Diario Vasco

Doblete del queso azul noruego

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Gunnar Waggen, granjero noruego de 63 años, doble ganador en el International Cheese Festival / @markelolano

  • Tras ser considerado el mejor queso del año, este jueves el Kraftar ha sido nombrado «mejor queso de todos los tiempos»

  • Dos quesos con Denominación de Origen Idiazabal se clasificaron entre los 66 finalistas y lograron la medalla de 'Supergold'

Tras conocer que el queso azul noruego Kraftar era el mejor queso del año, el International Cheese Festival sigue en marcha. El plato fuerte de este jueves era la celebración de un concurso inédito, 'The Champions of the Champions', que iba a elegir el mejor queso entre los ganadores de las 28 ediciones de los World Cheese Awards.

La quesería Agour de Iparralde, ganadora del premio en dos ocasiones, participaba con sus dos mejores quesos, sin embargo, ha tenido que conformarse con la medalla de plata. El premio de mejor queso de todos los tiempos ha sido para el propio Kraftar, que logra un doblete histórico.

Además, el público que se ha acercado al Kursaal ha podido degustar los más de 3.000 quesos participantes en los WCA.

Doble corona

  • Vídeo.San Sebastián, escaparate de los mejores quesos del mundo

  • Piezas de todos los rincones del mundo

Ayer, el Kraftar era el último queso por degustar, y antes de la votación, uno de los jueces lo calificó como 'el mejor' del concurso. Su creador aplaudía el elogio en el público. Después los catadores levantaron sus puntuaciones. Sumaron 71, y el auditorio del Kursaal reconoció con su ovación que aquella era la mejor nota de la tarde. Los gritos del ganador lo confirmaron. Sentado en una de las butacas se tapaba la cara con sus manos y negaba con la cabeza, sin creerse que su queso acababa de ser nombrado el mejor del mundo.

Se trata de un queso azul noruego, hecho artesanalmente con leche de vaca, con una maduración de un año y con un gusto dulce al final. Su productor es Gunnar Waagen, un granjero de 63 años que lloraba emocionado tras ver su sueño cumplido. «Es maravilloso, no me lo creo. Me levanto pronto cada mañana para poder hacer el mejor queso, y estoy muy orgulloso. No tengo palabras», decía tras recibir el trofeo que le acreditó ayer en Donostia como el campeón de los World Cheese Awards de 2016.

La de ayer fue una de las finales más emocionantes que se recuerdan en estos premios. Gunnar lleva desde 2009 presentando sus quesos al concurso, donde ya ha obtenido dos medallas de oro. Pero esta es la primera vez que decidía acudir en persona al certamen, y es que no suele ser habitual que el ganador del premio lo reciba 'in situ'. El Kursaal fue testigo de la emoción de un ganadero, que vio como el trabajo diario con sus 60 vacas en la pequeña localidad de Tingvoll se reconocía mundialmente.

Por la mañana paseaba tranquilo por el festival con sus compañeros de la Asociación de Productores de Queso de Noruega, de la que es presidente. Al preguntarle si creía que podía vencer, contestaba que «no lo sabía», pero que se presentaba «para ganar». Entonces no podía imaginar que esa misma tarde estaría saltando al escenario con los puños en alto para recibir la txapela de campeón.

El segundo y tercer puesto quedaron empatados. La plata fue para Cala Blanc, de Menorca, y para Cremositos del Zújar, de Extremadura, que consiguieron 67 puntos de los 75 posibles. El bronce fue para Oveja Grazalemeña, de Cádiz, y para Gorgonzola Dolce, de Italia, que recibieron 64 cada uno. Ellos fueron los elegidos entre 3.021 quesos presentados a concurso, todo un récord de participación.

El proceso para elegir al campeón del mundo fue largo y minucioso. Durante la cata, los más de 3.000 quesos se dividieron en 66 mesas, con 45 ejemplares en cada una, y equipos formados por 3 o 4 jueces degustaron cada uno en busca del mejor. Mediante puntuaciones de 0 a 25, por cada mesa se otorgó una medalla de bronce, una de plata, una de oro y una de súper oro. Los 66 quesos con esa catalogación pasaron a ser examinados por los 16 jueces supremos, cada uno de los cuáles eligió su favorito para convertirse en el mejor queso de 2016.

La gran final se celebró con una cata pública, en la que cada juez defendió el queso elegido ante un auditorio abarrotado. Los catadores supremos volvieron a probar los 16 quesos finalistas y los puntuaron del 0 al 5. Victoria Urreisti fue la única juez vasca dentro de los jueces supremos, y confesaba que formar parte de ese grupo era una gran responsabilidad. En el acto de entrega de premios estuvieron presentes, entre otros representantes institucionales, el lehendakari Iñigo Urkullu; la consejera de Economía, Arantza Tapia; el diputado General, Markel Olano; y el alcalde de Donostia, Eneko Goia.

Los Idiazabal triunfan

Los quesos vascos recibieron un gran reconocimiento por parte de los jueces. 230 quesos de Artzai Gazta y Denominación de Origen Idiazabal tomaron parte en el concurso, y 70 de ellos fueron premiados con alguna medalla. Los mejores fueron Baztarrika, de la localidad guipuzcoana de Gabiria, y Santa Mañe Elkartea, de Markina, en Bizkaia, que recibieron la catalogación de 'Supergold' por parte del concurso y además fueron galardonados con el premio Ar-tzai Gazta. «Ya sabíamos que nuestro queso era bueno, pero ahora este premio lo certifica», señalaban los de Markina. La quesería guipuzcoana de Melia Jauregi lleva años ganando medallas de plata y de bronce, pero nunca una de 'super oro'. «Esto demuestra que los premios de otros años no fueron una casualidad», decía su productora.

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