Más de diez años de espera para adoptar en Gipuzkoa

Un padre con su hijo en la orilla del mar. El proceso para adoptar cada vez se dilata más en el tiempo./DV
Un padre con su hijo en la orilla del mar. El proceso para adoptar cada vez se dilata más en el tiempo. / DV

Las adopciones frustran la esperanza de 138 parejas. Las acogidas internacionales se redujeron a apenas seis el año pasado, frente a las 118 de hace una década

AIENDE S. JIMÉNEZSAN SEBASTIÁN.

La adopción suele ser para muchas parejas el último recurso para poder cumplir el sueño de convertirse en padres. En la mayoría de los casos, se trata de personas que tras varios intentos fallidos para tener descendencia biológica optan por adoptar para poder formar una familia. Aunque también hay quienes después de haberlo logrado deciden dar la oportunidad de tener un hogar a otro pequeño. Cualquiera que sea el caso, desgraciadamente en los últimos años cada vez son menos las garantías de poder llegar a conseguirlo.

Actualmente, hay 138 parejas a la espera de poder adoptar un niño en Gipuzkoa. El Servicio de Adopción de la Diputación guipuzcoana divide los ofrecimientos entre adopciones nacionales e internacionales. De esa lista 83 familias esperan por un menor de origen estatal y 45 por un pequeño procedente de otros países del mundo, entre los que destacan Colombia, Bulgaria, China o Etiopía.

1.999
ofrecimientos.
Desde 2001 hay registradas 1
675 solicitudes de adopción internacional y 324 de adopación nacional en Gipuzkoa.
1.172
adopciones.
En los últimos quince años se han materializado 1
085 adopciones internacionales y 88 nacionales, 1.172 en total.
PAÍSES CERRADOSEtiopía
Demasiados expedientes. Este año se han suspendido todos los que no tuviesen a esa fecha un menor asignado.
Ucrania
Cerrado por irregularidades en la tramitación.
Kazajstán
Se levantó la suspensión después de que ratificaran el Convenio de la Haya.
Vietnam
Demasiados expedientes. Sólo admite nuevos expedientes para la adopción de niños y niñas de necesidades especiales.
Filipinas
Demasiados expedientes. Las autoridades filipinas no quieren que los tiempos de espera se alarguen tanto y están resolviendo los expedientes que tienen ya en el país.

Pero lo más frustrante para los solicitantes es que los tiempos de espera se han dilatado muchísimo en los últimos años. Algunos llevan esperando un niño más de una década. De hecho, los ofrecimientos que llevan más tiempo registrados en la Diputación corresponden a la adopción internacional y se remontan al año 2006. Se trata de parejas que esperan un menor de nacionalidad china. En el caso de los ofrecimientos para adoptar niños nacidos en Gipuzkoa, Euskadi u otras comunidades autónomas del Estado, los más antiguos datan de 2010.

José Mari Lezana, jefe de la Sección de Adopción de la Diputación de Gipuzkoa: «Se producen más bajas por no renovar los ofrecimientos, que por adopciones culminadas»

Ante este panorama, son muchos los que desisten y también muchos los que han dejado de dar el paso de emprender el proceso de adopción. Los datos no mienten y son desalentadores. En el caso de la adopción internacional, en la última década el número de parejas guipuzcoanas que se han ofrecido ha bajado un 95%. Si en el año 2006 se registraron 210 nuevas solicitudes, el año pasado se recibieron 11. Lo mismo ocurre con el número de niños que han conseguido encontrar un hogar en Gipuzkoa. Hace diez años fueron 118 menores, frente a los seis que lo hicieron en 2016.

La adopción nacional ha tenido siempre menos demanda. El año que más ofrecimientos se registraron fue en 2009, con 76 parejas. En 2016 fueron 21 las nuevas solicitudes. Respecto a las adopciones realizadas, fue en 2010 cuando se llegó a la mayor cifra con 14 niños nacionales acogidos. El año pasado fueron diez los que encontraron una nueva familia en Gipuzkoa.

¿Cuáles son las razones para ese continuo descenso tanto de las solicitudes como del número de niños que se adoptan? La principal, tal y como señala José Mari Lezana, Jefe de la Sección de Acogimiento Familiar y Adopción de la Diputación de Gipuzkoa, es el cambio de perfil de los niños y niñas adoptables. «La mayoría de las familias desean adoptar un niño o niña pequeña y sana. El hecho de que sea mayor el número de familias dispuestas a adoptar ese perfil que el número de niños y niñas con ese perfil en condición de adoptabilidad, hace que los tiempos de espera para conseguir formalizar una adopción se hayan dilatado enormemente, lo que desanima a las familias».

«Hay muchos niños esperando, pero debido a su perfil no hay familias que quieran adoptarlos»

Es por ello que ya no son tantos los que se deciden a iniciar el proceso y son bastantes los que lo abandonan después de un tiempo de espera. «En los últimos años se producen más bajas porque las familias no renuevan ese ofrecimiento, que por el hecho de que se culmine la adopción de un niño o niña», afirma Lezana.

Otra de las razones, en el caso de la adopción internacional, es que la mejora de las condiciones sociales y económicas de algunos países ha permitido que cada vez más familias del propio país de origen de los niños se ofrezcan para su adopción. «Esas familias, al igual que las de aquí, prefieren mayoritariamente los niños y niñas más jóvenes y sanas», señala Lezana. Asimismo, en los últimos años países como China han mejorado los sistemas sociales de protección infantil y eso explica que haya menos niños para adoptar.

Por ello, afirma el técnico foral, los pequeños que se orientan a la adopción por parte de países extranjeros son aquellos que no encuentran alternativa en el país de origen, es decir, «los que tienen necesidades especiales: niños mayores, con problemas graves de salud o discapacidad, grupos de hermanos (de 3 ó más), etc.». Lo mismo ocurre con las adopciones nacionales, donde también hay muchos niños esperando familias adoptivas pero, «debido a su perfil, no hay familias que quieran adoptarlos», reconoce Lezana.

Mismo perfil

Las adopciones que se llevaron a cabo el año pasado en Gipuzkoa dan buena cuenta de la situación actual. En total se realizaron diez adopciones nacionales y seis internacionales. De la decena de niños recibidos por la primera opción, tres eran recién nacidos, cuatro estaban bajo la tutela de la Diputación de Gipuzkoa, y seis procedían de otras comunidades autónomas. Además, entre todos ellos había dos grupos de dos hermanos. En cuanto a los seis niños procedentes de adopción internacional, su origen era Colombia (1), Filipinas (2), Rusia (2) y Vietnam (1), y todos ellos tenían edades comprendidas entre los 0 y 10 años.

Lo que no ha variado con los años es el perfil de las familias solicitantes. Los ofrecimientos los realizan mayoritariamente «parejas heterosexuales, sin hijos, y que tienen entre 35 y 45 años». Aunque también hay muchas personas solas y parejas homosexuales.

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