«La Administración hace las cosas tarde y mal, sin los medios necesarios»

SOS Racismo Gipuzkoa exige que se actúe «con responsabilidad» y desde ELA critican que todo el proceso «está siendo un desastre»

A. A. SAN SEBASTIÁN.

El proceso de regulación de cuidadores de dependientes, en el que se incluye también la figura de los asistentes personales, mantiene en vilo a los trabajadores implicados. SOS Racismo Gipuzkoa lamentó ayer «la ineficiencia de la Administración, que pone en peligro los puestos de trabajo de miles de trabajadoras y trabajadores del hogar, la mayoría mujeres y migrantes, que trabajan en el cuidado de personas con dependencia». En una nota de prensa, la asociación acusó al Gobierno Vasco de «seguir haciendo las cosas tarde y mal». Según explicó, la semana pasada miles de personas recibieron una carta para que solicitaran la certificación profesional por experiencia laboral. Ese plazo empezó el día 2 de octubre y se cerró el pasado viernes día 20. «Pues bien, el departamento mandó las cartas el día 5 y estas empezaron a llegar a sus destinatarias a partir del lunes día 9, reduciendo a 8 días hábiles el tiempo de gestión de los certificados de empresa, con el puente del 12 de octubre entre medias».

SOS Racismo Gipuzkoa exige a la Administración «que actúe con responsabilidad y que ofrezca los medios necesarios». Se pregunta «¿a qué se puede achacar este retraso injustificado en la notificación? ¿cómo van a conseguir en el plazo de unos pocos días los certificados de empresa personas que en muchos casos han trabajado en varios empleos, en localidades diferentes y que tienen dos horas libres al día?». La asociación reclamó «una política pública que garantice la calidad de los cuidados pero también los derechos de las trabajadoras domésticas, para que realicen su labor libres de abusos y explotación laboral».

Oferta insuficiente

El sindicato ELA coincide en que el proceso de regulación del sector está siendo «un desastre». «No tenemos información, ni nosotros ni las empresas», denuncia Iñigo Zubeldia, representante de la central que ha solicitado una reunión con el Departamento de Empleo y Políticas Sociales. Zubeldia recuerda que el proceso «lleva años sobre la mesa» y que desde 2015 ya se sabía que había que llegar a diciembre de este año con la regulación cerrada.

La central ha denunciado en numerosas ocasiones que la oferta de plazas para acreditar la formación requerida era insuficiente y que no se iba a llegar a tiempo, como ha sucedido. Subrayan que ya en 2015 el Gobierno Vasco abrió un primer registro para que se apuntaran los cuidadores implicados y que ahora, dos años después, ha vuelto a requerirles de forma masiva para la última convocatoria de plazas para acreditar su formación. «Un desastre», repite Zubeldia.

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