Albert Costa: «En el cerebro de un bilingüe las dos lenguas son amigas pero compiten»

Para Albert Costa lo importante de ser bilingüe es que «te da acceso a personas de otras culturas»./MANU CECILIO
Para Albert Costa lo importante de ser bilingüe es que «te da acceso a personas de otras culturas». / MANU CECILIO

El profesor de investigación ICREA ofrece esta tarde una charla dentro del Aula DV sobre cómo conviven dos lenguas en un mismo cerebro

TERESA FLAÑOSAN SEBASTIÁN.

El profesor de investigación ICREA (Institución Catalana de Investigación y Estudios Avanzados) de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona ofrece esta tarde a las 19.30 horas en el Aquarium donostiarra, dentro del programa Aula DV, una conferencia sobre uno de los temas en el que se ha especializado, 'El cerebro bilingüe ¿Cómo conviven dos idiomas en un mismo cerebro?'.

- ¿Qué es un cerebro bilingüe?

- Aquel que se construye a partir de la exposición a dos lenguas, de aprender dos lenguas bien desde pequeños o de adultos. Es el efecto que realiza una segunda lengua en nuestra estructura cerebral.

«El vocabulario será más reducido si ves 'Sálvame' que si ves documentales culturales»

«Un ejemplo de bilingüe sería cuando se cuenta un chiste en la segunda lengua y los demás se ríen»

- ¿Cuándo se puede decir que una persona es bilingüe?

- Es una definición complicada. Si la hacemos muy estricta sería aquella gente que está en cunas bilingües, que crece con dos lenguas todo el rato, pero muchos de nosotros hablamos una segunda lengua bien que hemos aprendido un poco más tarde. Yo creo que la manera de definir bilingüismo es a base de adjetivos. Por ejemplo puede ser temprano, muy proficiente, es decir muy habilidoso. Si hacemos una descripción muy estricta, serían aquellos niños que han nacido con dos lenguas, y si hacemos una definición muy laxa ampliaríamos hasta aquella gente que sabe pedir una cerveza en dos idiomas, y eso no es ser bilingüe.

- Es decir, ¿un adulto puede llegar a ser bilingüe?

- Claro, porque aprendemos y nos podemos comunicar en una segunda lengua. La pregunta es si tenemos la ambición de ser igualmente buenos como en la primera. Yo creo que no hace falta tener las mismas expectativas. Cuando hablamos de una segunda lengua nos referimos a muchas cosas como a la gramática, los sonidos o el vocabulario. Hay periodos sensibles a diferentes edades. Por ejemplo el acento. Casi todos, si aprendemos una lengua más allá de la adolescencia, tenemos acento. Los bebés son muy buenos tomando los patrones acústicos. En cambio, aprender vocabulario es una habilidad que se prolonga toda la vida.

- ¿A un niño bilingüe le cuesta más aprender palabras diferentes para el mismo concepto en dos lenguas?

- Hay estudios en Euskadi, hechos por Jon Andoni Duñabeitia, investigador del BCBL de Donostia, que demuestran que la exposición a dos etiquetas verbales para un mismo concepto no retrasa el conocimiento de ese concepto. Igual el problema está en que el vocabulario es más reducido. Los chicos bilingües tienen menos palabras de vocabulario. No significa que aprendan menos, de hecho aprenden más porque tienen que retener el doble. Pero tampoco creo que pase nada, en el desarrollo del vocabulario lo importante es la experiencia cultural y social con la lengua. Si lees el Marca y ves Sálvame, el vocabulario será más reducido que si lees a Quevedo y ves documentales culturales. El hecho de manejar dos lenguas puede llevarnos a un vocabulario más reducido, pero en todo lo demás es igual porque lo importante es que puedes comunicarte con gente más diversa o de otra cultura.

- ¿Educar a una persona bilingüe tiene alguna otra desventaja?

