Diario Vasco

«Me dormí en cuanto entré al coche y al despertar tenía dos cadáveres a mi lado»

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Un momento de la reconstrucción del accidente que se llevó a cabo en la madrugada de ayer. / MICHELENA

  • Los supervivientes del accidente de Usurbil no se percataron de que iban en dirección contraria

  • El conductor quedó ayer en libertad con cargos de homicidio imprudente tras prestar declaración en el Juzgado de Guardia donostiarra

El Juzgado de Guardia de Donostia era ayer un hervidero. Denunciantes, denunciados, víctimas, testigos, abogados... Todos aguardaban su turno en los sótanos del Palacio de Justicia de la capital. Al otro lado del mostrador, los funcionarios del Juzgado de Instrucción número 1 se esforzaban en ofrecer una buena atención. El ir y venir era incesante. En medio de aquel trajín, dos mujeres con hiyab esperaban noticias de su hermano. Había sido detenido el sábado por la mañana y ayer fue conducido ante la autoridad judicial. Sobre él recaía una grave imputación: doble homicidio por imprudencia. El hermano de estas dos mujeres es la persona que durante siete kilómetros condujo el Opel Astra en dirección contraria y que minutos antes de las seis y media de la mañana se estrelló contra una ambulancia en la AP-8, en Usurbil. El balance todos lo conocen: dos fallecidos, ambos ocupantes del turismo, y ocho personas heridas de distinta consideración, aunque ninguna de ellas de gravedad.

Las dos mujeres conversaban entre ellas. También cruzaban miradas y palabras con tres jóvenes presentes en la sala: dos chicas y un chico. Había complicidad entre todos ellos. Una de las chicas llevaba el brazo derecho escayolado. El varón presentaba un hematoma en la frente. La otra tenía algunas magulladuras. Eran tres de los seis ocupantes del coche, los supervivientes de la tragedia. Estaban allí para prestar declaración.

Los tres son naturales de Nicaragua y residen en Bilbao. Iván era el más expresivo de todos. «Doy gracias a Dios porque estoy vivo», señaló. Este joven, natural de Somoto y que regenta un restaurante -Ikezune- de comida latina en el barrio de Sarriko, en Bilbao, atribuyó la tragedia a un «desgraciado despiste del conductor».

El testigo relató que en el momento de los hechos, los seis ocupantes del coche se dirigían de regreso a la capital vizcaína, después de haber pasado la noche del viernes y la madrugada del sábado de fiesta en San Sebastián. «Yo vine desde Bilbao con dos familiares y estuve en diversos locales y discotecas de ambiente latino. Llegué sobre las siete de la tarde», explicó.

De vuelta a Bilbao

Iván relató que en el transcurso de la noche coincidió en uno de los establecimientos con otra víctima del accidente. «Ella es también nicaragüense. Yo la conocía de Bilbao. Había venido también desde la capital vizcaína en otro coche, en el Opel accidentado. Viajaron cinco personas: el chófer, el joven marroquí amigo del conductor y que resultó fallecido, otra chica nicaragüense y la joven brasileña que también murió».

Los ocupantes del coche indicaron que si bien los dos jóvenes marroquíes y las dos chicas nicaragüenses eran amigos, la relación de todos ellos con la brasileña fallecida no era tan estrecha, de ahí que ninguno de ellos hayan podido aportar datos para su identificación.

«Yo apenas la conocía. Era amiga de otra amiga común y habíamos entablado contacto a través de las redes sociales. Por eso no sabíamos mucho de ella», detalló unas de las chicas.

Iván manifestó que bien avanzada la noche pidió a los ocupantes del Astra que le llevaran de regreso a Bilbao. «Montamos todos en el coche, los seis. Nada más entrar, me quedé dormido. He de reconocer que había bebido un poco y no tardé más que unos segundos en conciliar el sueño. Me senté en la parte de atrás, en el lado derecho. Y lo único que recuerdo es que al despertar, tenía a mi lado los cadáveres del chico marroquí y el de la brasileña. Tenían la parte de la cabeza destrozada. Fueron momentos muy duros. Salí del coche como pude», manifestó

Iván reitera sus gracias a Dios «por que aún lo puedo contar. Si me hubiese muerto, ni me habría dado cuenta», aseguró.

«Le habríamos advertido»

Ninguno de los ocupantes del vehículo se percató de que se incorporaban a la autopista en dirección contraria. Iván aseguró que no se «enteró de nada». Lo mismo dijo otra ocupante. «Yo iba en el asiento delantero y tampoco vi por dónde se metía. Como no tengo carnet y no conduzco, no me preocupo de esas cosas. No iba atenta a la carretera. En ningún momento nos dimos cuenta de que íbamos en dirección contraria. Si alguno de nosotros se hubiese percatado, le habríamos advertido. No lo hicimos porque no nos dimos cuenta», detalló.

En los siete kilómetros que el coche recorrió desde Astigarraga hasta la zona de impacto, en Usurbil, llegó a cruzarse con varios vehículos. «No sabemos lo que pudo pensar. Lo que es seguro es que era la primera vez que venía a San Sebastián. No conocía la carretera. Ese pudo ser el motivo. Se equivocó. Fue un grave error», manifestó una de las hermanas del conductor que tras prestar declaración quedó en libertad con cargos. Los de doble homicidio por imprudencia.

En la jornada de ayer también testificó un empleado de Bidegi, que manifestó que pudo hacerle señales al conductor.

Durante los interrogatorios, además del juez, estuvieron presentes la fiscal de Seguridad Vial de Gipuzkoa, Estela Rodríguez, y el letrado de la defensa.

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