Fallece atragantada la abuela que asesinó a su nieta en Errenteria

Se encontraba en la Unidad de Psiquiatría Legal de Aita Menni, donde cumplía una condena de 23 años de internamiento

JAVIER PEÑALBA SAN SEBASTIÁN.

El destino le tenía reservado un dramático final, una muerte de características similares a la que ella misma proporcionó a su nieta de 10 años. La abuela de Errenteria que puso fin a la vida de la pequeña Anne Bravo ha muerto tras sufrir un atragantamiento cuando se hallaba en la Unidad de Psiquiatría Legal Aita Menni de Arrasate, donde cumplía una condena de 23 años de internamiento. Una pieza de fruta obstruyó sus vías respiratorias.

Se llamaba Edelia Pascual y tenía 65 años. Llevaba año y medio ingresada en la unidad que el complejo arrasatearra tiene reservado a personas que padecen una enfermedad mental y, a la vez, se hallan inmersas en procedimientos penales. La abuela cumplía condena por asesinato por haber estrangulado a su nieta.

Fuentes del centro Aita Menni confirmaron ayer a este periódico que el suceso tuvo lugar el pasado 23 de junio cuando Edelia sufrió un atragantamiento con una pieza de fruta. Fuentes consultadas indicaron que fue un gajo de naranja el que le taponó la tráquea.

El hecho se produjo en presencia de la enfermera de la unidad, de manera que, de forma inmediata, se le practicaron las maniobras para liberar la vía aérea. Sin embargo, pese a la rapidez con la que la abuela fue atendida, la operación de expulsión de la pieza no dio el resultado deseado.

«Paralelamente», según indican desde Aita Menni, se avisó al médico de guardia, que se personó en «cinco minutos». Ante la gravedad de la situación por la falta de oxígeno, el facultativo puso los hechos en conocimiento del Centro de Coordinación de Emergencias mediante una llamada que fue efectuada al 112 y solicitó una ambulancia medicalizada.

Hasta la llegada del transporte sanitario, el personal de Aita Menni continuó realizando las maniobras de reanimación cardiopulmonar. Finalmente, la ambulancia trasladó a la paciente al Hospital de Txagorritxu.

En coma

Fuentes cercanas a la familia indicaron que la abuela llegó en estado de coma, situación en la que se mantuvo hasta el día 27 en que falleció.

El cuerpo de Edelia Pascual fue trasladado el pasado fin de semana a la localidad zamorana de Gamones, de donde es originaria la familia, para recibir sepultura.

La abuela fue condenada el pasado mes de marzo por la Audiencia de Gipuzkoa a una pena de 23 años de internamiento en un centro penitenciario psiquiátrico y seis de prisión. La mujer fue declarada autora del delito de asesinato, si bien se le aplicó la eximente incompleta por enfermedad mental además de una atenuante. Fue una sentencia dictada de conformidad, después de que la fiscal Marta Sánchez Recio, el letrado Miguel Alonso Belza que representa a los padres de la niña, y el abogado de la abuela, Carlos Guinea, llegasen a un acuerdo. Junto a las medidas de internamiento, la abuela fue sentenciada a indemnizar con 150.000 euros a los padres de la víctima. Parte de esta suma, 40.000 euros concretamente, ya habían sido depositados en la cuenta de consignación del juzgado, una circunstancia que le permitió beneficiarse de la atenuante de reparación del daño.

El asesinato se cometió el 5 de septiembre de 2015, en el barrio errenteriarra de Beraun que celebraba sus fiestas. La niña había ido a pasar con sus abuelos el fin de semana. Tras la comida, el abuelo se ausentó de la vivienda, momento que aprovechó la fallecida para, mediante una especie de juego, estrangular a la menor con el cinturón de una gabardina. En el momento de los hechos, la acusada padecía un trastorno de ideas delirantes que limitaba sus capacidades intelectivas y volitivas. Dentro de su enajenación la abuela creía que la niña iba a sufrir diversos trastornos de conducta y mentales.

Fotos

Vídeos