Diario Vasco

Decretan el ingreso en prisión por robo para un hombre con antecedentes por violación

  • Al varón, de 45 años, se le imputa un delito de robo con fuerza que llevó a cabo el miércoles en la sociedad deportiva Eguzki, en Donostia

Un juzgado de Donostia decretó ayer el ingreso en prisión preventiva por robo con fuerza para el hombre que presuntamente robó en las instalaciones de la sociedad deportiva Eguzki, en Donostia, el pasado miércoles.

El acusado, que ha protagonizado varios incidentes durante las últimas semanas, pasó ayer a disposición judicial y el juez decretó su ingreso en prisión provisional. El hombre tiene antecedentes, ya que había quedado en libertad tras cumplir una condena de doce años por delitos de agresión sexual cometidos en 1989 en Donostia. Fuentes consultadas aseguran que el individuo estaba siendo vigilado por la Policía durante los últimos días ante la «alta probabilidad» de que cometiera algún nuevo acto delictivo.

La última actuación que se le imputa y que ha motivado su ingreso en prisión preventiva ha sido un robo con fuerza en la sociedad deportiva Eguzki, situada en pleno paseo de La Concha, llevada a cabo el pasado miércoles. Entre las cinco y las siete de la mañana el acusado accedió al interior de las instalaciones a través de un lateral, después de romper una de las lunas. Se apropió de varias prendas deportivas y abandonó las instalaciones.

Pese a que fuentes del departamento de Seguridad rehusaran aportar datos sobre el sospechoso, varios testigos ya manifestaron entonces que su aspecto se asemejaba al hombre con antecedentes penales cuya fotografía había sido difundida presuntamente por un policía municipal de Hondarribia, que está siendo investigado por filtrar información policial de uso interno.

Fue a principios de marzo cuando se produjo vía whatsapp la difusión de los rostros y los antecedentes de un varón de 45 años que había cumplido la condena de 12 años de prisión y 6 de destierro por un delito de robo con violación en Donostia en 1989 y de otro individuo que posee antecedentes por robos con violencia. Junto a las fotografías se añadía una reseña policial elaborada por analistas de la Ertzaintza, para advertir internamente de personas sospechosas. Además, el contenido de dos intervenciones policiales sobre los implicados que debían ser exclusivamente confidenciales también se hicieron virales a través de whatsapp.

Una de ellas tuvo lugar el día 20 del mes pasado en la sala 'Tunk' de Irun, donde el condenado por agresión protagonizó un incidente con agentes de la Ertzaintza. Las líneas que acompañaban a la fotografía indicaban que el hombre para el que decretaron ayer su ingreso en prisión había sido expulsado de la discoteca por «arrimarse» a unas jóvenes en actitud obscena.

El texto añadía, sin más argumentos, que «se piensa» que iba «con intenciones sexuales» y que su forma de actuar guardaba relación con las «agresiones» cometidas en el pasado en Donostia y Errenteria. Asimismo, proseguía la nota, se le incautó una mochila en la que portaba ropa, un gorro negro, un buff, otra gorra y un cuchillo con funda.

Cuatro días después, el fin de semana de Carnaval, este mismo individuo fue identificado por otra patrulla en la Parte Vieja donostiarra en «actitud sospechosa» según señalaba la información policial difundida a través del mismo mensaje. En esta ocasión, en la mochila portaba además unos guantes negros, otros de látex, preservativos y medicamentos.

Las repetidas actuaciones policiales y delitos menores cometidos por este hombre en las últimas semanas han ido intensificando la inquietud y avivando los rumores. Otro vídeo se hizo viral a través de whatsapp mostrando una nueva detención del condenado. Corresponde a una intervención llevada a cabo la semana pasada en el barrio donostiarra de Intxaurrondo. Pero fue hace dos días cuando se produjo el arresto definitivo que le llevará de nuevo a prisión por un delito de robo con fuerza en las instalaciones de Eguzki.

Información confidencial

La información confidencial que presuntamente fue difundida por un policía local de Hondarribia forma parte de los documentos que se distribuyen a otros cuerpos policiales, entre ellos guardias locales, para que, a su vez, tengan constancia de las sospechas, por si los investigados pudieran actuar dentro de sus demarcaciones.

«No tiene otro valor que el de significar que esas personas poseen antecedentes. No quiere decir que vayan a reincidir, pero podrían hacerlo. Nunca debería haber salido a la luz pública porque es información interna», explicó un agente. Desde el departamento indican que la Ertzaintza ha abierto una investigación para determinar en qué circunstancias se produjo la difusión del documento. La Ertzaintza remitirá ante el juez el atestado una vez ultimado.

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