Diario Vasco

Unos ladrones queman un súper al intentar robarlo y obligan a 16 familias a salir de casa

Vecinos se interesan por los detalles del incendio en el supermercado.
Vecinos se interesan por los detalles del incendio en el supermercado. / UNANUE
  • Usaron un soplete para acceder al interior del local, en Intxaurrondo, y prendieron unos palés

  • Un vecino de una vivienda escuchó ruidos y al asomarse a la ventana vio una humareda, por lo que avisó al 112 y alertó a los restantes habitantes

A los ladrones el intento de robo se les fue de las manos. ¡Y tanto que se les fue! Tanto que estuvieron a punto de provocar una tragedia. Por fortuna, 'solo' quedó en una desgracia, en los graves daños que sufrió un supermercado donostiarra, y en las molestias que causó a una comunidad de vecinos a causa del incendio que desencadenaron. «Todo el género que había en el interior no vale para nada. Hay que tirarlo», señaló un responsable del comercio. La Ertzaintza trabaja en la identificación de los autores.

Sucedió poco antes de las tres de la madrugada en el supermercado Todo Todo, situado en la trasera del paseo Baratzategi, entre las calles Gaztela y Beltrán Pagola, en el barrio de Intxaurrondo, al lado del polideportivo. De acuerdo a las primeras investigaciones, los autores pretendieron acceder al interior del establecimiento a través de una puerta lateral metálica existente en uno de los extremos. Todo induce a pensar que los ladrones trasladaron hasta el lugar un soplete portátil con el que intentaron realizar un boquete en dicha puerta. Sin embargo, el calor procedente de la boquilla de la herramienta generó una temperatura tan elevada que al final hizo que prendieran unos palés de madera y otros elementos inflamables que había almacenados dentro del supermercado.

El fuego comenzó a propagarse por el establecimiento, un espacio de cerca de 400 metros cuadrados repleto de género dispuesto para la venta. Vecinos del inmueble situado encima del comercio se percataron de los hechos e informaron a los bomberos. «Eran las tres de la mañana, estábamos dormidos. Nos despertaron unos ruidos, como si se estuviesen cayendo algunas cosas. En principio parecía que procedían de la propia vecindad», manifestó Xabier Insausti, cuyo domicilio se encuentra justo encima del foco en el que comenzó el incendio.

Xabier se levantó y percibió un intenso olor a quemado. «Al abrir la ventana de la habitación, he visto que había una gran humareda. Y he vuelto a cerrarla enseguida porque era terrible. De inmediato he despertado a todos los de casa y sin perder tiempo he llamado al 112», relató.

El Centro de Coordinación de Emergencias alertó a su vez de los hechos a unidades de la Guardia Municipal, Bomberos y Ertzaintza.

Mientras los servicios de extinción llegaban, «les he dicho a mi mujer y a mi hija que abandonaran la vivienda», relató Insausti, que después avisó a los vecinos de la planta superior para que estos informaran al resto de residentes. «Hemos dado el aviso porque en realidad no sabíamos qué dimensiones tenía el fuego o qué proporciones podía alcanzar», explicó.

Con los servicios de rescate en marcha y los vecinos alertados, Xabier Insausti se dirigió al garaje para comprobar si el fuego había llegado también hasta los vehículos. «Solo están separados por una pared con el supermercado. Por fortuna, todo estaba en perfectas condiciones.»

Bomberos en el lugar

El foco inicial se localizó junto a la puerta que los autores de los hechos pretendían forzar. «Cuando he llegado, esta puerta de metal estaba al rojo vivo. La temperatura que había alcanzado era muy elevada y aun cuando he intentado vaciar un extintor sobre ella, no ha servido de nada».

En los instantes posteriores, los vecinos, en torno a dieciséis familias, abandonaron sus viviendas.

Efectivos de bomberos desplazados a la zona se vieron en la necesidad de violentar la puerta principal de acceso del súper para combatir el fuego. Provistos de equipos de respiración autónomos, lograron acceder al interior y sofocaron las llamas.

El boquete

La inspección ocular que se efectuó con posterioridad a la extinción permitió descubrir el boquete que los ladrones habrían realizado para consumar el robo. La Ertzaintza ya se ha hecho cargo de la investigación y agentes del Cuerpo practicaron algunas diligencias para identificar a los presuntos ladrones.

El fuego causó daños de consideración en la zona del almacén y también en las oficinas.

Asimismo, el siniestro produjo daños en una parte de la fachada del edificio, que quedó ennegrecida como consecuencia del humo. También se vio afectado el suministro eléctrico tanto de la tienda como de la comunidad de vecinos. «He acompañado a los ertzainas en una inspección que han realizado tras la extinción del fuego. Solo había luz a partir de la segunda planta», explicó Xabier Insausti.

Como consecuencia del siniestro, es probable que algunos vecinos se vean obligados a permanecer entre veinticuatro y cuarenta y ocho horas fuera de sus casas. «Nos han llamado los fontaneros para advertirnos de que todas las acometidas de los desagües pasaban por la zona del supermercado y que han quedado calcinadas. Han dicho que vamos a estar sin agua, por lo que algunos tendremos que salir de casa e ir a la de algunos familiares», señaló el vecino.

«Y dentro de lo malo, hemos tenido suerte. Nos hemos dado cuenta pronto de lo que sucedía, hemos avisado a los bomberos y éstos han llegado enseguida, de manera que las llamas han quedado rápidamente neutralizadas», concluyó.

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