Diario Vasco

Un enfermo mental que quiso matar a su madre en Donostia será internado en un psiquiátrico

Un enfermo mental que intentó matar a cuchilladas a su madre en una localidad del interior de Gipuzkoa ha sido condenado a ser internado, hasta un máximo de trece años, "en un establecimiento adecuado a la esquizofrenia paranoide que padece" para "recibir tratamiento médico-psiquiátrico".

La sentencia del caso absuelve a este hombre, que ha sido defendido por la abogada Carmen Axpe, del delito de tentativa acabada de asesinato con la agravante de parentesco del que estaba acusado, al aplicarle la eximente completa de anomalía psíquica y considerarlo "inculpable", por lo que no ingresará en prisión.

La resolución de la Sección Primera de la Audiencia de Gipuzkoa, contempla asimismo la imposición de una medida de "hasta un límite máximo de siete años de libertad vigilada", en los que no podrá comunicarse por ningún medio con su madre ni aproximarse a cualquier lugar en el que ella se encuentre.

El ruido de unas labores de jardinería

Los hechos se produjeron pasadas las 11.00 horas de la mañana del 21 de julio de 2015, cuando el procesado, que convivía con su progenitora, regresó de dar un paseo molesto por el ruido que producían unas labores de jardinería que se estaban llevando a cabo en las proximidades del edificio en el que ambos residían.

Su madre le explicó entonces que "tampoco la molestia era tanta", una respuesta que "contrarió" al inculpado y "dinamizó al máximo el delirio de perjuicio materno que llevaba años anidando en su pensamiento".

Pasado un tiempo, la mujer y su hijo coincidieron sobre las 13.00 horas en la cocina de la vivienda, donde la víctima se sentó dando la espalda al procesado para ver un informativo televisivo, momento en el que el hombre le propinó varios golpes con un cazo, "en plena descompensación psicótica de la esquizofrenia paranoide que padecía, plasmada en una ideación delirante de que su madre lo maltrataba y le perjudicaba".

Posteriormente, el inculpado la acuchilló y, a pesar de que la mujer pudo pedir auxilio a gritos, volvió a apuñalarla y golpearla en varias ocasiones.

Preocupado por los gritos que escuchaba, un vecino trató sin éxito de que el inculpado le abriera la puerta, por lo que dio aviso a la Ertzaintza, una de cuyas dotaciones acudió al domicilio y logró que el hombre franqueara el paso a los agentes, quienes detuvieron al agresor y prestaron los primeros auxilios a la víctima.

La perjudicada fue trasladada a un hospital donde fue intervenida de urgencia y posteriormente derivada a la Unidad de Cuidados Intensivos de otro centro hospitalario.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate