Diario Vasco

Piezas de todos los rincones del mundo

Más allá de los grandes premios, el Euskadi-Basque Country International Cheese Festival organizado por Artzai Gazta se convirtió en un espacio de culto al queso. Los había vascos, manchegos, cántabros, franceses, alemanes o croatas. De Idiazabal, Cabrales o del Roncal. Incluso los había de colores, azules, rojos, verdes y morados. Quesos de todas partes del mundo, con texturas diferentes y distinto aspecto. Pero con un denominador común: Su buen sabor. «No hay queso malo», comentaban dos asistentes, que pasaban de un stand a otro descubriendo lugares y sabores.

Lugares como Pag, una pequeña isla croata, representada con tres quesos Paski Sir, el más conocido de la zona. «Hemos venido, primero, porque nos gustan los pintxos y el buen vino, y segundo, porque participamos en los 'World Cheese Awards', así que vamos a mezclar negocios y placer», comentaban entre risas los productores croatas. Para ellos y para el resto de las queserías y empresas expuestas durante estos días en el Kursaal, este festival es una oportunidad de abrirse al mundo para dar a conocer sus creaciones.

Productores, cocineros, expertos, periodistas y aficionados a este producto se deleitaron con las diferentes clases allí representadas. Quesos de todas partes del mundo expuestos en pequeños platillos que contentaron los paladares de los presentes. «Estoy disfrutando como un niño, me llevaría todos», comentaba Alberto, que vino desde Gazteiz con un amigo para poder vivir el festival desde dentro por una simple y contundente razón: «Porque nos encanta el queso». Otros acudían al festival con visión de negocio. «Tengo un restaurante en Madrid y he venido a comprar género», señalaba uno de los asistentes, que además valoró la importancia de acoger los 'oscar' del queso en San Sebastián. «Es algo excepcional, nunca salen de Inglaterra», señaló.

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