Diario Vasco

En estado grave un vecino de Ermua al volcar la barca con la que hacía rafting en Iparralde

  • El accidente, en el que se vieron envueltas siete personas, tuvo lugar ayer a las cuatro de la tarde en el río Nive en Bidarray, un lugar habitual para la práctica deportiva

Un joven de 28 años vecino de Ermua se encuentra en estado muy grave tras volcar la embarcación con la que estaba haciendo rafting en el río Nive en Bidarray. Según fuentes del Hospital de Bayona, el varón se encuentra ingresado en la zona de reanimación y anoche su estado revestía extrema gravedad, «con un pronóstico vital comprometido».

El accidente tuvo lugar sobre las cuatro de la tarde en Bidarray, un municipio de Iparralde, a escasos kilómetros de la frontera con Navarra, habitual para actividades acuáticas, en concreto para la práctica del rafting. Según el relato recogido por el diario francés Sud-Ouest, siete personas pertenecientes a un mismo grupo (seis según confirmaron después los propios protagonistas) vieron cómo la embarcación en la que descendían el río volcaba. Varios de ellos pudieron alcanzar a nado la orilla mientras otro encontró refugio en una roca.

El sexto de los ocupantes, en cambio, quedó enganchado bajo la embarcación sin poder salir a flote. Un compañero y otra persona que se encontraba en las inmediaciones acudieron a su rescate y lograron sacarlo del agua, donde le atendieron hasta que quince minutos después llegaron los servidios de emergencia.

Tras varios minutos de maniobras, los servicios sanitarios lograron reanimarlo en el lugar desde donde fue evacuado de urgencia al Hospital de Baiona en el helicóptero medicalizado Ecu 64 del destacamento aéreo de la Gendarmería de la capital labortana.

Fuentes del centro sanitario confirmaron anoche a este periódico que el joven permanecía con vida aunque su estado era muy grave, «con un pronóstico vital comprometido», añadieron.

En el lugar de los hechos, también intervino el grupo de bomberos especializado en rescates peligrosos (Grimp) que logró poner a salvo al ocupante de la embarcación que se había refugiado sobre una roca.

Particulares

Según varias empresas locales consultadas por este periódico, se trataría de un grupo de varios particulares que se habrían desplazado desde este lado de la frontera hasta Bidarray con su propio equipo y material para el descenso de la Nive y no habrían contratado a ninguna de las compañías que allí operan con este tipo de actividades. La noticia pronto empezó a correr entre las empresas locales ya que un monitor de una de ellas estuvo en el lugar del accidente y fue testigo de los momentos posteriores al suceso. El trayecto habitual que se oferta en estas actividades consiste en 7 kilómetros de descenso, si bien se desconoce qué itinerario realizó la embarcación accidentada.

Una de las empresas que trabaja en la zona aseguraba ayer que el río Nive no está considerado como un río deportivo para la práctica de rafting, pese a que la práctica de este deporte es habitual en la zona. Anoche se desconocían las circunstancias en las que produjo el suceso.

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