Diario Vasco

Fomentar y visibilizar el talento femenino

Los alumnos y alumnas jugaron a ser científicos por un día con experimentos divertidos y también pudieron probar con los instrumentos de laboratorio.
Los alumnos y alumnas jugaron a ser científicos por un día con experimentos divertidos y también pudieron probar con los instrumentos de laboratorio.

Ver ciencia, y más concretamente ver a mujeres haciendo ciencia, fue la lección que ayer recibieron cuarenta alumnos y alumnas de sexto curso de la ikastola Ibai. Ainhoa Atxabal, Barbara Rodríguez y Elisabetta Zuccatti, tres doctorando del centro, ejercieron de maestras de ceremonias con los chavales que no salían de su asombro al comprobar cómo se encogía un globo al sumergirlo en nitrógeno. «¿Sabéis por qué? Las moléculas viven separadas pero cuando se enfrían les pasa como a nosotros, nos encogemos», desvelaba el secreto Ainhoa. Leire, Uxue, Onintza, Xiang y Lucía abrían los ojos como platos.

«Es divertido», respondían a coro. Y no quitaron la mueca de asombro cuando se le explicó el motivo de las jornadas, «porque todavía hoy las mujeres no tienen las mismas oportunidades que los hombres en la ciencia», un problema que a ellos les sonaba extraño. «No son conscientes y creen que el mundo es igual para mujeres y hombres, como en sus clases. A su edad no hay techo de cristal», cuenta Maider Aginagalde, tutora de la ikastola. Otra cosa es que en la práctica, cuando se les pregunta por personas reconocidas en sus ámbitos de profesión, aparezcan los sesgos de género y entonces se den cuenta de la desigualdad.

«Hay estudios que demuestran que a partir de los seis años las ideas sobre género e inteligencia ya empiezan a marcar», observa la investigadora Reyes Calvo. De ahí el esfuerzo por romper esos roles estereotipados que atribuyen los logros científicos únicamente al hombre. Mujeres líderes en nanociencia, como Elke Scheer (de la Kontanz Universitat), Judith Driscoll (Cambridge University) y María Jesús Satesmases (CSIC) estarán hoy y mañana en las jornadas para seguir derribando prejuicios y recordar que la ciencia también es cosa de chicas.

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