Diario Vasco

«Cuando acabe nuestro turno entraremos a llenar un carro»

Un paseo por los supermercados durante estos dos días de la campaña la Gran Recogida ha permitido comprobar la implicación de los más jóvenes en esta iniciativa. Ana Arrizabalagapo, voluntaria de 16 años con turno de once a una de la mañana, explicaba que las alumnas de Eskibel de la ESO participaban bajo la tutela de su profesora en recoger las bolsas y colocar cada producto en el cajón que le correspondía. Era su primer año, y compartía experiencia con otra amiga, Delia de Erauso, de su misma edad, que el año pasado ya acudió con su peto distintivo.

Ambas estaban encantadas de colaborar como han hecho estudiantes de ESO y Bachiller de diferentes centros escolares, así como universitarios de Deusto, Técnum y la UPV. Todos los que son menores, como el caso de Delia y Ana, están controlados por algún adulto, pero la sonrisa, las ganas y la solidaridad la ponen ellas. Incluso parte de la compra, porque la idea de ambas era, una vez finalizado su turno y dejado el chaleco a otro compañero o compañera, entrar en el supermercado y comprar. A Delia su abuela le había dado 50 euros y a Ana su madre una cantidad que no recordaba. «Compraremos cosas para la Recogida hasta que se nos gaste todo el dinero que nos han dado», afirmaban ambas, deseosas de llenar un carro entero.

Había un producto que no iba a faltar en sus cestas: el chocolate. «Es que le gusta a todo el mundo, a nosotras también y ahora que llega la Navidad... Mucha gente ha dejado turrón, aunque es verdad que lo que más deja la gente es arroz, pasta y tarros de tomate. También cosas para los niños como pañales».

El turrón y quién sabe si el chocolate de Ana y Delia será lo primero que se aparte en los almacenes del Banco de Alimentos. Ellas, de momento, estaban felices. «Si puedes ayudar a los demás lo normal es que lo hagas, ¿no?»

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