Diario Vasco

Investigan si los incendios de Irun y Asteasu fueron fortuitos o intencionados

En este estado quedaron los coches incendiados en Irun.
En este estado quedaron los coches incendiados en Irun. / MIKEL FRAILE
  • Los siniestros calcinaron cuatro vehículos y otros nueve sufrieron diversos daños

La investigación está en marcha, si bien todavía no hay resultados concluyentes. La Ertzaintza trata de determinar si los dos incendios registrados durante la madrugada de ayer en Irun y Asteasu fueron provocados de manera intencionada, se produjeron a causa de un descuido o comenzaron de forma fortuita. Los siniestros calcinaron cuatro vehículos y otros nueve sufrieron diversos daños.

Fuentes del departamento vasco de Seguridad indicaron que las averiguaciones hasta el momento practicadas no permiten establecer de el origen de los fuegos. El grado de calcinación de varios de ellos tampoco favorece la labor policial.

Uno de los sucesos tuvo lugar en Irun, donde cuatro turismos aparcados en la calle Kostorbe, adyacente a los terrenos del Stadium Gal, sufrieron graves desperfectos a raíz de que uno de ellos prendiera fuego, informa Iñigo Morondo. Un vecino del inmueble situado frente al lugar del siniestro explicó que pasada la medianoche, «mientras veía la televisión, noté el olor y al asomarme a la ventana vi las llamas. No entendía qué era lo que pasaba y luego ya me di cuenta de que era un coche que se estaba quemando. Llamé al 112».

La Ertzaintza, cuya comisaría en la ciudad se encuentra a muy pocos metros del lugar «apareció en seguida. Los bomberos tardaron un poco más. Mi coche estaba aparcado cerca. Aunque el viento soplaba en la otra dirección, un agente se ofreció a moverlo para evitar que pudiera dañarse», contaba agradecido.

Según este testigo, «el viento hizo que el fuego se propagara al coche que estaba a la izquierda y luego al siguiente. El de la derecha también se quemó, pero mucho menos». El testigo indicó que desconocía la identidad de los propietarios de los vehículos, aunque señaló que «el coche que prendió primero llevaba aparcado tres meses. Tampoco es que estuviera abandonado. De vez en cuando pasaba una pareja joven por allí».

El vecino relató que vivió la situación con intranquilidad. «Las llamas eran grandes y las lunas y las ventanillas, incluso los pilotos, estallaban haciendo mucho ruido. Algunos cristales llegaban hasta la pared de nuestra casa. Lo bueno es que nadie salió herido».

El otro incendio se produjo cinco minutos después de la media noche, en un aparcamiento en superficie ubicado en Berria Kalea de Asteasu, donde las llamas se iniciaron en una furgoneta Nissan y se extendieron a un turismo aparcado junto a ella. El fuego calcinó totalmente estos dos coches, afectó a otros dos vehículos y causó daños menores a otros cinco, en este caso por el efecto del calor.

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