«La campaña antiturismo ha sido un ataque xenófobo, no una protesta»

El consejero de Turismo, Comercio y Consumo, Alfredo Retortillo, ayer frente a la sede de Basquetour./JORDI ALEMANY
El consejero de Turismo, Comercio y Consumo, Alfredo Retortillo, ayer frente a la sede de Basquetour. / JORDI ALEMANY
Alfredo Retortillo, consejero de Turismo, Comercio y Consumo

El consejero advierte de que habrá que estar atentos por si las acciones contra el turismo de este verano tienen efectos a medio y largo plazo

Estrella Vallejo
ESTRELLA VALLEJO

La sombra de un 2016 de récord ha perseguido las cifras de un verano que se ha mantenido en entrada de viajeros, pese a las campañas de desprestigio. Con el inicio del curso, el Departamento de Turismo que dirige Alfredo Retortillo pone el foco en nuevo retos: prolongar la estancia en lugar de perseguir la llegada de más turistas y avanzar en el cruce de datos con los ayuntamientos de los pisos turísticos que cumplen la norma.

- En agosto Euskadi ha descendido un 0,3% la llegada de turistas y Gipuzkoa ha subido un 1,2%. ¿Son datos positivos o no tan buenos como se esperaban?

- Los datos de julio y agosto han sido buenos porque se han mantenido las cifras del año anterior. No obstante, se han hecho lecturas relativas a que el turismo había sufrido un parón, cuando entre enero y junio han llegado 100.000 viajeros más que en 2016. Teniendo en cuenta que en los meses altos se ha mantenido y hemos subido en los meses históricamente más flojos, los datos son muy positivos porque se están produciendo avances en la desestacionalización. Pero nuestro reto sigue siendo conseguir alargar las estancias en lugar de centrarnos en seguir subiendo la entrada de turistas.

«El reto ya no es batir los récords en la llegada de turistas sino lograr que su estancia se prolongue»

- Está satisfecho. Sin embargo, este verano algunas instituciones comentaban los datos en voz baja. ¿Quizás para evitar dar la imagen de saturación que algunos denuncian?

- Apareció de manera inesperada una cuestión muy negativa en torno al turismo y era prioritario atender esta cuestión de cierta gravedad, porque el turismo es un elemento muy sensible que en cuanto los viajeros detectan situaciones de inseguridad se mueven a otros destinos.

- ¿Qué afecciones ha tenido esa campaña antiturismo en Donostia?

- Tan a corto plazo carece de efectos negativos a no ser que hubiera habido incidentes de mucha gravedad. Este tipo de inseguridades normalmente tienen efecto a medio y largo plazo si, por ejemplo, Donostia desaparece como destino del listado de las touroperadoras. En cualquier caso, me parece un elemento muy peligroso, sobre todo por los modos en los que se ha desarrollado la campaña, que recordaban demasiado a otros tiempos. Y me resulta especialmente peligroso porque el mercado español representa el 50% de quienes nos visitan y es el más sensible con estas cuestiones que durante tantos años han supuesto un handicap en la atracción de turistas.

«Si se implanta la tasa no será para regular el turismo ni para resolver las finanzas municipales»

- La campaña denunciaba saturación, condiciones laborales precarias en el sector, que las calles «son para los turistas»...

- Para empezar, lo que algunos llaman protestas, yo llamo ataques, insultos xenófobos y gritos. Y los únicos responsables son quienes los han protagonizado, excusado y utilizado para promover sus postulados políticos, no para abrir ningún debate, sino para proponerlo en los términos que ellos quieren. Ahora bien, si hablamos en términos de precariedad, que a mí es un tema que me preocupa, figúrate los sectores que en este país están en esa situación. Pero no podemos plantear esa cuestión diciendo «Tourist go home!», porque es la peor manera. Ponerse frente al tren Txu-txu con un cartel en el que pone «Turismo=calles para los guiris», francamente, por mucho que se hable de precariedad, no es admisible que se dirijan a unas personas que no tienen la responsabilidad de esa cuestión. Habrá que dirigirse a las empresas del sector, a la labor sindical que en ocasiones se despista con otras historias. Tengo pendiente con la compañera del Departamento de Trabajo, María Jesús San José, el estudio en torno a la Inspección de Trabajo para controlar las condiciones de contratación, pero se está haciendo en general, no solo en los puestos relativos al sector turístico.

- ¿Qué cree que fue lo que frenó esa campaña de desprestigio?

