Diario Vasco

«Cuando nos hemos despertado ya estaba todo en llamas»

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Dos dotaciones de bomberos de Azpeitia y Eibar fueron las encargadas de sofocar el difícil incendio del caserío azkoitiarra. / SUDUPE

  • El fuego calcina un caserío de más de 500 años habitado en Azkoitia, sin que se registren heridos

«Era temprano por la mañana cuando he escuchado unos ruidos y al ir a dar a la luz, esta no se ha encendido y al levantarme para ver qué es lo que pasaba, me he dado cuenta de que todo estaba en llamas». Así se manifestaba ayer por la mañana uno de los propietarios del azkoitiarra caserío Coroategui (Koatei para los vecinos), que resultó totalmente destruido por las llamas tras un incendio que se inició hacia las 06.30 horas de la mañana.

El caserío del barrio de Azkarate de Azkoitia, de más de 500 años, estaba dividido en dos viviendas, resultó totalmente calcinado a excepción de la parte baja de una de una de ellas que había sido renovada ahora hace unos años. «Habíamos echado hormigón y es la parte que no se ha quemado del todo», señalaron los propietarios.

Al iniciarse el incendio, había en el lugar tan solo un matrimonio de personas mayores que consiguieron sacar al medio centenar de ovejas que tenían en el lugar, así como un tractor y parte de los aperos, aunque «toda la herramienta se ha quedado dentro», apuntaron.

Cuando la Policía Municipal llegó al lugar, tras recibir el aviso de la Ertzaintza poco antes de las siete de la mañana, se encontró a familiares jóvenes de los propietarios, que habían acudido a ayudar a los mayores y trataban de sacar los enseres que podían del caserón. «Las llamaradas eran impresionantes», señalaron algunos de los miembros de la policía municipal.

Estructura de madera

Dos dotaciones de bomberos de Azpeitia y Eibar fueron las encargadas de sofocar el incendio. «Recibimos el aviso hacia las 6.45 de la mañana y, cuando llegamos, nos encontramos con un incendio en su total magnitud que se veía desde el vecino alto de Azkarate», subrayaron para apuntar que «no fue fácil apagar las llamas. Además del agua de los camiones, hubo que tirar del depósito del caserío. Asimismo, la estructura de madera ha hecho que las llamas se propaguen de manera muy rápida y violenta. Lo importante es que no hubo personas afectadas ni daños personales en el incidente».

A este respecto, un concejal del consistorio azkoitiarra que se encontraban en el lugar del siniestro señaló que los bomberos tuvieron que bajar hasta el barrio de Bastarrikalde de Azkoitia a llenar los camiones cisternas con la consiguiente bajada de presión en el suministro de agua potable a los vecinos, extremo este que se solventó a lo largo de la mañana.

Según señalaron fuentes del Departamento de Seguridad del Gobierno Vasco, las llamas comenzaron a causa de un cortocircuito.

Destruido en 1955

Como curiosidad es de remarcar que antes de ayer, festividad de San Martín, es costumbre en Azkoitia acudir a tañer la campaña de la Ermita de San Martín enclavada en un montículo que domina el municipio. Esta costumbre se inició en el verano de 1555, cuando el cielo se oscureció y las violentas ráfagas de viento acompañadas de nubes descargaron un devastador pedrisco. El fenómeno destruyó totalmente una treintena de caseríos, entre ellos, el de Coroategui que ayer destruían las llamas. Por esta razón, el Ayuntamiento de aquel entonces acordó poner en marcha un nuevo protocolo de actuación. Eligieron la ermita de San Martín para ejecutar los conjuros de protección ante las tormentas, porque desde allí se avistaba todo el término. Al sacerdote nombrado para tal labor se le obligó a celebrar misa diaria y a ofrecer las oraciones, hubiera o no nubes sospechosas y en este caso, tocaría la campana. Costumbre que todavía se mantiene.

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