Diario Vasco

Muere un vecino de Eibar en un accidente en Deba al salirse su moto de la calzada

Una grúa se lleva la moto accidentada mientras agentes de la Ertzaintza rodean el cuerpo del fallecido.
Una grúa se lleva la moto accidentada mientras agentes de la Ertzaintza rodean el cuerpo del fallecido. / MORQUECHO
  • El fallecimiento de este hombre, de 60 años, eleva a 13 el número de víctimas mortales en la red viaria de Gipuzkoa en lo que va de año

Un motorista de 60 años y vecino de Eibar ha perdido este jueves la vida en la carretera. Su muerte en accidente de tráfico eleva a 13 la trágica lista de víctimas fallecidas en la red viaria guipuzcoana en lo que va de año. Este último siniestro ha ocurrido hacia las siete de la tarde en el punto kilométrico 49 de la N-634, en una recta a la altura del convento Sasiola en Deba. Según ha informado el Departamento vasco de Seguridad, el motorista se salió de la calzada cuando circulaba con su moto, una Vespa Piaggio, en dirección hacia Deba. Al parecer, el accidente ocurrió «con un obstáculo en la calzada», ha indicado Tráfico en su cuenta oficial de Twitter, si bien esta circunstancia permanece bajo investigación.

Los equipos sanitarios desplazados al lugar no pudieron reanimar al motorista y ha sido el médico presente el que ha certificado instantes después la muerte. La víctima, con iniciales R. B. A., es un vecino de Eibar de 60 años.

A resultas del siniestro, el carril en dirección Deba ha permanecido cortado hasta que se ha procedido al levantamiento del cadáver y se ha despejado la vía. El cuerpo sin vida del motorista ha sido trasladado al Instituto de Medicina Legal. El accidente ha ocurrido en una jornada lluviosa que se había saldado, hasta ese momento, con colisiones por alcance y salidas de calzada sin heridos.

El triple de muertos que en 2016

El fallecimiento de este conductor se suma a una lista trágica de otras doce personas que han perdido la vida en estos primeros cuatro meses del año en las carreteras guipuzcoanas. El último siniestro mortal en el territorio se registró en Anoeta el pasado 21 de abril. Ocurrió hacia las tres y media de la tarde, en una pista forestal del barrio Goi. En circunstancias que la Ertzaintza investiga, la víctima, Asier Saralegi, sufrió una caída con la moto de monte con la que circulaba. El golpe le produjo lesiones de carácter muy grave y falleció prácticamente en el acto. La sangría en las carreteras no ha parado en estos primeros meses, que arrojan uno de los peores saldos en la red viaria guipuzcoana, pese a que el número de siniestros ha descendido. El año pasado, la Ertzaintza contabilizaba cuatro víctimas mortales hasta el mes de mayo, mientras que este año ya suman el triple.

Se da la circunstancia de que varios de estos accidentes han sido siniestros con múltiples víctimas mortales. El 11 de febrero, dos personas murieron y ocho más resultaron heridas en un accidente de tráfico ocurrido a primera hora de la mañana en la autopista AP-8, a la altura de Usurbil. El accidente fue provocado por un coche que circulaba en dirección contraria y que chocó contra una ambulancia. Las dos víctimas viajaban en el vehículo que causó el accidente.

Un mes después, el 13 de marzo, la carretera se cobraba la vida de otras tres personas. Una múltiple colisión registrada en la subida al alto de Azkarate, en Azkoitia, en la que se vieron implicados un camión y cuatro automóviles se saldó con el dramático balance. En el suceso perdieron la vida el eibartarra Iker Amutxastegi, de 41 años, y dos hermanos de nacionalidad rumana, de 58 y 47, que trabajaban en el sector forestal. La Ertzaintza investiga si la tragedia tuvo su origen en un adelantamiento.

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