Diario Vasco

Piden prisión para los dueños de siete tiendas de Irun por vender artículos de marcas falsificadas

  • Los establecimientos, ubicados en la frontera junto a Ficoba, distribuían productos de Louis Vuitton, Armani o Loewe, entre otros

La Fiscalía Provincial de Gipuzkoa solicita un año de prisión y el pago de una multa para los dueños de siete establecimientos comerciales ubicados en la frontera de Irun acusados de vender prendas y complementos de marcas falsificadas. El ministerio público imputa a los acusados un delito contra la propiedad industrial.

Es un caso antiguo. Sucedió hace ocho y nueve años. Agentes de la Brigada Provincial de la Policía Judicial de San Sebastián llevaron a cabo en julio de 2009 una intervención en varios locales ubicados en la zona comercial de Ficoba, en la Avenida de Iparralde de la ciudad fronteriza, en los que se habían detectado la venta de bolsos, pañuelos, gafas de sol, monederos, cinturones y diversas prendas textiles que podrían ser falsificaciones de reconocidas marcas de prestigio nacionales e internacionales. Estos complementos portaban los logotipos y signos identificativos de dichas marcas, si bien se vendían a un precio «muy inferior» al normal, según indica el ministerio público en su escrito de conclusiones provisionales.

El texto fiscal precisa que los artículos falsificados eran prácticamente réplicas de los originales, de manera que se confundían con las prendas genuinas de las prestigiosas marcas. La finalidad de los acusados era, según argumenta la acusación, «obtener un ilícito enriquecimiento patrimonial», aun cuando eran conscientes de que no tenían el permiso de las marcas para venderlas.

Los agentes policiales al frente del dispositivo intervinieron productos de las casas Louis Vuitton, Loewe Chanel, Adidas, Emporio Armani, Carolina Herrera, Harley Davison, Hugo Boss, Lacoste, Kappa, Nike, Real Madrid Club de Fútbol, entre otras muchas.

Precisamente, la operación contra estos comercios se inició cuando el representante legal de una sociedad deportiva de fútbol formuló una denuncia según la cual en varios establecimientos comerciales de la zona fronteriza de Ficoba se ofertaban de manera irregular productos de la marca de la que él era representante.

Los funcionarios de la Brigada comprobaron la certeza de lo denunciado al constatar que en numerosos establecimientos abiertos al público se exhibían prendas deportivas falsificadas, por lo que procedieron a su intervención, así como a la de otros efectos ilícitos.

Sin cuantificar

Durante la intervención se pudo comprobar que no sólo vendían prendas de la marca deportiva denunciada, si no también de otras relacionadas con clubes de la máxima categoría, tanto nacionales como europeos, y todas ellas con etiquetas de grandes diseñadores.

La mayor parte de las marcas afectadas por esta presunta actividad ilícita desarrollada por los acusados, según detalla el escrito de la Fiscalía, no ha cuantificado el perjuicio económico sufrido. Hasta el momento, solo Calvin Klein y Kappa lo han hecho. El primero estima en 734 euros el quebranto y el segundo, en 130 euros.

En el escrito de conclusiones provisionales, el ministerio público detalla de manera pormenorizada el número de prendas y elementos que fueron intervenidos en cada uno de los siete establecimientos. Se cuentan por cientos. En este sentido, precisa que en uno se ocuparon, entre otros muchos artículos, 50 carteras de Dolce Gabanna; en otro, 22 fulares de Louis Vuitton, 44 cinturones Burberry, y en otros más 75 gafas de Ray Ban, 20 de Gucci, además de relojes de Armani, bolsos, pañuelos, camisetas, carteras... La relación es poco menos que interminable.

Segunda operación

Un año más tarde, en julio de 2010, la misma brigada policial llevó a cabo una nueva intervención en los locales, en dos de los cuales hallaron nuevamente productos falsos de la marca Louis Vuitton. Entre los efectos había llaveros, colgantes, cinturones, carteras, monederos, bufandas...

La Fiscalía considera que las siete personas imputadas por estos hechos son autoras de un delito contra la propiedad intelectual y solicita para cada una de ellas un año de prisión y el pago de una multas de 3.840 euros.

Además, a una de las dos personas que reincidieron un año después le pide otro año más de cárcel y una multa de 4.800 euros, mientras que para la segunda reclaman otro año más y una multa de otros 3.840 euros.

El juicio por estos hechos tendrá lugar próximamente en un juzgado de lo Penal de Donostia.

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