«Con los atentados de Barcelona vino más gente a donar sangre»

Una donante observando el proceso.
Una donante observando el proceso. / ARIZMENDI

El Banco de Sangre de Gipuzkoa espera que las donaciones vuelvan a la normalidad tras descender un 30% en verano

OLAIA OYARZUNSAN SEBASTIÁN.

Decir que la solidaridad fluye como el agua cuando suceden crisis humanitarias es un hecho irrefutable. Una entrega que se ha observado estos últimos días con los recientes atentados terroristas perpetrados en Barcelona y Cambrils. Una muestra de que la unión humana cobra vida gracias a la expresión solidaria de muchos, ya sea en forma de altares, o en trnsfusiones de sangre. Y es que, sobre este último aspecto Sabin Urcelay, presidente de la Asociación de Donantes de Sangre de Gipuzkoa, apunta que en el territorio también se ha notado esa generosidad.

«Agradecemos enormemente a las decenas de personas que hicieron colas para donar», pero recuerda que la sangre que recibieron las víctimas y heridos de los atentados fue de las personas que habían donado «tres días antes». De esta manera, incide en la importancia de tener presente las donaciones durante todo el año, ya que «nunca se sabe cuándo se puede necesitar».

Así, el Banco de Sangre de Gipuzkoa no cesa en su afán por conseguir más y más donantes, que mediante una receta muy sencilla pueden salvar vidas. «Basta con una pizca de generosidad, tener entre 18 y 65 años y pesar más de 50 kilos», explica Urcelay. Es un acto solidario que, a su juicio, se banaliza un poco. «Muchas personas dan por hecho que al llegar al hospital tendrán una transfusión si la necesitan, como si de un antibiótico se tratase», relata.

«El futuro es incierto. Es mejor donar hoy y no lamentar mañana», afirma Urcelay

«Si la transfusión es un derecho, la donación es una responsabilidad compartida», sentencia

La cotidianidad de las transfusiones ha hecho mella en las cifras de donantes, sobre todo, en temporada estival, periodo en el que más desciende el número de donantes en el territorio. «Solemos tener entre 2.500 y 2.600 donaciones durante el año, y en verano se rebajan un 30%», afirma. Un panorama que tampoco pone en alerta roja al Banco de Sangre, puesto que se trata de una tónica habitual en los meses de estío. El experto lo traslada a la salida de miles de guipuzcoanos en temporada vacacional. «Durante el año, Lasarte y Elgoibar son localidades con muchos donantes, en cambio, en el mes de agosto se vacían». Unas cifras que en la asociación guipuzcoana tienen muy presente, pero que en septiembre confían en «remontar».

Responsabilidad compartida

Sin embargo, la capital guipuzcoana presenta un aumento en donaciones durante el verano. «La gran cantidad de personas que llegan a Donostia elevan en un 20% las reservas de la ciudad», se congratula Urcelay. El Banco de Sangre donostiarra, situado en la calle Manuel Lekuona, recibe cada día una media de 25 personas, 4.000 al año. Aunque, recuerda que «lo ideal sería que el 3% de la población de cada ciudad donase».

25 personas

Es el total de usuarios que pasan cada día por las puertas de la Asociación de Donantes de Gipuzkoa, situada en la calle Manuel Lekuona de Donostia, para donar su sangre. Los interesados deberán llamar al teléfono 943 31 70 91.

De cualquier forma, desde la asociación inciden con firmeza en la idea de la colaboración. «Debemos tener en cuenta que el futuro es incierto. Es mejor donar hoy, y no lamentar mañana», sentencia Urcelay. Asimismo, lo señala como un acto «indispensable» en la sociedad, porque «salva vidas» y necesita ser valorada como tal: «Si la transfusión es un derecho, la donación es una responsabilidad compartida».

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