Diario Vasco

«Francia no habría tolerado esta situación si fuera al revés»

  • El sector del transporte sigue molesto por las «pérdidas económicas» que suponen los atascos en la frontera de Biriatou

«Estamos convencidos de que la Administración francesa no hubiera tolerado esta situación si fuera al revés y las retenciones provocadas por nuestros cuerpos de seguridad crearan esta situación en su territorio, sabiendo que no se están poniendo todos los medios para evitarlo». Quien así se manifiesta es Ignacio Cepeda, presidente de la patronal de empresas de transporte de Gipuzkoa Guitrans, y resume el sentir del sector, a causa de los atascos en la frontera de Biriatou y de las medidas que supuestamente se están poniendo para paliarlos.

Porque en Guitrans sostienen que los controles no se realizan «utilizando todos los medios humanos y de infraestructuras disponibles, esto es, abriendo todas las cabinas de paso y utilizando las campas disponibles en el lado francés para sacar allí los vehículos que se quieren inspeccionar». Según Cepeda, es «intolerable que un sector estratégico de nuestra economía como es el transporte sea maltratado de esta manera, por no utilizar todos los medios» disponibles.

Los cálculos del daño que los controles y los atascos causan en el sector son para echarse a temblar. «Las pérdidas para el sector del transporte son cuantiosas. Tal como venimos denunciando en los últimos meses un camión pierde por cada hora de retención en torno a 55 euros. A esta cantidad hay que añadir la pérdida de portes por no poder finalizar el viaje a tiempo y verse obligado a realizar el descanso obligatorio a mitad de camino, así como las penalizaciones impuestas, en muchos casos, por los clientes por el retraso e incluso la pérdida de clientes», añade Cepeda.

«Desagravio»

En el sindicato de transportistas autónomos Hiru comparten este diagnóstico. «Dentro de esos camiones que permanecen horas quietos, circulando unos pocos kilómetros, hay personas. Transportistas que ven cómo su oficio se convierte cada vez en más precario. Si en lugar de estar circulando, estamos detenidos, ese tiempo en el que deberíamos estar conduciendo sigue adelante, por lo que la cantidad de kilómetros que podemos hacer durante la jornada es muy inferior», aseguran.

Desde Hiru añaden que esto supone una minoración de las horas de trabajo, lo que se traduce en una «reducción de los ingresos» y dificulta la entrega de la mercancía en plazo, lo que puede suponer «estrés» en el transportista.

«Además, debido a estas mismas especificaciones de las horas de conducción (que muchas personas no profesionales desconocen), nos veremos obligados a retrasar la vuelta, por lo que se nos hará imposible llegar a casa para hacer el descanso semanal y tendremos que hacerlo en la cabina, lo que, evidentemente, no es igual. Todos estos factores nos conducen a una realidad evidente: la precarización del sector del transporte es clara», añaden en el sindicato.

En Hiru consideran que los controles de seguridad son importantes, pero se cuestionan si dichos dispositivos «no son la única razón de que se formen colas. ¿Cómo explicar si no que sea la única zona fronteriza en la que los transportistas tenemos tantos problemas para circular? En todo este tiempo, no hemos padecido retenciones tan largas ni exageradas ni en La Jonquera ni en la frontera con Bélgica». Por este motivo, piden a las autoridades que pongan «solución a este desagravio que ya dura demasiados meses».

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