Basagaitz Guereño: «Al hablar de la masificación turística nos basamos más en sensaciones que en datos»

La experta en Turismo Basagaitz Guereño, en Pasai San Juan. / LUIS MICHELENA
Basagaitz Guereño, profesora e investigadora de Turismo de la Universidad de Deusto)

Forma parte del Observatorio San Sebastian Region, dependiente de la Diputación, que estudia la situación real del sector en Gipuzkoa

TERESA FLAÑOSAN SEBASTIÁN.

El Departamento de Cultura y Turismo de la Diputación Foral ha puesto en marcha el Observatorio San Sebastian Region para que realice un profundo estudio del sector turístico, con las conclusiones que se obtengan poder elaborar un plan estratégico para garantizar su crecimiento sostenible. La profesora de la Universidad de Deusto Basagaitz Guereño forma parte de los expertos que integran dicho observatorio. Tras los ataques de los últimos días analiza la situación que vive el turismo en Euskadi.

- ¿El turismo en el País Vasco y más concretamente en San Sebastián está masificado?

- Sí se está dando en algunos puntos muy concretos. No podemos hablar de una masificación en Donostia, solo en ciertas calles puntuales de la Parte Vieja y en alguna de Gros. En otras zonas el problema no existe. Pasa lo mismo en la costa: Zarautz, Hondarribia...

- ¿Y esa masificación puntual se puede considerar un problema?

- En el momento en que se enciende una alarma social estamos ante un problema, aunque sea de percepción, al que hay que atender y dar respuesta. Pero no se puede decir que es un problema real sin hacer un estudio que analice las movilidades turísticas, las capacidades de carga, la perspectiva de los turistas y de los habitantes. Ahora nos estamos basando más en sensaciones y percepciones que en datos. El observatorio está trabajando en ese estudio para tener una perspectiva mayor de la evolución del turismo. Es un sector que está creciendo, pero no solo aquí, sino en todo el mundo. Esa es una realidad y hay que analizarla en profundidad y de forma objetiva para poder tomar iniciativas que descongestionen las zonas más afectadas.

- ¿Ese estudio refleja la existencia de 'turismofobia'?

- El estudio está en una etapa muy inicial. El observatorio nació hace siete meses y, aunque seguimos la estela de otros estudios realizados por el Eustat o Basquetour, estamos realizando otro tipo de mediciones, como por ejemplo los datos específicos de los flujos en las distintas comarcas.

- Entonces como experta, a título más personal, ¿cree que se está generando una 'turismofobia'?

- Poner el apelativo de 'turismofobia' a lo que está sucediendo resulta peligroso. No se puede dar un nombre tan duro a unas percepciones que están ahí. Tenemos que apartarnos de la instrumentalización del turismo porque si no vamos en mala dirección. No hay que posicionarse en contra o a favor de forma radical. Entre algunas personas, posiblemente las más afectadas, sí estará surgiendo un sentimiento contrario. Que hayan aparecido pintadas con 'Turist go home' o ataques contra el tren txu txu, no debe significar que se pueda generalizar y decir que hay ataques contra el turismo. Desde la Universidad de Deusto ya se hizo un informe para el Gobierno Vasco y en él no se percibía que hubiera un porcentaje alto de sentimiento contrario. Hay una percepción social, pero no está generalizada.

«Son puntuales y el turista no se queda con eso. Pero es triste ir a un sitio y sentir que no eres bien recibido» ATAQUES

«En el momento en que se enciende una alarma social estamos ante un problema, aunque sea de percepción» MASIFICACIÓN

- ¿El tema del turismo se está politizando?

- Sí, o al menos vamos camino de ello, y no debería suceder. El turismo hay que tomarlo como un sector en crecimiento que genera riqueza, pero que debe analizarse y controlar con iniciativas que descongestionen las zonas más controladas derivando los flujos a otros lugares del territorio. Esos movimientos pueden ser pequeños, por ejemplo intentar que el visitante que llega a la Parte Vieja donostiarra no vaya solo a determinadas calles sino que conozca todas, pero que también tenga la opción de que pueda volver a Gipuzkoa o al País Vasco para visitar lugares distintos.

