Dos aficionados a las motos, primeras víctimas en un trágico inicio de año

Los bomberos tuvieron queromper la ventana del autobús para sacar al chófer, que quedó atrapado en la cabina. / JOXEBI RAMOS

La Ertzaintza solicita testigos del accidente mortal de Aretxabaleta entre una moto y un autobús que puedan dar luz a la investigación

A. S. JIMÉNEZ SAN SEBASTIÁN.

El 2018 ha comenzado de forma trágica en las carreteras guipuzcoanas. En la primera semana del año ya hay que lamentar la pérdida de dos vidas después de que fallecieran un motorista y un conductor de autobús en un accidente ocurrido a última hora del jueves en Aretxabaleta. El siniestro tuvo lugar a las 21.20 horas en la GI-627 a su paso por la localidad de Debagoiena, cuando por causas que aún se desconocen ambos vehículos chocaron frontalmente. Como consecuencia del fuerte impacto, ambos conductores murieron en el acto.

Uno de los fallecidos es Juan Méndez, de 44 años, bergarés de nacimiento que había vivido en Arrasate durante algunos años y que actualmente residía en Eskoriatza, en el barrio de Intxaurtxueta. Era padre de una niña, conductor de Pesa y muy aficionado a las motos. De hecho, tenía una Suzuki blanca con la que salía de ruta con otros amigos moteros. Antes había sido camionero en TKV.

También perdió la vida Juan Carlos Pizarro, motorista de 36 años nacido en Cáceres, que llegó a Arrasate tras casarse con una vecina del municipio pero de la que se había separado hacía unos meses. En la actualidad residía en Vitoria, y el jueves había vuelto a la localidad guipuzcoana para visitar a su hija pequeña, informa Kepa Oliden.

El conductor del autobús es Javier Méndez, de 44 años, y el motorista Juan Carlos Pizarro, de 36

Incorporación

Los hechos ocurrieron sobre las 21.20 horas de la noche del jueves en el kilómetro 32 de la GI-627, a la altura en la que se produce la incorporación desde Aretxabaleta. El autobús circulaba sentido Arrasate y el motorista en dirección Vitoria, cuando, por causas que aún se desconocen, ambos impactaron frontalmente. El choque fue muy fuerte. Al parecer, el motorista perdió el control y salió disparado, quedando atrapado bajo el autocar. La moto se empotró contra el morro del transporte público, justo en el espacio del conductor. Javier Méndez quedó atrapado en su cabina y falleció a causa del fuerte golpe recibido. La moto de Juan Carlos Pizarro, una Ducati roja, quedó reducida a chatarra, y la parte frontal del autobús resultó gravemente dañada.

Al lugar se trasladaron dotaciones sanitarias, que no pudieron más que certificar la muerte de ambos hombres. Bomberos forales del parque de Oñati tuvieron que romper la ventana del chófer para poder extraer su cuerpo ya sin vida del interior del autobús. Como consecuencia del accidente la carretera permaneció cortada durante varias horas. El levantamiento de los cadáveres se produjo finalmente a las 00.07 horas.

Los operarios necesitaron varias horas para limpiar por completo la calzada, que quedó llena de restos de la carrocería de ambos vehículos, y la vía fue abierta en su totalidad a las 05.10 de la madrugada, según informó el Departamento de Seguridad.

En el momento del siniestro el autocar, que había cubierto una línea de Lurraldebus, estaba fuera de servicio y se dirigía hacia las cocheras que la empresa de transporte Pesa tiene en Arrasate, a unos 8 kilómetros de distancia del lugar en el que se produjo el trágico suceso, tal y como confirmaron fuentes de la Diputación de Gipuzkoa. Por su parte, el motorista volvía a Vitoria desde Arrasate después de haber visitado a su hija pequeña.

La investigación para determinar las causas que pudieron provocar el accidente sigue abierta. La Ertzain-tza emitió ayer un comunicado en el que solicita testigos que puedan aportar información que ayude a esclarecer el trágico suceso. El contacto de la Sección de Atestados de la Unidad Territorial de Tráfico de Gipuzkoa es el teléfono 943 53 91 25.

Animal en la calzada

Son varias las hipótesis que se plantean. Por un lado el motorista podría haber adelantado a un monovolumen que también se vio implicado en el accidente, aunque su conductor no resultó herido. Por otro, una mujer, que circulaba el jueves por el mismo lugar pocos minutos después de que se produjera el accidente, aseguró que metros antes del lugar tuvo que esquivar «a un animal grande» que se cruzó por la carretera, informa Joxebi Ramos. «Quizá el motorista intentó esquivarlo también y por eso perdió el control», señaló la testigo.

La Ertzaintza determinará la causa exacta del siniestro. Mientras, los compañeros de Pesa y de Lurraldebus del chófer mostraron ayer sus condolencias luciendo un crespón negro en los autobuses. La diputada de Movilidad, Marisol Garmendia, expresó su «consternación por el trágico accidente» y transmitió sus «condolencias a las familias y allegados de las víctimas». Asimismo, el ente foral se pone a su disposición «para lo que necesiten».

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos