Stop Deshaucios denuncia que los bancos no cumplen el 'decreto Guindos'

Josune Arruti, ayer en la cocina de su casa. / IÑIGO ARIZMENDI
Josune Arruti, ayer en la cocina de su casa. / IÑIGO ARIZMENDI

Asegura que rechazan flexibilizar el pago de la hipoteca a las personas en dificultades

TERESA FLAÑO SAN SEBASTIÁN.

Josune Arruti pidió un crédito para comprar su casa más otra cantidad para realizar las obras. Después llegó el paro, la insolvencia y entró en una vorágine de demora en los pagos hasta encontrarse hace un año en una situación económicamente insostenible. Intentó buscar una solución directa con su banco, pero esta errenterriarra asegura que lo único que consiguió fue «que me liaran más». Josune pone cara a una realidad en la que se encuentran muchos afectados por la crisis.

Stop Desahucios, que le ha apoyado en toda la burocracia en la que se halla inmersa en los últimos meses, quiere, con este caso, poner rostro a lo que consideran «una situación insostenible» y denunciar el incumplimiento por parte de los bancos del conocido como 'decreto Guindos', que obliga a las entidades que han realizado los préstamos a conceder una carencia de cinco años, periodo en el que solo se debe pagar una cuota basada en el euribor más 0,25%. A modo de protesta hoy se concentrarán a las 10.45 horas en la Avenida de la Libertad donostiarra.

En paro desde 2012

Arruti trabajaba montando circuitos impresos electrónicos en una empresa. En 2012 se quedó en paro y lo cobró durante dos años. Durante otros dos años recibió el subsidio de desempleo de poco más de 400 euros, y después otra ayuda durante otro año, con un importe similar, hasta el pasado julio. «Para poder solicitar otra ayuda al INEM debe pasar al menos un año», explica. En la actualidad recibe las Ayudas de Emergencia Social (AES) del Ayuntamiento de Errenteria que ascienden a 210 euros con los que paga, entre otras cosas, la luz. Además recibe la manutención por parte de su ex marido, lo que le suponen otros 300 euros.

Durante un tiempo pudo pagar «renqueando, con retrasos» la hipoteca y el préstamo que ascendían en total a 132.000 euros, con un interés fijo del 5,75% que supone una cuota mensual de 772 euros. Hace año y medio, debido a las demoras, la cantidad era superior. Cuando intentó renegociar con el banco, la respuesta que recibió fue que debía ponerse al día de los impagos «cuando lo que tenían que haberme asesorado es que tenía derecho al periodo de carencia de cinco años y pagar 30 euros al mes, tal y como marca el decreto Guindos. Si voy a pedir ayuda es porque no puedo pagar las cuotas. Afortunadamente cuento con mi madre que me nos da de comer a mi hijo de 16 años y a mí».

Arruti se puso en contacto con la plataforma Stop Desahucios que le ha asesorado en los pasos a dar. Pero a pesar de ello, las sorpresas no han terminado. En principio, la carencia le fue aceptada el pasado septiembre, pero cuando le llegó a casa el borrador del contrato se encontró que «lo que me enviaban era una modificación del préstamo con 1.700 euros más para ponerme al día. Yo no quiero pedir más dinero de crédito, quiero ponerme al día acogiéndome a lo que marca la ley». También denuncia la presión que está sufriendo para que firme el documento «me llaman a diario del banco y me han dicho que si no firmo ya, la semana que viene lo desestiman».

Según Stop Desahucios, la razón de esta actitud por parte de los bancos se debe a que «cuando hay una carencia, el Banco de España les obliga a provisionar la mitad de lo que queda de hipoteca y eso redunda en sus cuentas de resultados. Las instituciones y los políticos deben involucrarse más»».

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