio localizado en una de las habitaciones de la segunda planta del centro sociosanitario de ancianos de Zumarraga.

«Hasta el lugar se desplazaron dos dotaciones de los parques forales de Legazpi y Ordizia, compuestas por nueve efectivos, que trabajaron sobre el terreno hasta las 3:00 horas», afirmó Lasa.

Según detalló el portavoz foral, al llegar la primera dotación el fuego se encontraba confinado en el interior de una habitación y afectaba al mobiliario de la misma, si bien su ocupante se encontraba ya fuera de ella. Gracias a la rápida actuación del servicio foral, el fuego fue controlado y extinguido por los recursos desplazados hasta el lugar.

«Sin embargo, el humo inundaba el ala por completo y los demás residentes permanecían en sus habitaciones. Por esa razón, tras apagar el fuego, los bomberos tuvieron que desalojar a sus ocupantes y se encargaron de ventilar el humo del ala», detalló Imanol Lasa.

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