Diario Vasco

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Jesús Aranburu, Unai Lekuona y Ana María Lusarreta. / MICHELENA

Un pastor de Araia gana en el certamen de Aizkorri-Aratz

  • Unai Lekuona llevaba ocho años participando en el concurso de queso de Zegama sin lograr nunca subir al podio

El pastor Unai Lekuona, de la localidad alavesa de Araia, se impuso ayer en la edición número 18 del concurso de quesos del parque natural de Aizkorri-Aratz. Lekuona llevaba ocho años participando y esta es la primera vez que consigue la txapela. El segundo lugar fue para Aranburu Elkartea (Idiazabal) y el tercero para Zabaleta S.C. (Munain).

Unai Lekuona lleva ocho años en la denominación de origen Queso Idiazabal. No ha heredado rebaño, dado que su padre ha trabajado como ingeniero, pero se da la circunstancia de que tanto los abuelos paternos como los maternos eran pastores. Unai comenzó a trabajar con unas ovejas de su tía y, a los 21 años, pidió una excedencia en la empresa Michelín de Vitoria, en la que trabajaba, y desde entonces es pastor y elaborador de queso.

En los últimos años han ganado este certamen pastores del lado alavés. En 2015 Azkarra (Galarreta), en 2014 La Leze (Ilarduia) y en 2013 Zabaleta (Munain). Pueden tomar parte queserías de los pueblos de la parzonería, desde los del Goierri hasta los pueblos del Alto Deba y, como se ha dicho, los de los municipios alaveses de Barrundia, San Millán, Zalduondo y Asparrena, que engloban numerosos pueblos pequeños. Se podían presentar hasta un total de 26 queserías, y lo hicieron 16, la mitad guipuzcoanas y la otra mitad alavesas.

En el jurado tomaron parte dos catadores oficiales de la denominación de origen, José Ramón Aguiriano y Jesús Salmerón. Además, un concejal de Sant Sadurní d'Anoia, Josep María Ribas, y otro de La Seu d'Urgell, Isidor Alberich.

Artesanía en la feria

El certamen se desarrolló en el marco de la feria de San Martín, que en Zegama tiene un gran arraigo. Entre otros, acudió a la feria Félix Barcina, que ya es un clásico, dado que lleva apareciendo al menos dieciséis años y además dos veces al año, por sanmartines y en primavera, en la fiesta de Erle Eguna. Acude con sus utensilios elaborados en madera, sobre todo cucharas, cucharones y tenedores. «Yo vivo en Mondragón. Mi padre era de Valdivielso, al norte de Burgos, era pastor y hacía objetos de madera sin parar, para pasar el tiempo. Aprendí de él. Se necesitan ramas gruesas de boj. Me las reservan los guardas forestales cuando se hacen talas en los montes de mi pueblo, y otras veces voy yo a pueblos del Pirineo. Me jubilé con 58 años y entonces empecé a trabajar la madera, algo que sabía desde pequeño, pero lo había dejado cuando entré en la fábrica», comentó. Le gusta trabajar sobre todo la madera de boj, pero no siempre es posible, porque no abunda. Entonces, tira de acacia y de olivo, y hasta de lotes de naranjo, limonero y melocotonero.

Otra cara fija en la feria es la de Javier Arrieta, zegamarra y profesional de la talla de madera. Hace escultura y todo tipo de objetos decorativos. Lleva ya cinco décadas en este oficio. «Cuando tenía nueve años fui a Arantzazu a estudiar. Estuve hasta los doce. Allí me surgió la afición. Hacíamos trabajos manuales y le cogí gusto a la madera», comentó. Arrieta ha impartido clases de talla en muchos municipios del Goierri y también en Legazpi. En este último pueblo ha creado una escuela particularmente numerosa.

En la localidad se comentaba también que en el próximo fin de semana se homenajeará a Jabier Otaegi, fallecido el pasado mayo de manera fulminante, nada más acabar de dirigir a las corales de Zegama y de Sant Sadurdi d'Anoia en la parroquia.

Con 15 años reunió a chavales del pueblo para fundar una coral y con el tiempo se puede decir que fundó los tres coros que existen en Zegama, Orkatz, Orkatz Gazte y Orkatz Txiki. Era un apasionado de la música y los coros, y trabajaba de profesor en un centro educativo de Beasain.

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