4.135 guipuzcoanos dejan de cobrar la RGI desde 2016 tras encontrar empleo

Exterior de una de las oficinas de Lanbide en Donostia, donde se tramita la RGI./MICHELENA
Exterior de una de las oficinas de Lanbide en Donostia, donde se tramita la RGI. / MICHELENA

En total, 17.865 titulares han salido del sistema desde 2016 por superar los ingresos máximos o por otros motivos como incumplimientos, decesos o renuncias

ARANTXA ALDAZSAN SEBASTIÁN.

En el debate que persigue a la Renta de Garantía de Ingresos (RGI), una de las cuestiones que siempre acaban por aflorar es la dependencia de las ayudas: si el sistema desincentiva la búsqueda de un empleo y favorece lo que se llama la trampa de la pobreza, la preferencia por permanecer cobrando una prestación social. Los datos constatan que en los dos últimos años 7.114 perceptores en Gipuzkoa han dejado de recibir esta paga, de alrededor de 800 euros al mes de media (la cantidad varía en función del número de miembros del hogar), al mejorar sus ingresos y superar el máximo permitido para seguir recibiendo la prestación. De ellos, 4.135 personas encontraron un empleo y el resto, 2.979 eran personas mayores de 65 años que pasaron a recibir una pensión suficiente para esquivar el umbral de pobreza, según datos aportados por el Departamento de Empleo y Políticas Sociales. Además, Lanbide retiró la ayuda a otros 10.751 perceptores por motivos diferentes al económico, como pueden ser incumplimientos de requisitos, renuncias o fallecimiento, entre otros.

En vísperas de que el Gobierno Vasco presente su proyecto de ley para la reforma del sistema -uno de los compromisos para esta legislatura-, la bolsa de demanda ha logrado empezar a reducirse, a la par que se anunciaban los signos de recuperación económica. En Gipuzkoa, a día de hoy, hay 13.851 beneficiarios, y es la primera vez en cinco años que se baja de la barrera de los 14.000 perceptores. El principal desafío, reconocido por la propia consejería, es lograr que las personas que logran salir del sistema no tengan que volver a necesitar la ayuda social. La precariedad del empleo, con contratos temporales, dificulta esa misión.

El dato

14.476 titulares de la RGI
en Euskadi dejaron de cobrar la prestación en 2016 y 2017 tras encontrar trabajo. De ellos, 4.135 eran guipuzcoanos.

El informe presentado con la propuesta de reforma de la RGI el año pasado rechazó que hubiera un problema de cronificación de los perceptores en el sistema, pero sí puso sobre la mesa las elevadas tasas de intermitencia, es decir, el número de personas que entran y salen del sistema con cierta frecuencia precisamente por la inestabilidad del mercado de trabajo. Otro informe, elaborado por la catedrática de Economía Laura de la Rica, concluyó también que el cobro de la RGI no retrasa la salida a un empleo, sino que son las características particulares de los perceptores (con baja formación y largos periodos en el desempleo) los que complican ese salto, porque tienen un difícil encaje en el mercado laboral.

Otras suspensiones

Pensionistas
En el mismo periodo, 10.541 titulares que cumplieron los 65 años pasaron a recibir una pensión con ingresos superiores al umbral de pobreza.
Otras causas
En Gipuzkoa, Lanbide retiró la ayuda a 10.751 personas por causas diferentes a superar ingresos, entre ellas, fallecimientos, renuncias o incumplir los requisitos.

Los datos ofrecidos por el Departamento, en respuesta a la parlamentaria del PP Laura Garrido, también se posan sobre otro de los desafíos en los que trabaja Lanbide: mejorar sus cifras de intermediación laboral. De las 7.114 personas en Gipuzkoa que abandonaron la RGI en los dos últimos años por superar los ingresos, 2.885 habían recibido algún servicio de Lanbide, el 40% de ellos.

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