Los dos absueltos por agresión sexual descartan emprender acciones legales

Los dos absueltos por agresión sexual descartan emprender acciones legales

Han permanecido casi dos años en la cárcel de Martutene acusados de realizar tocamientos a una mujer que en el juicio no corroboró los hechos

A. S. JIMÉNEZSAN SEBASTIÁN.

Han pasado dos años en prisión provisional por lo que su abogado considera «mala fe» de los denunciantes. Es el caso de dos marroquíes que han sido recientemente absueltos de un delito de agresión sexual a una mujer en Donostia. La propia víctima no reconoció en el juicio los hechos que sí denunció ante el juez de Instrucción en su primera declaración. Una circunstancia que llevó a los magistrados de la Audiencia de Gipuzkoa a poner en libertad a los dos hombres al día siguiente del juicio, a la vista de que no iban a ser inculpados por un delito de agresión sexual, por el que el fiscal pedía nueve años de prisión para cada uno.

La principal razón por la que se les ha mantenido en prisión durante 23 meses, tal y como asegura su abogado, Alfonso Iglesias, es «que son ciudadanos extranjeros que no declararon ningún domicilio, por lo que no tenían arraigo y el riesgo de fuga era grande, porque al fin y al cabo les pedían muchos años de prisión», señala el letrado. Hay que recordar que el enfrentamiento que provocó que los dos varones fueran denunciados por delitos de robo, lesiones y agresión sexual ocurrieron en un edificio abandonado de San Sebastián, donde vivía uno de los acusados y también la presunta víctima con su pareja.

A pesar de haber permanecido internos en la cárcel de Martutene desde enero de 2016, el abogado de la defensa afirma que sus clientes no emprenderán acciones legales contra los denunciantes. «Uno de ellos lleva 16 años viviendo en España, tiene un trabajo, y lo único que quiere es pasar página y volver a recuperar su vida», señala Iglesias.

El letrado reconoce no obstante que no es habitual que se den este tipo de situaciones, en los que dos acusados por un delito grave acaban absueltos después de pasar un largo periodo en prisión preventiva. «Yo solicité en dos ocasiones su libertad, pero al no haber ningún cambio en la declaración de los denunciantes, se denegó», recuerda el letrado, que asume que sus clientes han sido absueltos por lo ocurrido durante el juicio del caso.

La principal prueba de incriminatoria contra los dos hombres era la declaración de la víctima, que en primera instancia y en el juzgado de Instrucción aseguró que los acusados le habían realizado «tocamientos en los pechos y la zona genital», mientras le sujetaban los brazos y las piernas y le amenazaban con un cuchillo. Además, alegó que le robaron un móvil y que le agredieron en varias ocasiones. Su entonces pareja también denunció haber sido agredido y corroboró la agresión sexual que había sufrido la víctima.

Sin embargo, en el juicio su declaración no resultó contundente, sino todo lo contrario. A las preguntas de la fiscal sobre las afirmaciones que realizó en su denuncia, refirió en varias ocasiones «no sé» o «no lo recuerdo». El testimonio fue además difuso, lleno de largos silencios, y tuvo incluso que ser interrumpido para que la denunciante abandonara la sala durante unos minutos. Finalmente, la mujer aseguró que «no sabía» por qué había denunciado a los acusados, y tampoco corroboró que hubiese sufrido ningún tipo de agresión sexual por su parte.

El abogado de los dos acusados es consciente de que es esa declaración la que ha permitido que sus clientes hayan sido puestos en libertad. «Si la denunciante llega a testificar de manera tan solvente como lo hizo frente al juez instructor, ambos habrían sido condenados», afirma el letrado, lo que le lleva a considerar que la estancia de ambos hombres en la cárcel es consecuencia de «la mala fe» de los denunciantes. «No se trata de un fallo de la justicia, ya que el delito de agresión sexual está penado con nueve años de cárcel y en este caso sí podía existir un alto riesgo de fuga», señala Iglesias.

Un mes en libertad

Los jueces no tuvieron dudas. Después de escuchar a todas las partes en el juicio, y teniendo en cuenta la falta de acusación por parte de la que se presentaba como víctima, redactaron un auto en el que se notificaba a los acusados que iban a ser absueltos del delito de agresión sexual, el único por el que se les mantenía en prisión. Al día siguiente del juicio ambos abandonaron la cárcel después de casi dos años presos. «No es algo habitual, pero en este caso al tener muy claro que iban a absolverles de ese delito procedieron de esa manera para que permanecieran el menor tiempo posible en prisión», señala Iglesias. La sentencia del caso fue notificada hace unos días, y los acusados han sido condenados a pagar una indemnización económica a los denunciantes por el delito de lesiones leves.

Después de un mes en libertad solo piensan en «pasar página». El letrado que les defendió afirma que resulta «muy difícil reclamar una prisión injusta», más en este caso que no ha sido consecuencia de un fallo jurídico. Iglesias considera no obstante que la sentencia es «fantástica», aunque recalca que «da mucha rabia que hayan estado tanto tiempo privados de su libertad por un hecho que no cometieron».

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