Gipuzkoa estudia rebajar el copago de la asistencia a domicilio

Gráfico

Diputación y ayuntamientos barajan reducir el coste a entre 12 y 15 euros por hora frente a los 19 actuales

A. A. SAN SEBASTIÁN.

Los municipios que mejoren el actual servicio de ayuda a domicilio recibirán un 25% más de financiación foral. La bonificación se aplicará a partir del año que viene, una vez se acuerden las medidas que computarán para ese cálculo. En paralelo al acuerdo de financiación, una comisión técnica, con representantes de los ayuntamientos y de la Diputación, está trabajando para insuflar aire a un servicio que ha perdido atractivos, tanto en precio como en horarios. Solo en el último año, la demanda ha descendido un 3%, hasta los 4.684 personas. En 2010, se atendía a un 20% más.

Una de las recetas es reducir el copago, como ya ha hecho Donostia por ejemplo. Se proponen precios medios de entre 12 y 15 euros, así como descuentos a partir de un determinado número de horas contratadas al mes. En la actualidad, el precio máximo (y el más frecuente) son 19 euros, cuando en empresas privadas dedicadas a la asistencia domiciliaria se ofrece a menor coste.

Otra de las carencias detectadas es que no todos los municipios ofrecen el servicio los fines de semana y los días festivos, de ahí que los técnicos consideren necesario ampliar el calendario de atención a los 365 días del año, especialmente para aquellos casos que no necesitan muchas horas de servicio, pero sí un apoyo mínimo todos los días.

Entre las ideas que se están barajando también está la de ampliar a cuatro horas al día la atención contratada. Aunque de media el número de horas que se demanda es menor, sí se han detectado casos que necesitan más atención, como pueden ser personas mayores que reciben el alta hospitalaria. Relacionado con los frecuentes casos de ingresos en la vejez, a menudo la necesidad de un apoyo en la vida diaria surge tras una estancia en el hospital. Para facilitar este paso, se está pensando en minimizar los trámites necesarios o al menos postergarlos por ejemplo a los 15 días.

La oferta también quiere abrir su abanico y se estudia llegar a más público que no sean exclusivamente personas mayores. Algunos municipios ya adaptan el servicio a otras demandas, como pueden ser supervisión nocturna, respiro a los cuidadores familiares o acompañamiento social. También se propone extender el modelo de atención a personas con enfermedad mental, con discapacidad o familias con menores a su cargo.

Más

Fotos

Vídeos