- ¿Los ataques pueden conllevar un descenso de turistas?

- No tengo una bola de cristal para saber cómo van a incidir, pero espero que no influyan. Son ataques puntuales y el turista no se va a quedar con eso. En Barcelona, y en otros puntos donde ya llevan años con este problema, no ha afectado, el turista sigue yendo. Pero es muy triste ir a un sitio y sentir que no eres bien recibido. Quisiera saber si aquellos que han 'atentado' contra el tren txu txu se han movido de su ciudad. Turistas somos todos, pero lo que debemos buscar es ser más sensibles y respetuosos.

- Los críticos señalan que el empleo que genera el turismo en el territorio es precario. ¿Comparte esa opinión?

- Siempre se habla de que en hostelería es donde más trabajo precario hay. Para empezar, existe en todos los sectores. Igual, en el turismo se da algo más habitualmente, y debería controlarse para que no pase factura en un futuro y que los puestos de trabajo que se están creando no tengan un componente negativo. Hay elementos claves muy relacionados con el turismo que necesitan un mayor control. Ese es otro de los aspectos que hay que estudiar porque se corre el peligro de que quienes tengan mayores beneficios sean las grandes cadenas en detrimento de los negocios locales. Hay que distribuir la riqueza, y el pequeño comerciante y los ciudadanos deben verse beneficiados.

- La proliferación de pisos turísticos es uno de los puntos claves de la polémica. ¿El control de ofertas como Airbnb debe realizarse desde el ámbito local o las medidas deben tomarse a nivel nacional?

- La regulación debe ser global. Las instituciones locales y regionales no pueden hacer frente a un problema de esa envergadura que está afectando a muchos países. No hay demasiados estudios al respecto, pero los que existen demuestran, y es de pura lógica, que los pisos turísticos se concentran en las zonas más masificadas con todo lo que conlleva, como gentrificación, subida de precios... No digo que se vaya en contra de los apartamentos turísticos, pero sí deben regularse para evitar el mercado negro. También conllevan otro problema. No se puede computar cuántos clientes tienen, ni de qué tipo, ni cuántas pernoctaciones hacen, y por tanto, a la hora de realizar un estudio profundo, no podemos completar el perfil del turismo. Los datos que nos está dando ahora el Eustat reflejan un porcentaje mucho menor de turistas que antes de que apareciera este boom de los apartamentos, cuando vemos que no es así.

- ¿Es partidaria de implantar la tasa turística?

- Es un debate que está ahí y no se puede obviar, pero como todo lo demás es algo a estudiar. No se puede aprobar o desechar sin analizar objetivamente sus pros y sus contras en cada zona. A nivel mundial se está extendiendo. En Europa son ya más los países que la están estableciendo. En Cataluña, el observatorio responsable de estudiar su turismo ha comprobado que es una medida más positiva que negativa.

- ¿En caso de aplicarla, la recaudación dónde tendría que invertirse: en la ciudad en general, en actuaciones relacionadas con el turismo, en los vecinos más afectados...?

- Debe ser una generación de riqueza que repercuta en el ciudadano. Habría que estudiar la fórmula. Se pueden mejorar las infraestructuras pero, por ejemplo, proteger el patrimonio histórico también le beneficia.

- ¿Corremos el riesgo de que algunas zonas del País Vasco como Donostia se conviertan en Benidorm?

- No, primero porque el tiempo no nos acompaña, y eso es más que evidente estos días, y el precio tampoco. No somos un destino barato y tampoco nos promocionamos como algo barato. Se ha querido aumentar las visitas, pero no a cualquier precio. Se ha tenido cuidado al venderlo como destino cultural, gastronómico... un turismo un poco más responsable.

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