Diario Vasco

«No había graves problemas, solo una puerta que medía un poco más de lo debido, y la quitamos»

Desde la organización del cotillón aseguran que tienen una sensación «amarga» después de lo ocurrido. Se muestran indignados por el informe redactado desde el SPEIS, y aseguran que las graves deficiencias en las medidas de seguridad señaladas en dicho escrito no eran tales. «Esos graves problemas de seguridad que se mencionan eran tres centímetros en el marco de una puerta, pero llamamos a un albañil y a mediodía ya estaba arreglada». Sobre las vías de evacuación, reconocen que existía una de ellas, (un almacén), con diferente material de madera acumulado por el restaurante, de fácil combustión, «pero que podía haber sido despejado en unas horas». Asimismo, relatan que una de las salidas de emergencia «había sido aprobada previamente por el Ayuntamiento, pero ese día se nos comunicó que no era adecuada». Reconocen que son «jóvenes, y que es la primera vez que organizábamos un evento así, y claro que podemos cometer errores, pero no se nos dejó margen de maniobra».

Para estos jóvenes, estudiantes del Grado de Liderazgo de emprendimiento e innovación de la Universidad de Mondragón, esta experiencia ha sido «un aprendizaje, porque no lo hacemos con ánimo de lucro, si no para seguir financiando nuestros proyectos universitarios». Critican que se haya dicho «que queríamos hacer un Madrid Arena. Nos tomamos muy en serio este cotillón y su seguridad».

Ahora les toca devolver las casi mil entradas que vendieron, que aunque aún no se ha especificado cuándo ni cuál será la fórmula para hacerlo, aseguran que lo harán «a la mayor brevedad posible». «Lamentamos mucho lo que ha ocurrido, sobre todo por los jóvenes que se quedaron sin fiesta».

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