- Justo después de que terminara la manifestación convocada por Ernai se produjeron los atentados en Barcelona. Tanto allí, como en Baleares y en Euskadi esa campaña se detuvo de forma tajante, porque alguien se dio cuenta de que era una frivolidad, porque alguien se percató de que los atentados podían suponer en Barcelona un impacto negativo con la consecuente pérdida de empleos asociados al sector. Sin embargo, se hace difícil saber cómo evitar futuras situaciones similares porque en el último debate parlamentario antes del verano todos los grupos de la Cámara abordaron de forma unánime la cuestión de las viviendas de uso turístico y solo un mes después, se desató una campaña que denunciaba el modelo turístico vasco.

- Otro de los dilemas a medio plazo es cómo equilibrar la balanza con la apertura de 22 nuevos hoteles en Gipuzkoa, la irrupción de los pisos turísticos y una llegada de turistas, si quiere, más comedida de lo que se esperaba.

- Es una apuesta. La iniciativa es privada y quien hace la apuesta no la hace para perder. Euskadi es un destino con una amplia capacidad de crecimiento por sus características. Pero insisto, debemos dejar de obsesionarnos con el número de llegadas de turistas. Debemos centrarnos en proporcionar una oferta que combine costa, montaña, gastronomía, bodegas, museos... que es lo que busca el turista del siglo XXI. Con mejores servicios y ofertas, se generará más economía y mas empleos. Para nosotros las distancias son inmensas, pero cuando ejercemos de turistas, recorrer 200 kilómetros no nos resulta ningún problema. Lo que sí considero es que la política de precios abusivos para incrementar la aportación del turismo es una apuesta de corto recorrido. Hasta ahora uno de los problemas de San Sebastián cada vez que tratamos de promocionar turismo de congresos es que se contaban con grandes instalaciones pero después las plazas hoteleras eran escasas, porque pese a lo que se crea, Donostia está situada en el puesto 60 de 104 en el Estado, con 342 plazas hoteleras por cada mil habitantes. A los congresistas podemos proponerles que duerman en otro sitio y celebren el congreso en Donostia y entonces nos dirán que si en ese otro lugar hay hoteles y además a buen precio, prefieren esa otra opción. Los turistas son turistas. No son guiris ni tontos. Gastan el dinero en función de lo que se les ofrece.

«Una ciudad no debe ser de sus vecinos pero tampoco solo un espacio para hacer negocio»

- El lunes dieron luz verde al acuerdo de colaboración con Eudel y los ayuntamientos de las tres capitales para depurar el listado de pisos turísticos registrados.

- Existía un problema de descoordinación entre los ayuntamientos y el Gobierno Vasco que había que solucionar. Empecé con el Ayuntamiento de Donostia porque concentra 1.245 de los 2.147 pisos registrados. También trasladé a Bilbao y Vitoria, aunque su situación es muy diferente, que había necesidad de considerar la ordenación del territorio en base a este fenómeno que combina dos elementos: el interés turístico y el residencial. Ya que hasta la fecha se han ido regulando en base a una ordenación vieja que no incluye este modelo alojativo. Este marco lo primero que hace es depurar el registro. Hemos dado a cada capital el listado de viviendas registradas para que nos den informe favorable o desfavorable. A medida que nos devuelvan las fichas, daremos conocimiento a los vecinos y comenzará el plazo de alegaciones.

- La nueva ordenanza donostiarra cerraría más de la mitad de los pisos turísticos actuales. ¿Contemplan que Competencia llame a la puerta como ya ha hecho en Galicia y Castilla y León?

- Desde Competencia solo se centran, de forma sesgada, en la actividad económica, sin prestar atención al interés residencial y hay que buscar un equilibrio entre ambos conceptos. Así como soy contrario a concebir que una ciudad es propiedad de sus habitantes también lo soy si se concibe la ciudad como un espacio exclusivo para hacer negocio.

- Se está primando cruzar los datos de quienes se dieron de alta en el registro autonómico pero, ¿qué sucede con aquellos que permanecen en la clandestinidad?

- Hemos hablado con las plataformas para que no admitan ningún tipo de oferta que no incluya el número de registro. Por eso es tan importante que nuestro registro tenga en cuenta los ayuntamientos. Además, debemos seguir trabajando con las Haciendas para localizar quién gestiona ingresos a través de las plataformas. Pero cruzar esos datos no es tan sencillo.

- Por último: la tasa turística. El Ejecutivo abordará la reflexión de forma conjunta con Eudel y posteriormente con el sector. ¿Y después?

- Hay mucho que valorar: si la gestión será municipal, qué piensa el sector, qué tipo de establecimientos aplicarán este impuesto... Habría que considerar en el caso de Donostia por ejemplo qué sucede con los excursionistas que provocan una presión sobre el espacio urbano del Centro mucho mayor que los turistas. La situación en Euskadi es muy heterogénea, pero desde luego que si se implanta no será para regular el turismo ni para resolver la situación financiera a través de los turistas.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos