Diario Vasco

Cámaras contra el fraude al volante

La tecnología ayuda a esclarecer muchos accidentes de coche
  • Los dispositivos en los vehículos ayudan a esclarecer muchos accidentes

  • Las aseguradoras señalan que los avances en el sector del automóvil aportan claridad ante los partes difíciles de resolver

Un accidente con dos coches implicados. Uno dice que la culpa es del otro que se saltó un semáforo. El otro asegura que la culpa no es suya, que su semáforo estaba en verde cuando cruzó. ¿A quién creer? Un dilema que forma parte del día a día de los mediadores de seguros de automóvil, pero que las nuevas tecnologías están empezando a resolver. La modernización de los sistemas implantados en los automóviles permiten esclarecer y resolver las causas y las autorías de muchos siniestros.

Uno de los principales avances en este sentido son las cámaras que se colocan en los retrovisores de los vehículos, tema que centró parte de las conversaciones del XV Fórum Cecas, el Centro de Estudios del Consejo General de los Colegios de Mediadores de Seguros, celebrado ayer en el Aquarium de San Sebastián. En caso de accidente hay que solicitar a través de la Ertzaintza o el juzgado las imágenes para presentarlas como prueba, y luego dependerá del juez si las admite o no. «Estamos librando muchísimos siniestros en los que se presuponía que la responsabilidad era del autobús y resultó que no, que era del vehículo», señala Iñaki Iparraguirre, gerente de Ipar Aseguroak, compañía aseguradora de la flota de autobuses de Ekialdebus. «Antes era tu palabra contra la suya, y ahora gracias al sistema de cámaras eso ha cambiado».

Las cámaras se han convertido por tanto en una potente arma del sector asegurador contra el fraude. Para Iñaki Durán, presidente del Colegio de Mediadores de Seguros de Gipuzkoa, «poder visualizar el momento del siniestro es un pelotazo para la industria aseguradora». «Permite reducir la siniestralidad y por tanto las primas de seguros. Se objetiviza el motivo del accidente y además va a influir en la forma de conducir, porque si sé que me están grabando, no voy a ir a 180», señala Jorge Azcárraga, presidente del Colegio de Mediadores de Seguros de Álava.

Otro de los sistemas que ha reducido considerablemente el número de partes de seguro por pequeños siniestros es la cámara trasera, colocada sobre la matrícula de los coches. «El porcentaje más elevado de la siniestralidad de automóvil es de accidentes pequeños. Una cámara trasera te va a evitar un parte por golpear el vehículo con algún elemento o con otro coche al aparcar», indica Durán.

Avances tecnológicos que no sólo benefician al sector asegurador, sino también a las instituciones que abogan por reducir la siniestralidad en las carreteras. «Debería potenciarse la obligación de instalar los sistemas de grabación en los vehículos. Los datos e imágenes que podamos recoger nos sirven para saber por qué ocurren los accidentes, y así tomar medidas para bajar la siniestralidad. En más del 90% de los accidentes el culpable es el conductor, cuantas más ayudas tenga, mejor. Con los sistemas anti riesgo los accidentes bajarán de forma radical», apunta Iñaki Eguiara, responsable del área de Ingeniería de la Dirección de Tráfico del Departamento de Seguridad del Gobierno Vasco. «Sin duda aportan claridad a los accidentes que se producen», señala Juan Luis de Miguel, subdirector de Centro Zaragoza. «De hecho muchos fabricantes de automóviles ya están pensando en implantar de serie la cámara en el salpicadero».

La autoconducción

Hoy en día el proceso hacia la conducción autónoma se encuentra en su etapa inicial, donde ya existen sistemas que toman decisiones, analizan riesgos y actúan directamente sobre el vehículo, como la detección de peatones o el aparcamiento sin conductor. «Estos sistemas tienen que ir superando etapas, ganando la confianza de los fabricantes para sacar esos productos a la venta y también la de los usuarios para incluirlos en sus automóviles», afirma de Miguel.

Las corredurías de seguros no tienen más remedio que adaptarse a los siniestros producidos por fallos en este tipo de sistemas. «La industria aseguradora va evolucionando a la par que la automovilística, y se adaptará a lo que la tecnología vaya pariendo», comenta Durán. Aunque desde el sector se reconoce cierta preocupación ante los vehículos que incluyen sistemas de autoconducción, que aunque por el momento solo suponen un 1% del total del parque de automóviles en España, irán ganando terreno al mercado en los próximos años. «Sin duda va a afectar al aseguramiento del cliente, ya que si la responsabilidad de un accidente de un vehículo autopilotado por la máquina no es imputable ni al conductor ni al fabricante, el seguro tendrá que cambiar totalmente los términos actuales», indica Iparragirre.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate