Diario Vasco

Enfermos de párkinson de Gipuzkoa prueban una terapia para mejorar su visión

Margot Amadoz revisa la vista a Sebastián Vilchez, a quien detectaron la enfermedad de párkinson en 2006.
Margot Amadoz revisa la vista a Sebastián Vilchez, a quien detectaron la enfermedad de párkinson en 2006. / MICHELENA
  • La asociación Aspargi ha impulsado esta experiencia piloto que va a arrancar con ocho pacientes

  • Acudirán a doce sesiones con una optometrista y realizarán ejercicios en casa durante tres meses para prevenir y frenar los problemas de vista

Realza y moldea tu cuerpo con los últimos diseños en moda íntima

Hasta 80%

Gran variedad en alfombras de diseño

Las mejores marcas a los mejores precios

Diseños con impresión digital para decorar tu hogar

Las mejores marcas a los mejores precios

Moda clásica para hombre y mujer

Hasta 80%

Diseños originales que decoran y protegen tu mesa

Las mejores marcas a los mejores precios

Moda casual para hombre y mujer

Hasta 90%

Viste tu cama con diseños originales

Hasta 70%

Abrígate este invierno con estilo

Hasta 80%

Calzado y complementos de piel para hombre y mujer

Hasta 80%

Calzado técnico running y trail para hombre y mujer

Las mejores marcas a los mejores precios

Accesorios imprescindibles para tu día a día

Hasta 70%

¡Moda chic y casual a precios increíbles!

Hasta 80%

Marca española de moda para hombre

Hasta 70%

Sea cual sea tu estilo hay una chaqueta de piel para ti

Hasta 70%

Decora y protege tu sofá con fundas de calidad

Las mejores marcas a los mejores precios

Textura y suavidad en textil de baño

Las mejores marcas a los mejores precios

Desplázate con la mejor tecnología

Hasta 70%

La marca de moda en exclusiva para ti

Las mejores marcas a los mejores precios

Tus marcas favoritas en deportivas técnicas y casual

Las mejores marcas a los mejores precios

Relojes de pulsera para hombre y mujer

Las mejores marcas a los mejores precios

Calzado de tus marcas favoritas

Las mejores marcas a los mejores precios

¡Últimas tallas a precios insuperables!

Hasta 90%

Bolsos de piel made in Italy

Hasta 80%

Gran selección de consumibles para todas las marcas

Hasta 70%

¡Accesorios escolares y juguetes de sus personajes favoritos!

Hasta 70%

Relojes y joyas para hombre y mujer

Hasta 70%

Hace una década, a Sebastián Vilchez sus manos comenzaron a no responderle. Trabajaba en la sala de control, entre ordenadores, de la papelera Zincuñaga. «A veces se atascaba la salida de la pasta y no paraba a tiempo la máquina», recuerda este vecino de Andoain nacido en Cazalilla, Jaén. Llevaba varias décadas realizando el mismo trabajo, que controlaba al dedillo, y fueron sus compañeros quienes comenzaron a notar que a Sebas le pasaba algo. «Yo mismo me di cuenta de que fallaba». Pasaron varios meses hasta que en la consulta del neurólogo le diagnosticaron párkinson. Un año después le dieron la incapacidad laboral.

Su mujer y gran apoyo, Ana Ibero, no tardó en contactar con Aspargi, la Asociación Parkinson Gipuzkoa. Primero para informarse, porque como muchos ciudadanos sus conocimientos sobre esta enfermedad degenerativa del sistema nervioso se limitaban a referirse a esas personas que tienen temblor. Cuando en realidad, reconoce Sebas, en su caso los síntomas más acusados son la lentitud y la rigidez. «Antes tenía más temblor, pero se me ha corregido. Lo noto cuando estoy en tensión». Sebas comenzó enseguida a beneficiarse de los servicios que presta a Aspargi. De hecho, es uno de los miembros más activos y acude a logopedia, fisioterapia, taller de memoria... Y a partir de ahora, participará también en una terapia visual, una experiencia piloto impulsada por la asociación para mejorar los problemas de visión de los afectados.

En su caso, en los talleres de memoria le tenían que hacer fotocopias muy grandes para que pudiese leer las letras. «En las actividades que hacemos siempre oíamos comentarios sobre la vista, y veíamos que no leían bien, que se les juntaban las letras... Les aconsejábamos que se lo dijeran a su neurólogo, que les respondían que podía ser de la medicación, de la edad...», explica Carmen de Olazabal, presidenta de Aspargi. No hay que olvidar que las personas con párkinson suelen tener problemas de equilibrio, a lo que si se suma una mala visión puede ser terreno abonado para sufrir caídas. La inquietud en torno a este aspecto, relegado por otros síntomas y problemas más acuciantes en este colectivo, seguía inquietando en Aspargi. Hasta que su neuropsicóloga, Nagore Bengoa, acudió a unas jornadas en Madrid. «Comenté los problemas de visión, porque los veo a diario en los talleres y al finales les afecta a su actividad diaria, y me dijeron que ellos estaban tratándolos con un optometrista». A su regreso a Donostia, buscaron uno.

Y dieron con Margot Amadoz, de Federópticos. «Había leído algo respecto al tema, pero no sabía exactamente qué problemas de visión afectan a las personas con párkinson». Comenzó a informarse, porque hay que tener en cuenta que en esta enfermedad están involucrados muchos músculos, «y los ojos están dirigidos por músculos. Si estos no están fuertes, y cerebralmente la función que se manda no está funcionando bien, no pueden dirigir correctamente».

Pruebas a 26 voluntarios

Dio la casualidad de que a Margot, diplomada en óptica, se le presentó la oportunidad de hacer un curso de grado para adecuarse a las nuevas titulaciones y tenía que hacer un trabajo de fin de grado, para lo que decidió realizar un estudio sobre la visión en afectados por párkinson. Gracias a la colaboración de Aspargi, reunieron a 26 voluntarios que fueron pasando por la óptica que regenta con su marido en la calle Idiakez, en Donostia, para someterles a dos pruebas cuyos resultados han quedado reflejados en la investigación 'Alteraciones en los movimientos extrínsecos y Cover Test en la enfermedad de Parkinson'.

La conclusión es que muchos de los afectados por esta dolencia van perdiendo la visión y la escritura se vuelve cada vez más dificultosa. «Nos hemos encontrado con problemas de percepción, de diplopía (visión doble) y con que muchas veces directamente anulan un ojo y ven solo con el otro, por lo que ya no ven tridimensionalmente, con lo cual a la hora de calcular las distancias supone una complicación. El equilibrio tiene mucho que ver con que la visión no está bien, y si a eso sumamos que en ocasiones no se hacen revisiones, al final todo suma», explica la optometrista.

Tras testar la visión de los afectados, el estudio propone que esas habilidades visuales que están mal pueden mejorar con una terapia. «Se trata de unos entrenamientos con los que vamos a obtener el máximo confort visual con el mínimo esfuerzo. Es de lo que se trata. Porque muchas veces se consigue acomodar la visión, se consigue leer, pero a costa de un esfuerzo tremendo», añade Amadoz. «Digamos que los ojos no funcionan solos, van a través del cerebro, y también es una terapia que va a funcionar a nivel cerebral porque es el cerebro el que va a mandar a los ojos cómo se tienen que posicionar», apostilla.

Esta terapia visual se va a poner a prueba de forma inminente gracias al apoyo económico de Aspargi, que ofrece de forma gratuita un sinfín de servicios excepto la fisioterapia y quiromasaje. Desde 2014, la asociación se ha volcado en apoyar la investigación en párkinson, y de los 10.000 euros que recaudaron para ese fin el año pasado, 4.000 se destinarán a poner en marcha la terapia visual. «Si se obtienen resultados muy buenos tendremos que ver cómo darle continuidad», señala De Olazabal.

La terapia, en la que de entrada participarán ocho personas, ya está diseñada e individualizada «totalmente, porque cada uno lleva su ritmo». Consta de 12 sesiones de cerca de una hora, que se llevan a cabo en la óptica a lo largo de tres meses y en las que trabajarán con Margot. «Luego cada paciente tiene que trabajar durante cinco días a la semana en casa, haciendo unos ejercicios. Y descansan un día», explica la optometrista.

En estas sesiones se trabajan todas las habilidades visuales más importantes, pero lógicamente se incide en las que están peor. «Y en este colectivo normalmente los movimientos oculares están más tocados, con lo cual les ayudamos a que sean más rítmicos, a poner el ojo donde queremos, la fijación, acomodar y desacomodar... Todo eso lo tienen ellos muy desbaratado», cuenta Amadoz.

Así, por ejemplo, se realizan ejercicios como seguir una pelota pero sin mover la cabeza, solo moviendo los ojos. También se trabaja la fijación, mirando a lo lejos y cambiando la vista a cerca... Para la terapia es preciso que el afectado de párkinson cuente con una persona colaboradora, alguien que le ayude con los ejercicios en casa, «porque como todo requiere un pequeño esfuerzo». Se proponen 20 minutos diarios, «y si se mantiene esa constancia se puede conseguir que no pierdan la lectura o que no avance ese deterioro en la vista. La terapia actúa a modo preventivo, de solucionar y frenar el avance, que no empeore». Dentro de tres meses, se podrán evaluar sus resultados.

Las progresivas, a examen

Lo que ya han podido constatar es que las lentes progresivas, que permiten ver de lejos y de cerca, pueden no ser aptas para todos los enfermos de párkinson. «Este tipo de cristales que son estupendos a lo mejor no son lo ideal para una persona que se curva un poco, se inclina hacia un lado, porque es necesario llevar la gafa en su sitio y vimos que algunos las llevan un poco torcidas. Y si no están en su sitio, a mí me entra un mareo tremendo. Hay gente con párkinson que lleva bien la gafa bifocal, pero en otros casos se propone una gafa solo para lejos y otra solo para cerca», añade la optometrista, quien incide también en la importancia de adaptar las exploraciones oculares a este colectivo: «hay que adaptarse a su ritmo, disponer de tiempo, que es lo que podemos aportar el comercio de óptica». La mujer de Sebas, Ana, agradece especialmente este aspecto. «Margot no tiene prisa, te da sensación de tranquilidad, da igual que sea una hora u hora y media, tú eres lo primero. Eso da confianza y se agradece mucho».

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate