El aumento de los controles tras los atentados causa el mayor atasco en la muga en 4 meses

La caravana de vehículos alcanzó los trece kilómetros de longitud ayer en la AP-8 desde el peaje de Biriatou en dirección Baiona.
La caravana de vehículos alcanzó los trece kilómetros de longitud ayer en la AP-8 desde el peaje de Biriatou en dirección Baiona. / F. DE LA HERA

Las colas llegaron a los 13 kilómetros al intensificar la vigilancia Gendarmería y Guardia Civil. Las calles céntricas de Irun y Hondarribia también se colapsaron y algunos conductores necesitaron una hora para ir de una ciudad a otra

IRAITZ VÁZQUEZSAN SEBASTIÁN.

Las carreteras guipuzcoanas volvieron a registrar una vez más kilométricas retenciones en dirección Francia. Miles de conductores se vieron atrapados en una ratonera sin salida. Enfado pero también resignación es lo que sintieron la mayoría cuando vieron que una vez más el paso fronterizo de Biriatou se había convertido en el punto más conflictivo de su viaje hacia el centro y norte de Europa. A la gran afluencia de coches que está registrando la autopista AP-8 este verano, se le sumó esta vez una mayor presencia policial por parte de la Gendarmería francesa y la Guardia Civil después de los atentados de Barcelona y Cambrils. Una circunstancia que elevó a trece la cola de vehículos a primera hora de la tarde.

Los conductores sufrieron una especie de 'déjà vu'. Los controles policiales volvieron a ser estrictos como los registrados hace dos años. Desde comienzos de 2017 la situación en la frontera de Biriatou había comenzado a relajarse y las retenciones han sido cada vez menores los primeros meses. Pero lo cierto es que la imagen de ayer era parecida a la que se vivió después de los sangrientos atentados de París que dejaron 130 muertos. Entonces, Francia decidió cerrar su frontera y la vigilancia policial fue exhaustiva. Desde aquella fecha, las retenciones en este punto han sido el pan de cada día para los conductores.

Desde primera hora de la mañana la presencia policial en Biriatou fue superior respecto a otras jornadas. El ministro de Interior francés, Gérard Collomb, anunció que Francia había decidido reforzar la seguridad en su frontera con España después del doble atentado de Cataluña. El país galo tiene activado el máximo nivel de alerta antiterrorista. Muestra del ascenso de la presencia policial es que con la misma afluencia de vehículos apenas se registraron retenciones en el peaje de Bidegi en Zarautz, mientras que en Irun la caravana de vehículos alcanzó los trece kilómetros por la tarde.

Desde Bidegi mantuvieron abiertas todas las cabinas de los peajes tanto de Irun como de Zarautz

Muchos conductores tuvieron que optar por rutas alternativas para evitar las caravanas

Aún así, las cifras del atasco no estuvieron cerca del récord. El pasado mes de mayo, por ejemplo, las colas alcanzaron los 25 kilómetros de longitud y se alargaron durante casi 24 horas. Las retenciones en la autopista AP-8 en esa ocasión llegaron desde la muga hasta Hernani.

Las primeras complicaciones en el peaje de Biriatou comenzaron a media mañana de ayer. Para las 11.00 horas, los primeros vehículos que querían atravesar este punto ya se encontraban parados en la autopista AP-8 sin más consuelo que la paciencia. Para entonces, la hilera de coches y camiones solo alcanzaba los dos kilómetros, un pequeño aperitivo de lo que se avecinaría por la tarde. Esta vez, además de los vehículos de gran tonelaje que suelen ocupar el carril derecho, los turismos también se vieron afectados por lo que las retenciones alcanzaron todos los carriles en dirección Francia.

A partir del mediodía los kilómetros poco a poco fueron engordando. Primero fueron dos, luego seis, así hasta que alcanzaron los trece a las siete de la tarde. A pesar de que a la hora de comer la afluencia de vehículos suele descender porque los conductores aprovechan la hora del almuerzo para descansar, en esta ocasión la caravana de vehículos no hizo más que aumentar. En apenas un par de horas la hilera de coches y camiones pasó de los dos kilómetros a más de diez.

Los datos

24 horas de atasco
se registraron el pasado mes de mayo en Biriatou La cola alcanzó los 25 kilómetros desde la muga hasta Hernani.
7,5 kilómetros
de retenciones se registraron el 29 de julio en las carreteras de Gipuzkoa. El peor día del verano hasta ayer.

La vía más afectada fue la autopista AP-8 pero la GI-20 se colapsó. Las carreteras que discurren por las calles céntricas de Irun y Hondarribia también se vieron totalmente colapsadas. Los conductores tardaron más de una hora en realizar el trayecto entre ambas ciudades. Normalmente, cuesta apenas un cuarto de hora. Muchos de los automovilistas que se dirigían a Errenteria y Pasaia optaron por rutas alternativas. Algunos intentaron llegar a sus destinos por vías secundarias, como la carretera de Astigarraga a Errenteria o también por Gurutze, entre Oiartzun e Irun.

Desde Bidegi informaron que desde primera hora de la mañana mantuvieron abiertas todas las cabinas abiertas tanto en el peaje de Irun como en el de Zarautz para evitar en la medida de lo posible que las retenciones fueran a más. Este año además, el coste del paso por los peajes se ha redondeado a la baja, de 2,43 euros ha pasado a 2,40 euros con el objetivo de facilitar los cambios y agilizar los tránsitos.

La jornada de ayer fue sin duda una de las más complicadas del verano en las carreteras de Gipuzkoa. Similar, pero sin llegar a un atasco de este calibre fue el 29 de junio. Las caravanas comenzaron bien temprano, ya que para las cinco de la mañana se comenzaron a registrar las primeras colas. Pasadas las nueve de la mañana se acumulaban 7,5 kilómetros en el peaje de la AP-8 en Irun con dirección a Bilbao.

Pero el paso de Biriatou no fue el único punto crítico de las carreteras vascas. En el enlace de Armiñón en Álava se acumularon seis kilómetros, mientras en Muskiz dirección Cantabria la cola fue de cinco kilómetros.

Carreteras vascas

Biriatou
Las retenciones alcanzaron los trece kilómetros de longitud a media tarde en dirección a Francia.
Muskiz
La autopista AP-8 en Muskiz también registró kilométricas retenciones que llegaron hasta los cinco km.
Armiñón
El enlace de Armiñón fue otro de los puntos calientes de la jornada. La hilera alcanzó los seis km. en este punto.

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