Diario Vasco

El acusado de intentar matar a su compañero de piso en Irun declara que no quiso hacerlo

  • El fiscal pide 7 años y 5 meses de cárcel para el anciano que intentó matar con una navaja a su compañero de piso

  • Afirma que está «arrepentido» porque sólo pretendió defenderse y que no quiso «ni muchísimo menos» acabar con él

El anciano para el que el fiscal pide 7 años y 5 meses de cárcel por intentar matar con una navaja a su compañero de piso, ha dicho este lunes que, "en ningún momento", quiso hacerle el daño que le causó y que está "arrepentido" porque sólo pretendió defenderse y "ni muchísimo menos" acabar con él.

El Ministerio Público acusa a este hombre, de 84 años, de una tentativa de homicidio, aunque en el mismo proceso también imputa a su víctima (un hombre de 60 años), por un delito de lesiones con instrumento peligroso y reclama para él 3 años de reclusión por agredir al anciano con una silla, durante la pelea que ambos mantuvieron en el piso en el que convivían en Irun.

Los hechos, que están siendo enjuiciados en la Audiencia de Gipuzkoa, ocurrieron pasadas las 13.30 horas del 11 de octubre de 2015, en la cocina del domicilio de la localidad fronteriza.

Defensa

Ambos hombres mantuvieron una disputa, en la que, según la versión de la Fiscalía, el mayor de ellos "lanzó varias cuchilladas a la altura del cuello" de su oponente "con la intención de acabar con su vida o asumiendo que con sus actos podía acabar con ella".

El más joven de los contendientes, que a su vez golpeó con una silla de madera en el brazo izquierdo a su agresor, recibió una cuchillada de diez centímetros de longitud y dos de profundidad en el lado izquierdo del cuello.

Durante la primera sesión de la vista, celebrada esta mañana en la Sección Primera, el acusado de asestar la cuchillada ha ofrecido su versión de lo sucedido, según la cual, hubo una discusión previa a la agresión porque su compañero le reprochó que hubiera ensuciado la mesa de la cocina y le dio un empujón.

El anciano preguntó entonces a este hombre si estaba "loco", a lo que el otro respondió que en su vida había estado loco y tomo una silla para agredirle. Una situación ante la que él intentó defenderse, "como fuera" y "como dios le dio a entender", con una navaja que en ese momento tenía en la mano para cortar un trozo de atún, porque era consciente de que si el otro hombre le pegaba con la banqueta podía matarle.

Discusiones frecuentes

"Fue todo rapidísimo, no me dio tempo a nada", ha explicado el anciano, quien ha recordado que después recibir la cuchillada su oponente comenzó a gritar: "ya eres mío, ya te tengo, hay sangre", tras lo que salió a la escalera para pedir ayuda a un vecino.

Por su parte, el segundo procesado ha explicado que no es la primera ocasión en la que el anciano intenta agredirle con un arma blanca y que el día de los hechos, mientras se preparaba su comida y mantenía una discusión con él escuchó el "clic" de la navaja que su compañero esgrimió contra él

Una situación en la que, al ver que la puerta de la cocina estaba cerrada, sólo pensó en salir de esa dependencia, para lo que agarró una silla e intentó "empotrar" a su contrincante contra un armario mientras trataba de abandonar el lugar.

No obstante, el anciano mantuvo libre la mano de la navaja con la que se puso a bracear y logró acuchillarle, si bien él apuñalado no se dio cuenta hasta que, una vez fuera de la cocina, fue consciente de que estaba sangrando y acudió adonde un vecino para que avisara a la Ertzaintza.

En otro momento del juicio, ha declarado el vecino que alertó a la Policía vasca, quien ha explicado que este hombre acudió a su casa diciendo que el anciano le había intentado cortar el cuello. Este testigo también ha señalado que en ocasiones escuchaba a sus vecinos mantener fuertes discusiones verbales.

En la vista, que concluirá mañana con las conclusiones y los informes de las partes, también han declarado varios ertzainas que acudieron al lugar.

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