Diario Vasco

Arizmendiarrieta vuelve a San Juan

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Dos operarios exhuman los restos del panteón 127 de cementario de San Cristóbal. / OLIDEN

  • La parroquia ya acoge los restos del venerable 'padre' del cooperativismo

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El Venerable Siervo de Dios José María Arizmendiarrieta reposa desde ayer en la parroquia de San Juan Bautista de Arrasate, de la que fue coadjutor desde 1941 y hasta su fallecimiento el 29 de noviembre de 1976. Sus restos mortales fueron trasladados en un acto íntimo y entrañable al que asistieron unos pocos familiares, amigos y colaboradores. En cumplimiento de las disposiciones legales que establece el derecho canónico, los huesos del 'padre' de cooperativismo mondragonés descansan ya en el seno de la iglesia, como corresponde a quien ostenta en la dignidad de venerable, estadio previo a la beatificación. Si el proceso de canonización en curso desde 2005 culmina con su elevación a los altares, la Iglesia abriría la profesión de culto público a Arizmendiarrieta. Una vez declarado beato, nunca antes, se le podrán dedicar «oraciones públicas, novenas, imágenes, cuadros y estampas... incluso iglesias de su advocación si alcanza el culmen de la santidad», puntualizaba el notario diocesano Fernando Altolaguirre. Este especialista en derecho canónico dio fe ayer del cumplimiento conforme a los preceptos eclesiásticos de la reposición de los restos de don José María.

Arizmendiarrieta 'estrenó' ayer su tercera y definitiva sepultura en el basamento del retablo de la Virgen del Rosario. Sendas placas en euskara y castellano anuncian que «aquí reposa en esperanza de resurrección el venerable don José María Arizmendiarrieta Madariaga (sacerdote). Markina 22-4-1015 Mondragón 20-11-1976».

A su fallecimiento fue inhumado en el cementerio de Aldai, hoy reconvertido en parque. En 1991 fue trasladado al nuevo camposanto de San Cristóbal. Fue allí donde ayer a las 10.00 horas se llevó a cabo la exhumación que se desarrolló bajo el atento escrutinio del notario diocesano Altolaguirre, del delegado del obispo Juan María Etxeberria y del promotor de justicia (fiscal) diocesano Leonardo Bahati.

Un perito médico inspeccionó la urna funeraria con los restos mortales de Arizmendiarrieta y, a puerta cerrada, realizó un exhaustivo inventario de los huesos exhumados. Estos se trasladaron a una nueva urna que fue lacrada en la parroquia de San Juan después de introducir en ella un cilindro conteniendo el acta del traslado firmada por el notario y el inventario de los huesos rubricado por el médico.

Una oración y un Padre Nuestro despidieron ayer a don José María en su nueva sepultura en un breve pero emotivo acto que reunió a antiguos colaboradores suyos como José María Ormaetxea, Alfonso Gorroñogoitia y Javier Retegui; al presidente de la Fundación Canónica Arizmendiarrieta Juan Manuel Sinde, al jesuita y catedrático andaluz Ildefonso Camacho, especialista en doctrina social de la Iglesia, así como sus sobrinos Juan José, Jesús María, Pedro e Iñaki Arizmendiarrieta.

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