Diario Vasco

La Policía busca a una mujer latina por el abandono del bebé en el contenedor

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El bebé fue arrojado a uno de estos contenedores en la calle San Juan. / LUSA

  • Una cámara de videovigilancia del Museo de San Telmo capta a la persona que deposita un bulto en el contenedor

La investigación avanza. La Ertzaintza dispone ya de los primeros datos que le permiten trabajar, al parecer, con fundadas expectativas de éxito, en la identificación de la persona que la madrugada del martes arrojó a una recién nacida a un contenedor de la basura en San Sebastián. Los ertzainas al frente del caso, pertenecientes a la Unidad de Investigación Criminal (UIC), estarían, en principio, tras los pasos de una mujer con rasgos latinoamericanos como presunta autora de los hechos.

La pequeña, a la que han llamado Ane, seguía ayer ingresada en el Hospital Materno Infantil de la capital guipuzcoana. La niña, que al nacer pesó dos kilos y seiscientos gramos, se encuentra en perfecto estado de salud y en las próximas horas será entregada a los servicios sociales de la Diputación que, a su vez, encomendarán su cuidado a una familia de acogida, donde permanecerá provisionalmente mientras se valoran las circunstancias de su abandono y se determina la medida de protección más beneficiosa para ella.

La Fiscalía de Menores fue informada el mismo martes del rescate de la menor y se encuentra a la espera de que se tramite el correspondiente expediente administrativo de desamparo, precisaron ayer fuentes del ministerio público.

Y mientras las administraciones concernidas en el caso se ocupan de la asistencia y atención de la recién nacida, la Policía mantiene abierta la operación que puso en marcha en cuanto tuvo conocimiento de los hechos. El objetivo que en estos momentos persiguen los agentes no es otro que el de identificar a la persona que abandonó al bebé y determinar si esta contó con la colaboración de terceras personas.

En los momentos posteriores al hallazgo, agentes de la Ertzaintza desplegaron un dispositivo por la Parte Vieja y calles céntricas de la ciudad en busca de posibles sospechosos. Las pesquisas, policiales hasta el momento, no han dado resultado. Fuentes de Seguridad indicaron anoche que aún no se habían practicado detenciones.

En la UIC, sin embargo, disponen de datos valiosos que les han permitido avanzar en la indagación. Los agentes buscan a una mujer. Su presencia fue captada por una de las cámaras de videovigilancia existentes en la plaza de Zuloaga. Se trata de una instalación que pertenece al Museo de San Telmo, un equipamiento que se encuentra a escasos metros del punto en el que estaban los contenedores.

Identificación

Las restantes cámaras que hay en las cercanías no parecen haber grabado nada sospechoso. Ni siquiera la que se localiza en una de las farolas del Paseo Nuevo, próxima también a los contenedores, que se instaló con la finalidad de visualizar la zona en días de temporal. Este dispositivo no habría captado el momento en el que la persona que trasladó a la recién nacida llegó a la zona ni tampoco cuando se alejó de la misma.

Por lo tanto, la única cámara que parece aportar algo de luz sobre el caso es la perteneciente al Museo de San Telmo. Esta habría recogido imágenes que muestran cómo una mujer se aproximó hasta uno de los recipientes de la basura, el mismo del que fue rescatado el bebé, y presuntamente depositó un 'bulto'. La grabación, según fuentes consultadas, sin embargo, no permite una identificación clara de la mujer, ya que estaba lleva la cabeza cubierta con una especie de capucha.

Las imágenes están siendo examinadas por los investigadores de la unidad policial, que se esfuerzan en obtener algún otro detalle sobre la vestimenta que aporte algo más de luz en la identificación de la persona.

Si por un lado, las imágenes muestran que fue una mujer la que supuestamente arrojó al bebé al container, las facciones de la recién nacida desvelan que, cuando menos, uno de sus progenitores, es origen latino. En este sentido, fuentes consultadas se inclinan por pensar que es la madre.

Imputación de asesinato

En el caso de que la madre del bebé fuese identificada y detenida, y se demostrase su participación directa en los hechos, sería procesada por un delito de asesinato en grado de tentativa, castigado con una pena superior a siete años y medio de prisión, según precisaron fuentes jurídicas consultadas.

En este sentido, dichas fuentes indicaron que no cabría la aplicación de ningún tipo penal, toda vez que con su acción, la persona que abandonó a la pequeña, la dejó expuesta a bajas temperaturas, que le habrían abocado a una muerte segura. Por si ello fuera suficiente, al haberla arrojado al contenedor, deseó su muerte que, asimismo, se habría producido de manera irremediable de haber terminado en el interior del camión de la basura.

La menor, completamente desamparada, no tenía ninguna posibilidad de defenderse. Solo las personas que de madrugada escucharon su llanto y la rescataron de entre las bolsas de basura, evitaron que falleciera.

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