Mendiburu: «Llevamos tiempo luchando contra la idea de informático igual a friqui»

Alexander Mendiburu, en el rincón donde se ha instalado una pequeña exposición sobre los 40 años de la facultad./LUIS MICHELENA
Alexander Mendiburu, en el rincón donde se ha instalado una pequeña exposición sobre los 40 años de la facultad. / LUIS MICHELENA
Alexander Mendiburu, decano de la Facultad de Informática de la UPV

Hace cuarenta años se puso en marcha la Facultad de Informática. La conmemoración coincide con la entrada de Mendiburu como decano

TERESA FLAÑOSAN SEBASTIÁN.

Cerca de 4.000 alumnos se han formado en las aulas de la Facultad de Informática de Donostia, que este año cumple su cuarenta aniversario. En este tiempo se han defendido 250 tesis doctorales, se han organizado prácticas con más de 900 empresas y se ha presentado un promedio de 50 proyectos de I+D+i. El nuevo equipo decanal, con Alexander Mendiburu al frente, considera que es necesaria una reflexión sobre el rumbo que debe seguir el centro.

- En la presentación que hace en la página web de la facultad habla de imaginación, creatividad y aventura. ¿La informática tiene estos tres componentes?

- Para mí sí. Durante un tiempo la informática se ha visto como algo transversal, más asociado a la ofimática -relativa a las técnicas y trabajos de oficina- o al uso de determinados programas que a una ingeniería. Cuando uno se enfrenta a una labor de ingeniero informático en una empresa, lo que debe hacer es entender el funcionamiento global del negocio -todos los procesos de principio al final y las necesidades que tiene en comunicaciones y en software- para ser capaz de crear una solución integral que permita cubrir todas las necesidades desde el punto de vista de las tecnologías de la comunicación. No hay una solución única, por eso hay que tener creatividad, imaginación... Proponer una solución integral es toda una aventura.

- La Facultad de Informática del campus de Gipuzkoa cumple 40 años. ¿En este tiempo qué personalidad se ha formado?

- En cuatro décadas ha ido desarrollando sus estudios propios dentro de las necesidades del entorno y de las inquietudes del profesorado, pero el ámbito es muy amplio. Aquí nos ha influido el tipo de empresas, muy centrado en los sectores de la máquina-herramienta y el automóvil. Vemos sus necesidades a la hora de plantear las prácticas, los proyectos, las asignaturas optativas o las materias nuevas como robótica o científico de datos, que estamos potenciando.

- ¿Cuáles son las ramas más demandadas?

- En el grado existen tres especializaciones: ingeniería de computadores -la arquitectura de los computadores, los sistemas y las redes de comunicaciones-, computación -análisis de datos- e ingeniería del software -el desarrollo de proyectos de software-, que es lo más clásico y una de las ramas más preferidas, aunque las tres tienen demanda.

- Todo muy alejado de esa imagen de estudiante de informática encerrado en un sótano rodeado de comida basura...

- Llevamos tiempo luchando contra la idea de informático igual a un friqui que no es capaz de mantener relaciones, metido en su cueva, atado a su ordenador, con una connotación negativa, haciendo un uso fraudulento de la informática. Una imagen distorsionada por las noticias y las películas. Es todo lo contrario. La facultad forma ingenieros, con todas sus características profesionales. Tienen que ser capaz de relacionarse profesionalmente, analizar necesidades dentro de una empresa, defender sus propuestas. Si hablamos de perfiles, el problema está en la poca presencia de la mujer.

- Suena extraño.

- En los últimos años han descendido las ratios de mujeres matriculadas, no solo aquí, sino internacionalmente. Uno de los motivos puede ser que ahora es una ingeniería, palabra que parece que no atrae a las mujeres. Hacemos esfuerzos para acercar la informática a Primaria y Secundaria. Explicar bien en qué consiste y qué áreas abarca. Creemos que la información que reciben no es exacta.

- ¿Se depende tanto de los ordenadores y los programas que cuando falla algo la culpa siempre es del informático?

- En cierto modo es verdad porque cada vez hay más dependencia. Se pasó de la oficina a la gestión y luego se entró en todo lo relacionado con las comunicaciones. Antes era informática de usuario y ahora las empresas se han dado cuenta de que tener un informático aficionado ya no cubre las necesidades. Se necesita alguien con conocimientos mucho más amplios. La figura que durante años fue muy típica del empleado que en sus tiempos libres hacía las labores de informático y los apaños ha quedado obsoleta. A los alumnos se les enseña a ser capaces de analizar los problemas, buscar soluciones, aprender a colaborar en equipo y ser críticos con ellos mismos. Si el sistema lo gestionas tú, la culpa será tuya si algo falla, pero deberás tener los mecanismos para solucionarlo lo antes posible o tener un plan 'B'.

- Tienen quince equipos de investigación. ¿Son los que marcan el nivel de la facultad?

- La verdad es que son bastante potentes, de nivel. Se trabaja en infinidad de áreas, con empresas, pero también con un importante componente social. Por ejemplo, en coordinación con hospitales, se han aplicado técnicas de base de datos para mejorar la calidad de los embriones, se están desarrollando programas para la prevención de accidentes o acercando la robótica a niños enfermos. Somos una universidad pública y no podemos trabajar hacia dentro. Tenemos que formar profesionales cualificados que cubran las necesidades de empresas y de la sociedad.

«Los decanos y directores de las facultades de Informática de todo el país se reúnen hoy en el Kursaal»

«En los últimos años, puede que porque ahora es una ingeniería, ha descendido la presencia de la mujer»

- ¿Cuando entran a la facultad los estudiantes aspiran a convertirse en los futuros Larry Page o Serguéi Brin, fundadores de Google, o Mark Zuckenberg, creador de Facebook?

- Cuando se acercan sienten cierta afición por los ordenadores porque han cacharreado con ellos. Pero lo que se encuentran los primeros años son estudios de ingeniería, con formación en matemáticas y otras materias que les permitirán conocer una empresa en todos sus ámbitos y enfrentarse a proyectos importantes. Algunos se desaniman. Un ex alumno contaba que cuando vino a la facultad tenía la idea de desarrollar videojuegos y lo primero que le enseñaron fue la representación formal de los programas. Hay que explicarles que las herramientas que utilizan hoy en día desaparecerán y que tenemos que darles la formación básica para entender cómo se desarrolla un programa, porque el lenguaje, el algoritmo se mantendrá aunque los procesos cambien, para que puedan reciclarse.

- ¿Cómo están celebrando su cuarenta aniversario?

- El acto más importante tendrá lugar esta tarde en el Kursaal con la asamblea general anual de la Conferencia de Directores y Decanos de Ingeniería Informática, porque también son cuatro décadas las que se llevan impartiendo estos estudios a nivel estatal (Madrid y Barcelona). Con charlas y una mesa redonda vamos a reflexionar sobre hacia dónde va la informática. Otras actividades se han centrado en acercar la figura de la mujer a la informática con charlas y proyecciones, encuentros con exalumnos para que hablen de su experiencia, y una pequeña exposición con imágenes y objetos.

- Se ha estrenado hace poco como decano. ¿Cuáles son los objetivos de su equipo?

- Sobre todo hacer una reflexión sobre los estudios para ofertar los que sean adecuados, estén actualizados y resulten atractivos. También estamos empezando a trabajar en la formación dual, que será a través de un máster, y seguir ahondando en la formación no presencial para que los profesionales puedan estudiar de manera continua. Ahora tenemos un máster en inteligencia computacional. En resumen, reflexionar en un plan estratégico sobre dónde y cómo vemos la facultad dentro de cinco o siete años.

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