«Además de formación académica, el apoyo psicosocial es esencial»

Rita Hamdan, directora en Líbano del PARD

E. V. BEIRUT.

Rita Hamdan es una fiel defensora de los derechos de los palestinos, que no da ni por vencidos ni por olvidados. Es la directora en Líbano del PARD (the Popular Aid for Relief and Development). La asociación empezó a funcionar en 1985 de la mano de un grupo de voluntarios para ayudar a las personas que huyeron de los campos tras la guerra. Dos años más tarde, dichos campos fueron rodeados y las milicias los bombardearon.

- ¿Cuál es su prioridad sobre el terreno?

- Nuestro objetivo es el empoderamiento de mujeres y jóvenes y la educación de los niños. En Líbano, los palestinos se distribuyen en doce campos oficiales y 42 asentamientos informales. Los asentamientos no reciben servicios, no tienen asistencia, las personas que están ahí no tienen ningún derecho y es el PARD el que se encarga de la recolecta de basura y de otorgarles servicios básicos.

- En 2012 el volumen de refugiados que demandaban su ayuda empezó a crecer sin límite como consecuencia de la guerra en Siria.

- Miles de personas llegaron y fueron ubicándose en los asentamientos generando mucha tensión con los palestinos, ya que ahora les superan en número a quienes llevan aquí desde 1948.

- Y es ante la falta de ayudas, cuando la alimentación prevalece sobre la educación.

- Desde 2012, 10.000 personas reciben 27 euros al mes que lo destinan a la alimentación. El dinero que ganan trabajando de forma no oficial deben dedicarlo a pagar el alquiler, pero su falta de formación y la situación que existe deriva en que son explotados en el mercado laboral, cobrando 20 dólares la hora por trabajar doce horas y sin derechos.

- Y por eso hacen hincapié en la relevancia de la educación para la integración de la población refugiada en el sistema libanés.

- El 80% de los niños refugiados están fuera de las escuelas. Cualquier niño de seis años que quiera inscribirse en escuelas públicas libanesas tendrá que hacer un examen de ingreso para el que no están preparados y por tanto los suspenden. De esta forma los gobiernos libaneses justifican así que haya tanto niño sin escolarizar. Además de la formación académica también prestamos apoyo psicosocial para que estos niños sean capaces de afrontar la dura realidad que viven día tras día y puedan coger herramientas que les permitan afrontar su situación.

- Y ¿qué sucede con los adolescentes?

- Tenemos un programa específico para ellos de formación básica. Son tres cursos intensivos de seis meses cada uno, que celebramos desde los últimos dos años.

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