- A veces hemos encontrado alguna carencia en la fluidez del uso del lenguaje, pero ni las ventajas ni las desventajas son muy significativas.

- ¿Una persona bilingüe expresa los sentimientos de la misma forma en una lengua o en otra?

- Nos estamos encontrando varios estudios que si una cosa diferencia a una segunda lengua aprendida más allá de la pubertad y, sobre todo, aprendida en un contexto que no sea social, es la capacidad de comunicar emociones. Un ejemplo sería cuando uno se da cuenta de que con una segunda lengua es capaz de explicar un chiste y que los demás se ríen. La capacidad para expresar sentimientos, emociones y hacer humor está más ligada a la lengua materna.

- ¿Es cierto que el cerebro del bilingüe tiene más herramientas para combatir el alzhéimer?

- Las enfermedades de la demencia se deben al deterioro físico, pero sí se ha comprobado que hay ciertos cerebros más resistentes al desarrollo de los síntomas, parecen retardarse, como si el cerebro estuviera más fuerte. El alzhéimer está ahí pero el deterioro comienza más tarde. Parece que el bilingüismo actúa como una reserva cognitiva. Pero en este tema hay cierta controversia sobre hasta qué punto esto es real o no porque el bilingüismo también está relacionado con otros factores como la inmigración o el nivel sociocultural. Por ejemplo, en Estados Unidos hay dos tipos de bilingües: una población que es inmigrante y la que tiene un alto nivel económico. Hay que saber el factor que está dando ese resultado: el socioeconómico o el bilingüismo.

- A los niños en Euskadi se les está criando para ser trilingües. ¿Puede ser un handicap para que desarrollen otras competencias?

- No. El problema es que durante los últimos treinta años hemos estado intentando enseñar inglés a los chavales en el colegio sin éxito.

- ¿La enseñanza de los idiomas está obsoleta?

- Me da la sensación de que nunca ha sido muy avanzada, no hemos sabido cómo hacerlo. Lo importante es que sea relevante socialmente. Hay una expresión en inglés que viene a decir que la mejor manera de aprender un idioma es acostarte con alguien que lo hable. Hasta que no pongamos el inglés en un estatus socialmente relevante no se aprenderá.

- Es decir que para ser bilingüe la sociedad tiene que ser bilingüe.

- Ayuda muchísimo. Hay que tener oportunidades de poder emplear la segunda lengua y eso es muy difícil de conseguir. Nos convendría tener un gran proyecto de investigación a nivel europeo para aprender a cómo dar mejor las clases de inglés, porque lo que nos encontramos es que el nivel de inglés, al menos en España, no ha avanzado tanto como el nivel de otras asignaturas.

- En el cerebro de un bilingüe cómo conviven las dos lenguas: se llevan bien, son amigas, se pelean...

- Lo primero que hay que entender es que llegados a un alto conocimiento de una segunda lengua, las funciones cerebrales que se ocupan de las dos son bastante similares. Los circuitos cerebrales son los mismos. El meollo está en cómo se controlan las dos lenguas, cómo comunicarnos en una sin tener interferencias de la otra, qué gimnasia mental estoy haciendo para que una se imponga a la otra en un momento determinado. Esa energía cerebral sí parece que es diferente a la que emplean los monolingües. La idea general es que la representación de las dos lenguas a un nivel competencial alto es muy similar, pero que se utilizan ciertas áreas y de forma más intensa para controlar. Son amigas, pero compiten entre ellas.

- ¿Los mecanismos de un cerebro bilingüe se pueden aplicar a otras actividades de la vida?

- Es una línea de investigación que ahora tiene relevancia. El BCBL de Donostia ha realizado varios estudios en este sentido, sobre la gimnasia mental que hacen los bilingües para que una lengua no interfiera y hasta qué punto tiene efectos fuera del lenguaje. Los resultados están siendo controvertidos. Algunos muestran que tienen ventajas atencionales de manera general, es decir que tienen efectos colaterales, pero todavía hay mucho por investigar.

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