Diario Vasco

Los embalses, al nivel más bajo desde 2006

  • Las reservas de agua aún no presentan una situación preocupante pero tres pantanos ya están en alerta

La situación todavía no es preocupante, pero el panorama de los embalses de Gipuzkoa es peor que hace un año. La falta de lluvias y las temperaturas, más altas de lo habitual en esta época previa al verano, han provocado que la reserva hidráulica del territorio sea la más baja desde hace una década. «Estamos algo más bajos que otros años pero aún tenemos reservas», analizan desde Gipuzkoako Urak donde no encienden las alarmas.

Todos los embalses que abastecen a Gipuzkoa están por debajo del nivel del año pasado. Solamente uno se encuentra mejor. La infraestructura de Aixola -que suministro de agua potable a Eibar- se encontraba ayer al 98,66% de su capacidad, según los datos de Gipuzkoako Urak, mientras que el año pasado ese dato se situaba casi trece puntos por debajo. Sin embargo, hace tres años se estaba rozando el 100% del llenado del pantano.

Lareo es la presa de Gipuzkoa que peor porcentaje tiene en estos momentos. El embalse que abastece a los ataundarras está al 61% de su capacidad, casi treinta puntos menos que el año pasado. Se encuentra en una situación de emergencia. Desde el consorcio de aguas, no obstante, no muestran preocupación alguna por la situación que atraviesa. De los 2.230.000 m3 de capacidad que tiene la infraestructura goierritarra, 165 m3 están destinados al consumo de la población. El resto se utiliza para al abastecimiento medioambiental, que sí podría sufrir alguna restricción este año en caso de que las precipitaciones no aumenten.

El embalse legazpiarra de Barrendiola, por su parte, se encuentra en alerta. Está al 89,83% de su capacidad, mientras que el año pasado se situaba en el 97,20%. Su nivel ha descendido después de que haya sido sometido a varias obras de adecuación por lo que el llenado ha sido menor. En idéntica situación de alerta también se encuentran los embalses de Urkulu que se halla al 74,95%, casi trece puntos menos que el año pasado (87,35%) e Ibai-Eder que ha pasado de estar al 84,5% en 2016 al 77,84% este 2017.

Menos preocupante es la fotografía que muestran los pantanos de Ibiur y Arriaran. Ambos se encuentran en prealerta. El embalse de Baliarrain que abastece de agua a los vecinos de Tolosaldea está el 85,08% de su capacidad cuando el año pasado se encontraba al 94,57%. Por su parte, la presa de Beasain ha descendido siete puntos en su capacidad. Ha pasado del 89,62% del año pasado al 82,45% de este junio.

En Añarbe poco ha variado el panorama en el último año. Si en junio de 2016 se encontraba al 87,3% de su capacidad, ahora está al 85,1%. «Estamos prácticamente igual y no hay motivos para la alarma. Viendo los datos de hace cinco años, estábamos al 88%, por lo que el descenso no es acusado», explican responsables del pantano. En San Antón, en Irun, la situación también es buena, ya que está al 93,79% de su capacidad.

La falta de lluvia es la principal causa para entender el descenso que han sufrido los embalses guipuzcoanos. Desde la delegación de Aemet en el País Vasco subrayan que abril y mayo han sido unos meses en los que ha llovido menos de lo que suele ser habitual para esta época del año. En Igeldo, por ejemplo, han caído 311 litros pero tenían que haber sido 368, mientras que en Hondarribia la cifra ha llegado hasta los 314 pero lo normal hubiera sido que precipitasen 417 litros. En resumen, Gipuzkoa ha llovido un 25% menos de lo que debía haber precipitado para esta época del año.

Además, las temperaturas han sido superiores a las habituales. Los termómetros han estado entre 1,5º ó 2º por encima de lo que es lo normal. «Han sido unos meses entre cálidos y muy cálidos», señalan desde la agencia de meteorología.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate