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El termómetro junto a La Concha, ayer a las 10 de la mañana. / PEÑALBA

Más frío que en Teruel

  • Berastegi registró -8.1º, un grado menos que en la capital aragonesa

  • Para el martes próximo se espera la llegada de un frente que durante tres días dejará algunas precipitaciones

Puede que Euskadi viviera la madrugada más fría del año. Y eso que todavía queda por delante todo el invierno. Los casi diez grados bajo cero de mínima registrados la madrugada de ayer en Vitoria, los -8,1º de Berastegi o los 6,3º también negativos de Aretxabaleta o Zumarraga no serán fáciles de superar. Hizo más frío que en Teruel, donde el mercurio se detuvo en -7,1 grados.

Los termómetros volvieron desplomarse en toda la comunidad autónoma. Álava fue el territorio más castigado. La temperatura mínima en el observatorio del aeropuerto de Foronda fue de 9,9º bajo cero. El registro supera con amplitud a la noche más fría de 2016, que fue la del 17 de febrero, con -5.4º.

Sin salir de Álava, en la estación que la Agencia Vasca de Meteorología Euskalmet tiene en Abetxuko se registraron -8,5 grados.

Heló de Norte a Sur y de Este a Oeste en toda la comunidad autónoma. Tampoco la costa se libró esta vez. En Donostia, los termómetros situados en las zonas más expuestas marcaban a las nueve de la mañana tres grados bajo cero. Una noche más se volvió a registrar el fenómeno de 'inversión térmica', según el cual el frío se deposita en las zonas bajas, en tanto que el calor asciende. Así, mientras al nivel del mar el mercurio cayó por debajo de los cero grados, en el observatorio de Igeldo se midieron 0,6 grados positivos.

En Hondarribia, la mínima fue de -2,5º , si bien en otras localidades del litoral, la helada no fue tan intensa. En Zumaia se midieron -0,8 grados.

En el interior, el frío fue todavía más acusado. La mínima de Gipuzkoa se midió en Berastegi, donde llegaron a 8,1 grados bajo cero. Y va así ya tres días. Muy cerca de este registro se quedaron Aretxabaleta y Zumarraga, con 6,3º y 6,2º respectivamente, también negativos.

Heló también en el Goierri, con -5,9º grados en Beasain, y en la cuenca del Urola, donde en localidades como Azpeitia se midieron 4º bajo cero.

En poblaciones del tramo bajo del Deba, como en Elgoibar, llegaron a los -4,3º y en la comarca de Oarsoaldea se contabilizaron -5º.

Estos valores hicieron que en distintas zonas del territorio se congelaran algunas cañerías, fuentes y también estanques. El del molino de la Antigua, en Antzuola, permanece helado desde el pasado día 1.

La culpa, del anticiclón

El responsable de esta ola de frío no es otro que el anticiclón continental. «Se formó a finales de noviembre, antes de lo habitual, y persistió a lo largo de diciembre y principios de enero. La causa es el aire frío, que pesa más, y el enfriamiento cada vez mayor que experimenta esa masa a consecuencia de la poca insolación en estos días, los más cortos de todo el año, produce este fenómeno», explica Margarita Martín, delegada en Euskadi de la agencia Aemet.

La meteoróloga precisa que este anticiclón empuja el aire desde Siberia hacia la Península Ibérica. «A nosotros nos llega más templado después de haber recorrido el Mediterráneo. No sucede lo mismo en los países del este y centro del mismo Mediterráneo, que reciben el aire siberiano mucho más frío».

La bajas temperaturas continuará todavía unas cuantas horas más entre nosotros. La Agencia Vasca de Meteorología mantiene activado hasta primera hora de hoy el aviso amarillo por posibles heladas, que serán más intensas que en el interior de la comunidad

Por lo tanto, hoy el día seguirá siendo frío aunque soleado. No se esperan cambios, por lo menos hasta el martes. En sa jornada «un frente frío se abrirá paso desde el norte del Atlántico hacia el Cantábrico. Traerá consigo aire frío y húmedo, pero mucho menos frío que el siberiano de estas jornadas».

La depresión dejará asimismo algunas precipitaciones que se mantendrán hasta el jueves. «Aún no se puede precisar la cuantía de esas lluvias», indica la meteoróloga.

Margarita Martín señala que el «persistente anticiclón continental» está detrás no sólo del ambiente frío, de las nieblas, escarchas y heladas que acompañan los últimos quince días, «sino también de la sequía del mes de diciembre en el norte peninsular, cuando en el sur y el sureste padecieron severas inundaciones por lluvias torrenciales». Martín explica, sin embargo, que la vertiente mediterránea no estuvo afectada por el anticiclón continental, sino por una depresión que se formó en varias ocasiones en diciembre en el Golfo de Cádiz».

La meteoróloga precisa que esta distribución de centros de presión atmosférica -anticiclón en Alemania y depresiones en el Golfo de Cádiz- son frecuentes en los inviernos en los que se produce el fenómeno de la Niña en el Pacífico Ecuatorial americano.

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